Inicio Ahi estuvimos Pony Bravo de palmas y cacería por Madrid (Archivo Ladosis)

Pony Bravo de palmas y cacería por Madrid (Archivo Ladosis)

Pony Bravo
Foto: Carla Montero

Pony Bravo

Concierto en Teatro Joy Eslava, Madrid

(Abril 10, 2014)

Reseña publicada originalmente en la edición #32 de Ladosis

Asistir a un concierto de una banda admirada es siempre un hecho muy particular. Apenas nos enteramos que el cuarteto sevillano tocaba en Madrid durante nuestra estancia, nos apresuramos a contactar a su manager David Pareja, con quien nunca perdimos contacto tras aquella visita a Caracas invitados al Festival Nuevas Bandas 2008.

El encuentro incluyó fotos, firmas y otras atenciones. En aquella oportunidad, cuando apenas lanzaban su debut, Si bajo de espaldas no me da miedo, se presentaron también en el local Molino Rojo junto a la banda ganadora, La Vida Boheme. En ambas producciones participamos.

Han pasado seis años y el grupo ha crecido musicalmente y ha depurado su propuesta de manera notable, tanto que su segundo (Un gramo de fe, 2011) y tercer álbum (De palmas y cacería, 2013) han logrado obtener las mejores críticas en España y los ha convertido en una de las agrupaciones más admiradas, con auténtico merecimiento.

La revista Mondosonoro declaró a De palmas y cacería el mejor álbum de 2013 y organizó en febrero pasado un fiestón en el Teatro Joy Eslava, un antiguo teatro ubicado en pleno centro de Madrid reconvertido en un fabuloso local nocturno, que ha acogido varias veces a Pony Bravo.

En esta nueva ocasión volvieron a convocar a un público ávido que no dejó de moverse durante todo el concierto. Empezando la primavera, resultaba extraño acudir a un local “nocturno” siendo aún de día a las 9 p.m., más aún acostumbrados a los horarios caraqueños.

Persons: una fantástica sorpresa

Abrió fuegos la banda madrileña Persons, que fue una muy agradable sorpresa. Con un sonido con ciertas influencias de Pony Bravo (y con la casualidad que el teclista también es el vocalista principal), pero también con elementos de post rock, el quinteto mantuvo el interés de principio a fin, tocando principalmente material de su reciente disco, Gettoblaster (2013).

Su música, afortunadamente, fue lo suficientemente atractiva como para engancharnos y nos hizo olvidar su pésima comunicación con la audiencia, tan mala que ni siquiera dijeron nunca cómo se llamaban (la mayoría de los asistentes lo ignoraban porque nunca se anunció su presencia).

La celebración de Pony Bravo

Al poco tiempo aparecieron los personajes esperados por todos. Solo hicieron falta unos minutos para cerciorarnos que ninguna banda de rock suena actualmente como el cuarteto sevillano Pony Bravo.

Sus tres discos así lo testifican, así como las reveladoras y contagiosas presentaciones en vivo. Psicodelia, afro beat, pop-jazz etíope, dub, techno, krautrock, post punk, funk y diversos géneros musicales fruto de la herencia andalucí pincelan y se entrecruzan en sus canciones.

Así, los ecos de Triana, Kiko Veneno, Radio Futura, Derribos Arias, Can, Lee Perry, King Tubby, Burning Spear, Talking Heads, Devo, Captain Beefheart, Pere Ubu, Fela Kuti, Mulatu Astatke, The Doors, entre otros, orbitan sobre su música, sirviendo de inspiración.

Sus cuatro integrantes muestran una sorprendente habilidad con los instrumentos: mientras Daniel Alonso permanece en su rol de teclista y vocalista principal, Pablo Peña –ocasional segundo cantante– intercambia su principal papel como bajista con el guitarrista Darío del Moral, y éste a su vez hace lo propio con el baterista Javier Rivera, creando un entramado instrumental dinámico lleno de colores y matices.

Más allá de la distintiva mezcla que arroja como resultado una propuesta que se mueve en una frontera difusa de espíritu panglobal pero de fuerte raíz andaluza, hay que destacar los textos que acompañan a sus canciones, cargados de ironía y críticas sociopolíticas, además de las descarnadas ilustraciones que forman parte de los artes de sus discos, en los que aparecen personajes de todo tipo, universales y locales, como Jesucristo, la cabeza de El Chiquito de la Calzada en la pirámide de Gizeh, Michael Jackson, el Rey Juan Carlos como indigente, El Príncipe Felipe y Doña Leticia como Tarzán y Jane, Mariano Rajoy, George Bush, Iñaki Undangarín, y más…

Pony Bravo no hace concesiones y se mete con todo: los agentes de bolsa, los impostores de la fe, la invasión china, la economía, los poderosos, las proyectos faraónicos, los enchufados, los charlatanes, los traficantes y drogadictos, entre otros temas álgidos que tratan con suma inteligencia y fino humor.

Pony Bravo
Foto: Carla Montero

Escuchar en vivo temazos como “El mundo se enfrenta a grandes peligros”, “Noche de setas”, “China da miedo”, “Turista ven a Sevilla”, “Cheney”, “Ninja de fuego”, “Guajira de Hawaii”, “Mangosta”, “Roadrunner”, “Eurovegas”, “Político neoliberal”, “Salmo 52:8”, “La Rave de Dios”, “Ibitza” y las tres del encoré, “Hotstepper”, “Zambra de Guantánamo” y “Mi DNI”, además de compartir con ellos, realmente no tuvo precio.

Pony Bravo, por ahora, no tiene rivales.

Juan Carlos Ballesta

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