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60 años del debut de The Beatles en Hamburgo

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The Beatles in Hamburgo
Foto: Astrid Kirchherr

La historia de The Beatles comenzó el 17 de agosto de 1960 en Hamburgo, una fecha sobre la que entonces no se sospechaba fuera histórica


El 17 de agosto de 1960 cinco jóvenes ingleses salieron a un escenario alemán estrenando el nombre de The Beatles. Era el séptimo y definitivo nombre que utilizaban John Lennon, Paul McCartney y George Harrison desde que se juntaron en 1957 y con el cual se harían famosos tres años después.

Juan Carlos Ballesta

La historia de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr pudo haber sido como la de otros muchos músicos ingleses que al calor del rocanrol, el swing, el boogie, el blues y otros ritmos norteamericanos de los 50, se animaban a formar una banda sin llegar nunca a trascender. Pero ellos eran diferentes.

Antes que The Beatles irrumpiera con su primer single, “Love Me Do” en octubre de 1962, John, Paul y George se habían curtido en sus interminables presentaciones en Hamburgo y Liverpool.

El 17 de agosto de 1960, el para entonces quinteto que completaban el bajista Stu Sutcliffe y el baterista Pete Best, reclutado unos días antes del primer viaje a la ciudad alemana, salía por primera vez a un escenario estrenando el nombre de The Beatles, sin saber que se convertiría en el más famoso y mencionado nombre en la historia de la cultura pop.

Atrás quedaban The Blackjacks, The Quarrymen, Johnny and the Moondogs, Beatals, Silver Beetles y The Silver Beatles, nombres que utilizaron entre 1957 cuando eran unos quinceañeros hasta agosto de 1960 cuando finalmente adoptaron el definitivo: The Beatles.

A Hamburgo llegaron gracias a su agente Allan Williams, quien ya tenía otra banda en Hamburgo, Derry and the Seniors, a la que le iba bien. La ciudad, devastada durante la Segunda Guerra Mundial, había renacido y convertido no solamente en uno de los principales puertos del mundo, sino en un centro de actividad lúdica y nocturna.

Muchos decían que era la capital europea del vicio, pero en contraste con la deprimida Liverpool, Hamburgo era una ciudad florescente. Gracias a ella, John, Paul y George pulieron sus habilidades vocales e instrumentales, y también supieron lo que significaba luchar para dejar de ser anónimos.

Lo cierto es que los cinco jóvenes ingleses tuvieron varias residencias a lo largo de dos años, comenzando con Indra Club, propiedad de Bruno Koschmider, también dueño del Kaiserkeller.

Apenas el 15 de agosto había sido la audición de la que finalmente salió la aprobación a Pete Best, aunque en realidad fue innecesaria porque ya McCartney le había ofrecido el cargo y no había más candidatos.

El 16 se embarcaron hacia Europa continental los cinco músicos y otras cinco personas encabezadas por Williams, junto con su pequeña Van modelo Austin J4 minibus en la que de manera temeraria viajaron los diez más los equipos, desde el puerto holandés en el distrito de Rotterdam hasta Hamburgo, a donde llegaron el propio día 17 de agosto en la que se suponía era una residencia de dos meses y medio.

Esa misma noche debutaron y durante los siguientes siete días tocaron cuatro sets por noche, cada uno de una hora: de 8:30 a 9:30, de 10 a 11, de 11:30 a 12:30 y de 1 a 2 am. Un auténtico maratón que fue retribuido a £2.50 por día y por músico, más de lo que pagaban en Liverpool.

A los alemanes que asistieron les causaba gracia el nombre “Beatles” ya que la fonética en alemán sonaba como la expresión “Piedel”, una forma infantil de referirse al pene.

Pero no todo fue sobre ruedas. Tratándose de una zona llena de bares, clubs de strippers y prostitutas, los cinco Beatles lucían muy distintos.

El local producía mucho ruido y fue clausurado, y mientras eran reprogramados en el menos sórdido Kaiserkeller a partir del 4 de octubre, se presentaron en un local de la competencia, Top Ten Club, donde fueron vistos por el cantante Tony Sheridan a quien luego sirvieron como banda base en la grabación de un disco producido por Bert Kaempfert.

The Beatles in HamburgoEsto no gustó al dueño y sabiendo que Harrison era aún menor de edad lo denunció y fue deportado a Inglaterra. Esa primera experiencia terminó definitivamente cuando Best y McCartney fueron también deportados por un accidental incendio.

Lennon regresó en diciembre y solo Sutcliffe permaneció en Hamburgo, lo cual le permitió conocer a la fotógrafa Astrid Kirchherr, quien se convirtió en su prometida y en la primera en hacer fotos profesionales a The Beatles, además de inspirar sus cortes de pelo.

The Beatles in Hamburgo
Foto: Astrid Kirchherr
The Beatles in Hamburgo
Foto: Astrid Kirchherr

Sin embargo, la banda con la que compartieron en el Kaiserkeller, Rory Storm and the Hurricanes, contaba con Ringo Starr como baterista, estableciéndose el primer contacto con su futuro compañero de éxitos.

El 15 de octubre de aquel 1960, Williams coordinó una sesión de grabación para Lou Walters de The Hurricanes, quien quiso contar con las armonías vocales de Lennon, McCartney y Harrison, y como Best estaba ausente, Ringo Starr fue el baterista, con lo cual se produjo la primera sesión entre los cuatro músicos.

En julio de 1961 regresaron a Hamburgo con una residencia en el Top Ten Club, pero Sutcliffe decidió retirarse del grupo para estudiar Artes en la misma ciudad. McCartney asumió el rol de bajista con el modelo Höfner President 500/5 que le dejó Stu, aunque no tardó mucho tiempo en comprar su propio bajo para zurdos de la misma marca. La muerte de Stu en abril de 1962 con apenas 21 años fue un shock.

The Beatles in HamburgoA partir de noviembre de 1961, sus actividades pasaron a ser manejadas por Brian Epstein, quien los vio tocar en The Cavern Club en Liverpool. En 1962 el cuarteto tuvo dos residencias en el Star Club de Hamburgo, un nuevo recinto con capacidad para 2000 personas.

La primera de ellas, en abril, fue con Pete Best, y la segunda, en noviembre, ya con Ringo Starr, con el primer single producido por George Martin para Parlophone ya en la calle.

La historia estaba a punto de dar un maravilloso giro con el álbum debut Please Please Me. A Hamburgo no regresarían hasta 1966 cuando ofrecieron dos masivos conciertos el 26 y 27 de junio, dentro de la que sería su última gira.