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Los Beat3 celebrando 20 años de pasión beatleliana (Caracas / Julio 13, 2018)

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Los Beat3
Foto: Leonardo Bigott

Los Beat3 – 20 Aniversario

Centro Cultural B.O.D., Caracas

(Julio 13, 2018)

 

¡Increíble! Ya han pasado 20 años desde que el baterista Alejandro Pérez (†) formara Los Beat3, banda que ha mantenido viva el alma y música de The Beatles entre los venezolanos y que siempre nos deleita con sus conciertos temáticos y las puestas en escena de 100% Lennon y 100% McCartney. El nombre surgió de combinar la corriente musical beat, música que en sus inicios hacían The Beatles, y el hecho de tener a 3 de los miembros de la banda originaria, Los Buitres, en su formación. Además de la fonética parecida al juntar Beat3. Su manager, Luis Alegrett, fue quien sugirió ese nombre por el cual dos décadas después siguen siendo conocidos. En ese período han sido parte consustancial los talentos de Axel Rojas, Ibsen Rosales y Luke Grande en las guitarras y voces; el bajista Carlos Kintero, y Alexandra Romero en las teclas. Hoy el cuarteto lo conforman Andrés Seger, bajista voz y hombre de radio (Curioso, ¿no?);  Íñigo Ayala en la voz y las guitarras acústica y eléctrica; Renzo Cirivolo en la batería; y Zarik Medina en la voz, el teclado y el piano.

A la espera de la señal habitual para entrar a la sala, me paseaba una y otra vez por la idea de cómo sería esta vez. Mantener una banda junta cinco años ya es un logro en cualquier país y veinte lo es aún más. Alejandro nos tenía acostumbrados a producciones interesantes como Noches en The Cavern, la inolvidable recreación de la presentación de The Beatles en el show de Ed Sullivan en su primera visita a Estados Unidos y otras muy interesantes. Así que inicialmente esperaba algo grandilocuente e impactante con un lleno total. Pero las cosas han cambiado mucho tanto en el país como en la banda. Un elemento a favor ha sido la escogencia de Renzo para tomar el puesto de los tambores y las baquetas, elección que el mismo Alejandro hiciera antes de partir al plano espiritual. Baterista de un sonido corpulento y frecuentemente con un rostro que refleja el regocijo y la pasión de la tarea asignada, Renzo representa un punto de equilibrio importante en la banda.

No puedo hablar de un elemento en desfavor porque tener altas expectativas en un país que se desmorona, no es vivir la realidad y producir siempre es costoso. Esta vez todo fue más sencillo. No hubo presentador y tan sólo dos invitados. Todo fue llevado a una mínima expresión. Una composición de fotos que mostraba varios de los momentos más importantes durante estos veinte años, era proyectada en una pantalla colocada en la parte superior central del escenario.

El cuarteto, uniformado, tomó la tarima y segundos después ya sonaba “You Can’t Do That”, seguida por “I Call Your Name”, “Tell Me Why”, “Money”  y  “Drive My Car”. Todas, cantadas por Zarik excepto la penúltima que fue interpretada por Andrés Seger.  Esta vez daba la impresión que Los Beat3 enfocaron su celebración en un repertorio basado en lo que más les gusta tocar. Inicialmente, temas extraídos de los álbumes Please Please Me, A Hard Day’s Night, With The Beatles y Rubber Soul, fue una grata sorpresa a mis oídos. No se trató de un “grandes éxitos” sino más bien de Los Beat3. Y a ellos les correspondió soplar la velita.

Esos primeros cinco temas fueron representativos de la primera etapa de la banda inglesa con el último tema simbolizando un importante punto de inflexión en su historia, Rubber Soul, un álbum bajo un concepto que ya mostraba signos de madurez musical y mayor complejidad en 1965. La noche continuó con la tríada  “Anna (Go To Him)”, “Baby it’s You” y el hermoso bolero “And I Love Her” que nos retornaron a la primera etapa.

Fotos: Leonardo Bigott

Un estupendo matiz resultó el segmento acústico que siguió a esa primera parte de ocho canciones. Iñigo tomaría su guitarra acústica –con un sonido un tanto desajustado–, Zarik se haría al piano y luego al bajo y Seger al piano para interpretar “Here, There and Everywhere”, “Eleanor Rigby”, “The Fool On The Hill” y “We Can Work It Out”. Esta parte representó un clímax de la celebración de la agrupación con temas extraídos de Revolver, Magical Mystery Tour  y de las sesiones de Rubber Soul, una etapa musicalmente superior a la anterior.

La agrupación luego retornaría con temas, en su mayoría, extraídos de la discografía solista del afamado cuarteto, exceptuando “I’ve Got A Feeling” y “Hey Bulldog”. El show continuó con  “Photograph“ de Ringo Starr con Renzo como protagonista; “Let Me Roll It” de McCartney & Wings con Andrés en la voz; “Mother” y “Jealous Guy” de Lennon con Iñigo y Zarik como protagonistas y cerrando el segmento “My Love” y “Let ‘em In”, esta última con Zarik, por primera vez al bajo, marcando el pulsado tema de Paul.

La parte final con “My Sweet Lord” trajo a escena a dos de las Hermanas Santos que ya se habían presentado en el tributo a Alejandro hace algunos meses. Las hermanas fueron acompañadas por su padre Jaime quien empleó una guitarra clásica para la ocasión con un sonido que no llenó mis expectativas. El encore lo conformaron “Back In USSR” y finalmente “Let It Be

Con tres cuartos de sala llena, Los Beat3 demostraron que siguen siendo una agrupación que aglutina audiencias de un rango etario amplio capaz de inyectarle un agrio humor al más incipiente beatlero y al más versado. Debemos estar atentos a las propuestas solistas de Zarik e Íñigo. El primero ya lleva dos álbumes editados (Dibujo Imposible y Retropop), el segundo trabaja sobre un interesante proyecto llamado Blues en el callejón que a la fecha contiene más de un centenar de canciones originales y sobre las cuales el guitarrista y cantante ha estado trabajando arduamente. Nunca es fácil en esta arrasada tierra.

Hoy me pregunto, ¿Dónde está El Jardín de los sueños, el tan anhelado álbum de temas originales de Los Beat3 que Alejandro siempre quiso editar? Por qué no tocaron “Is This Love”, tema compuesto por Kintero y que les valió la inclusión en el álbum Why Don’t We Do It In Abbey Road?

Bueno… ¡nunca es tarde cuando la dicha es buena! Dicen…

Leonardo Bigott