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María Lavanda: Post-salsa amateur con suero coriano

Foto y composición gráfica: Rómulo Peña

El cuarteto de Coro, estado Falcón, nunca se imaginó que captaría la atención de la crítica y seguidores de Caracas y otras regiones, tanto así que su primera producción fue considerada entre las mejores hasta en listas internacionales

Mercedes Sanz

La voz de un locutor y un coro invitan a escuchar En sintonía de Radio Lavanda en la pieza que abre el disco. Se oye una emisora “vieja”, con esas interferencias características de las AM venezolanas. ¿Recuerdan las AM? Muchos, por supuesto. Los melómanos adultos contemporáneos y mayores deben rememorar los buenos programas musicales que se degustaban en unas cuantas estaciones y con los pioneros de los espacios dedicados al rock, pop, soul, bolero, salsa, jazz… Hablar de Amplitud Modulada es abordar una generación y una cultura musical.
La estética de radio del pasado es la que apreciamos en el álbum debut de María Lavanda, develado en 2015. “Nosotros no lo pensamos de esa manera, sino que ese concepto salió después de armar los temas, y qué más flexible que una radio, varios estilos, voces de locutores”, dice Rómulo Peña, voz y guitarra. “Queríamos que sonara como un acetato, el sonido es ingenuo, sin mucho brillo. Y lo grabamos en el estudio de mi casa”, señala su hermano Ignacio Peña (bajo, coro, sampler y producción).
Mientras que Jaime Garvett (coro y congas) agrega: “Pienso que nuestras referencias estaban muy marcadas por el mundo del espectáculo de los años 50 y 60, el mundo de la publicidad de entonces y de cómo se vinculaban los medios con eso. Siempre fantaseamos con hacer una grabación como un disco de Cortijo y su Combo con Ismael Rivera, que fue grabado en una radio de Puerto Rico, y que tenía intervenciones, entre canciones, de un maestro de ceremonias que decía cosas curiosas, ponía a hablar a los espectadores del show. Luego, cuando ya tuvimos más de la mitad de los temas del disco grabados, Rómulo ideó el concepto y junto a Pemo e Ignacio lo terminaron de concretar”.
Presentado de forma independiente, el álbum tiene veinte tracks que se pasean por una diversidad rítmica que va desde cumbia, bolero, rock, son, guaracha, songo, boogaloo y demás vertientes de la música caribeña, venezolana y bailable. Son muchas las fuentes sonoras de las que beben los integrantes de María Lavanda y que afloran en este trabajo tropicalmente ecléctico, rodeado de un halo rocolero, nostálgico y festivo.
El conjunto recuerda épocas de baile en las plazas, del guateque callejero, incluso, del inolvidable y mítico cassette, donde se grababan un montón de canciones de los géneros más disímiles. El proyecto falconiano evoca el ayer y también el hoy, porque, sin duda, tiene elementos de Bacalao Men y Los Hermanos Naturales -éstos colaboran en la placa-.
María Lavanda se formó como un quinteto entre 2012 y 2013 en la ciudad de Coro, pero actualmente son cuatro ya que Félix Rocca se retiró. Además de los mencionados hermanos Peña (I y R) y Garvett (J), Pedro “Pemo” Jiménez (P) -voz y percusión menor- termina de completar el combo.

¿Qué es el estilo lavandero?
I: Es un algo muy raro. Mi hermano -Rómulo- decía que no quería sonar como un grupo común. Hay una tumbadora, un timbal, hay otros instrumentos que no son los convencionales en una banda. Pero no nos basamos en ritmos, sino en lo que salga. No es un sonido elaborado.
P: El estilo del grupo es una mezcla de ritmos latinos que hemos bautizado como la post-salsa amateur, logrando hacer un sonido influenciado por orquestas como la Zodiac, Fania, la Billos, entre otras de la época dorada de la salsa, pero con el sabor del suero picante coriano.
R: Obedece a la diversidad de música que oye cada uno de nosotros. Yo oigo salsa y rock, a Jaime le gusta el merengue, la salsa; a Pemo, la música raspacanilla y autóctona. Entonces, toda esa mezcla se dio de manera natural, sin forzar nada.

¿De dónde sale el nombre del grupo?
R: Al principio, Jaime venía con la idea del nombre María, un grupo de salsa vieja. Después, bueno surgió entre todos Lavanda, en una de esas que nos pusimos graciosos. Lavanda es una planta, pero también es un juego de palabras con María y la banda.
J: Teníamos varias ideas pero siempre nos llamó la atención los nombres de grupos antiguos, como el Grupo María. De ahí sacamos parte y el resto fue por un juego de palabras y el nombre de esta flor que es lavanda.

¿No les pasó por la mente la receptividad que tendría el disco?
R: Es una grata sorpresa esa receptividad. No pensamos salir en radio, estar en los conteos de los mejores discos de 2015. Nosotros sólo teníamos en mente grabar y hacerlo bien.
J: De verdad ni planteamos hacer un disco para alcanzar receptividad. Lo hicimos porque, debido a nuestros compromisos laborales y personales, la banda tenía una formación muy frágil, por lo que la idea del disco era lograr un documento de lo creado en ese tiempo.

PostSalsaAmateur_02

Sobre el Grupo María, R. Peña dice que el primero en mencionarlo fue Garvett, y el conguero afirma que fue Rómulo, lo cierto es que se trata de la banda guatemalteca que sonaba a una mezcla entre Carlos Santana, Malo y el Sexteto Juventud.
Este clan coriano nació como un junte entre amigos, de forma natural y, asimismo, concibieron su ópera prima: elaboración casera, sonido lo-fi, sencillez tecnológica y ensayando en los ratos libres entre chistes, porque si algo resaltan las letras de las canciones es la jocosidad. “Las necesidades que teníamos como grupo era poder descargar después de salir del trabajo”, asegura Garvett, ya que cada integrante tiene su profesión y oficio, así que la banda es un espacio para la creación y liberar energías.
“Este disco lo hicimos para tener como una foto del momento, un registro y después que cada quien se dedicara a su trabajo”, expone R. Peña. Y Jiménez remata: “El proceso fue bastante espontáneo. De escribir, sobre escribir, quizás trabajar un día y al final del proceso perder el trabajo para al día siguiente repetir la lección, pero siempre pasándola bien entre mis hermanos lavanderos, disfrutando de la buena vibra de esta hermandad, burlándonos, pendiente de los chinazos y eso” (risas).

¿Vendrá nuevo material? Garvett resume esta inquietud: “No creo que sintamos que estamos preparando otro disco, estamos reuniéndonos cada vez que podemos porque vivimos en distintas ciudades, y cuando lo hacemos siempre hay ideas, siempre llevamos letras, coros, inspiraciones. Ahorita estamos tranquilos y satisfechos, y sólo nos interesa mantener la fantasía viva”.

Foto y composición gráfica: Rómulo Peña
Foto y composición gráfica: Rómulo Peña