El 22 de noviembre de 1968 fue publicado el esencial sexto disco en estudio de la superbanda inglesa comandada por los hermanos Ray y Dave Davis
The Kinks
The Kinks Are The Village Green Preservation Society
Pye Records. 1968. Inglaterra
The Kinks se formó en Londres en 1963 teniendo como miembros originales a Pete Quaife† (bajo), Dave Davies (guitarra y voz), Ray Davies (guitarra rítmica y voz) y Mick Avory (batería).
Esta formación aún se mantenía para el momento de grabar este fabuloso disco que nos ocupa, una colección de 7 piezas por un lado y 8 por el otro, producidas y compuestas por Ray Davies para el sello Pye Records, una porción en febrero de 1967 y otra entre los meses de marzo y octubre de 1968 durante el alboroto psicodélico de aquellos días de paz, amor y rock and roll.
El cuarteto estuvo activo durante los periplos 1963-1996 y 2018-2019, tiempo durante el cual publicó 24 discos en estudio, 6 en vivo, 33 recopilatorios, 10 Extended Play y 78 sencillos.
Comparto mis impresiones sobre este interesante disco en el cual la banda se pasea por música de salón, folk, calipso, música psicodélica y blues pero con un mayor acento en el pop y el rock barroco bajo el estilo particular de dos guitarras y una sección rítmica con letra y música de Ray Davies.
La esencia de este hito discográfico yace en la idea de un pueblo y la gente que allí había vivido, en especial, Village Green que es una área verde común donde se desarrollaban diversas actividades al aire libre e incluso la de surtir de agua al ganado y como área de reunión de los habitantes de la villa.
El tema, según su autor, es una suerte de himno para la banda. Nos dice el tema título y abridor de este disco. “Somos la Sociedad de Preservación Village Green / Dios salve al pato Donald, el vodevil y la variedad / Somos la Sociedad de Apreciación Desesperada de Dan Dios salve la mermelada de fresa y todas las diferentes variedades”
Sigue el disco con “Do You Remember Walter?”, tema inspirado en un amigo de infancia de Ray quien se pregunta como luciría Walter en estos tiempos. Gordo y casado, supone el compositor.
El disco continúa con “Picture Book” tema donde el autor encara el ineludible hecho de envejecer al ver un álbum fotográfico donde recuerda los días felices. Destaca en la canción el coro al estilo barbershop quartet. También destacan las guitarras acústicas y eléctrica.
Luego el cuarteto nos interpreta “Johnny Thunder”, tema inspirado en un personaje de un film de 1953 llamado The Wild One que fuera censurado hasta 1968 y que tuvo como protagonista a Marlon Brando†.
“Last of The Steam-Powered Trains” sigue el repertorio con un poco de blues, incrementando el tempo, emulando así con efectividad la aceleración de un tren a vapor. Ray Davies es el armonicista que acá escuchamos. Dichos trenes son en el presente, piezas de museo que evocan el inicio de la revolución industrial (1800).
Después escuchamos “Big Sky”, que ocupa los casi tres minutos siguientes para decirnos: “Big Sky miró hacia abajo a todas las personas que miraban hacia Big Sky // Todos se empujan unos a otros / Big Sky se entristece al ver a los niños gritar y llorar / Pero el Gran Cielo es demasiado grande para dejar que lo deprima”.
La primera parte culmina con “Sitting By The Riverside” donde acompaña el recordado Nicky Hopkins† quien participa tocando los teclados de este magnífico disco.
La segunda parte abre con “Animal Farm”, tema que incluye una sección de cuerdas con arreglos de David Whitaker†
Si bien el título alude al paradigmático libro de George Orwell de 1945, el contenido va en dirección opuesta, pues la canción estimula en nuestra imaginación elementos de alegría, paz y bienestar. No así el libro.
Sigue el set con “Village Green”, tema con acento barroco y donde escuchamos clavecín, oboe, piccolo, viola y cello. En su lírica el autor expresa el declive de la villa.
Seguidamente, “Starstruck” nos cautiva con las cuerdas para luego encontrarnos con un frase que nos es familiar en “Phenomenal Cat”, sobre todo si eras amante de los dibujos animados.
The Kinks luego nos interpreta “All of My Friends Were There”. Ray se inspiró en un hecho real tras asistir a un concierto y vivir una experiencia muy embarazosa.
Acto seguido “Wicked Annabella”, en el cual el grupo nos ofrece una psicodélica canción al estilo Kinks.
En su contenido, la letra es oscura, al menos así se siente un poco la voz de Ray quien nos canta: “En una casa oscura y brumosa / Donde ningún cristiano ha estado / La malvada Annabella prepara una cerveza / Que nadie ha visto nunca”
“Monica” es otro personaje hecho canción. Esta serenata dada a una prostituta es un calipso mezclado con otros ritmos caribeños y un poco de jazz interpretados con órgano, guitarra y congas.
Canta Ray: “Bajo la luz de una lámpara / Mónica se encuentra a medianoche / Y cada chico piensa que puede comprar su amor / Pero el dinero no puede comprar el dulce amor de Mónica”
Finalmente, “People Take Pictures of Each Other”.
“La gente toma fotografías del verano / En caso de que alguien pensara que se lo había perdido / Y demostrar que realmente existió / Los padres toman fotografías de las madres / Y las hermanas toman fotografías de hermanos / Sólo para demostrar que se aman”, concluye The Kinks con esta pieza que satiriza la absurda idea de fotografiarnos para demostrar nuestra existencia.
Demos marcha atrás para escuchar, redescubrir o descubrir, este imprescindible álbum, una de las piedras angulares del pop británico.
Leonardo Bigott
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