Inicio Ahi estuvimos A seis años de Najwa Nimri en Caracas (Marzo 20, 2011)

A seis años de Najwa Nimri en Caracas (Marzo 20, 2011)

Najwa Nimri
Foto: Emilio Méndez

Najwa Nimri

Sala BOD-Corp Banca, Caracas

(Marzo 20, 2011)

 

Hay conciertos tan inesperados como inolvidables. Haber podido tener enfrente, apenas a unos metros a la española Najwa Nimri es uno de esos privilegios que ocurren en Caracas muy de vez en cuando. Gracias a la Oficina de Cooperación Internacional de la Embajada de España, la cantante y actriz –ambos roles los ejerce con igual pasión, profesionalismo y trascendencia– hizo una única presentación en la que desgranó, principalmente, los temas de su más reciente disco El Último Primate (2010), el primero que canta en español. Desde el comienzo supimos que el concierto iba a saciar nuestras altas expectativas. En apenas la primera pieza, “Me tiene que doler”, la cual empezó en inglés y terminó en español, Najwa ya se había despojado de la chaqueta y de los tacones con los que había salido al escenario. La segunda canción, “Como un animal” dio pie para que el baterista Gonzalo Maestre hiciera uso completo de su particular set de batería (sin toms), con dos redoblantes, dos granaderos y platillos. Además una variada gama de percusión menor. En “Fácil de romper”, el histrionismo de Najwa se hizo más patente, interactuando con el gran guitarrista Iván Valdez. Aquí la batería recordó por primera vez el carácter tribal de Budgie junto a Siouxsie en The Creatures. No echamos de menos al bajo, aunque estamos seguros que con su participación el concierto hubiese sido más o igual de increíble.

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“Puñal” es un retorcido blues que a veces recuerda a Tom Waits y a la gran P.J Harvey, una referencia que aparece varias veces a lo largo del concierto. La fenomenal batería –con pequeño solo al final– y las frenéticas escalas de guitarra a lo Fripp, de quien es fanático Valdez, de “Dinos la verdad”, fueron brutales, lo que contrastó con la balada “Diablo”, que explota y luego cae de forma maravillosa como una especie de road trip cinematográfico.

A este punto, el trío había logrado capturar a casi toda la audiencia que plenó el recinto en tres cuartas partes de su capacidad. El excelente sonido ayudó a apreciar una propuesta que requiere de un audio prístino, así como las luces, la disposición de los instrumentistas e incluso la alfombra que permitió a Nawja contorsionar, bailar, retorcerse, acurrucarse y moverse con singular y enigmática sensualidad. En “Jugué y gané”, una balada nada obvia, Najwa no aguantó las ganas de buscar un cigarrillo, que fumó y desechó rápido. En ésta canción, Maestre utiliza un arco de violín para sacar sonidos de un cenicero, mientras Valdez lanza loops y armósferas que recuerdan a Michael Brook. “Ritual”, una pieza poética desgarradora en la que Najwa grita, suplica, se duele y canta “nunca estuve a salvo…”.

Najwa Nimri
Foto: Emilio Méndez

Siguieron dos temas en inglés. El primero de ellos fue “Dead 4 You”, que por momentos recuerda a Siouxsie, y luego “Crime”, una intensa balada a lo Cat Power. En él siguiente tema no tuvo reparo en decir: “Vamos a probar”, de lo que resultó una increíble ejecución del dramático tema “Te Brillan”, con soberbia entrada de la batería. No importó que el cable del micrófono se soltara, Nawja lo reparó en un impulso y no se dañó, ni en el más mínimo grado, su concentración. Se despidieron, pero no tardaron en salir de nuevo para tocar “El último primate”, excelente canción que le da nombre a su disco. “Gritaré hasta perder la voz…”, cantó Nawja imprimiéndole mucho soul a su voz y a sus gestos. La última pieza de la noche fue “Déjame pasar”, en la que se despide con un crescendo que estremece: “…Dejadme pasar, hoy quiero ladrar…”. Najwa tiene varias facetas. La actriz aparece en la tarima, pero no pasa nunca por encima de su rol de cantante. En música ella tiene también su lado electrónico y fiestero, quizá el que algunos esperaban, pero la propuesta que nos trajo a Caracas, minimalista y orgánica, enamora sin remedio. Es la mejor Nawja.

Mabe Chacín/Juan Carlos Ballesta