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If I Should Fall From Grace With God: el pináculo de The Pogues

The Pogues - If I Should Fall from grace with god

El 18 de enero de 1988, la banda anglo-irlandesa liderada por Shane MacGowan, publicaba esta gran obra que mezclaba con buen gusto la música celta, folk y punk 

The Pogues
If I Should Fall From Grace With God

Pogues Mahone / Warner Music Group. 1988. Inglaterra

Originaria de  Londres, The Pogues entró en las grandes ligas de la música en 1982 en King Cross, un distrito al norte de Londres, Inglaterra.

La agrupación sobrevivió a dos extensos períodos, siendo el primero 1982-1996 con un silencio de cinco años, y el segundo de 2001-2014. En sus primeros tiempos la banda era llamada “Pogue Mahone”, un anglicismo de la expresión gaélica irlandesa que pudiera ser entendida literalmente como “besa mi trasero”.

El grupo ganó notoriedad con varios temas producidos en su primera época, tras la cual, Shane MacGowan, su carismático líder, dejaba la banda. No obstante, se mantuvo con el vocalista y compositor Spider Stacy y Joe Strummer† (The Clash) antes de la primera ruptura. Reformándose en 2001, aunque sin producir un nuevo álbum, The Pogues logró superar una década y un lustro antes de su final en 2014.

Una letra con tintes políticos mordaz, acompañada de una música provocadora dada su interesante instrumentación, fueron algunos de los ingredientes que conformaron la identidad artística de esta recordada banda que tiene en nuestro celebrado álbum el punto más alto de su carrera.

En ese entonces The Pogues era un octeto, conformado por su principal compositor, Shane MacGowan (voz, guitarra), Spider Stacy (silbato celta, voz), James Fearnley (acordeón, dulcimer, piano, guitarra, cello, percusión, arreglos en la sección de cuerdas), Jem Finer (banjo, saxofón), Andrew Ranken (batería, voz), Philip Chevron (guitarra, mandolina, voz), Daryl Hunt (bajo, percusión, voz) y Terry Woods (laúd, banjo, concertina, dulcimer, guitarra, cuerdas y voz).




La sencilla foto portada que muestra a la banda fue obra de Lain McKell. El disco fue producido por Steve Lillywhite quien además estuvo a cargo de los controles de grabación de esta producción de 15 canciones con una banda que para la ocasión ampliaba su espectro sonoro con músicos adicionales.

De temperamento alegre, The Pogues inicia el álbum con el tema título. Si debo caer en desgracia con Dios / Donde ningún médico puede aliviarme / Si estoy enterrado en el césped / Pero los ángeles no me recibirán / Déjenme ir, chicos, déjenme ir, chicos / Déjenme bajar al lodo, donde todos los ríos se secan…”

La siguiente canción mezcla las músicas irlandesa y turca. Al final se torna una perfecta pieza bailable que lleva por nombre “Turkish Song Of The Damned”, canción alegórica a la muerte que parcialmente va: “Los muertos han venido a reclamarte una deuda / Se paran afuera de tu puerta / Cuatro puntos y tres…” nos dice The Pogues. Percusión y cuerdas avivan este tema.

Luego se abre paso a “Bottle Of Smoke”, en la cual el grupo mantiene el alegre humor mientras nos canta: “Gracias y alabanzas, gracias a Jesús / Apuesto a la botella de humo me, fui al infierno y a las carreras / Apostar por la botella de humo / El día está despejado, el cielo está brillante / Subió por la izquierda como un rayo de luz / Como un polvo borracho en un sábado por la noche / Subió la botella de humo…”

El repertorio continua con “Fairytale Of New York”, una hermosa composición que inicia en slow-tempo con la voz acompañada por el piano y por otros instrumentos como el acordeón, el silbato, el banjo y al final por una sección de cuerdas.

Era Nochebuena nena / En el tanque de borrachos / Un viejo me dijo, no veré otro / Y luego cantó una canción / El raro rocío de la montaña vieja / Aparté la cara / Y soñé contigo…”

Esta pieza es uno de los momentos altos del disco, y con el tiempo se convirtió en una de las canciones favoritas de navidad.




“Metropolis” es la quinta canción del álbum. En ella se cuela una melodía que ligeramente evoca las aventuras de espionaje de James Bond, el agente 007. La pieza es un instrumental que no llega a los tres minutos pero esta cargada de emotividad y suspenso.

“Thousands Are Sailing” es una balada irlandesa cuyos primeros versos nos dicen: “La isla, ahora está en silencio / Pero los fantasmas todavía acechan las olas / Y la antorcha ilumina a un hombre hambriento / A quien la fortuna no pudo salvar…”

El tema es el único del repertorio compuesto por Phil Chevron.

La siguiente canción es un tema tradicional llamado “South Australia”. El desbordante tono festivo, unido a los coros, ambientan la velada. La percusión es el bastión en torno al cual esta alegre y rítmica pieza nos estimula a bailar.

Es la primera de tres temas tradicionales que conforman la colección de 15 temas con la cual esta vez The Pogues nos dicen que nacieron al sur del oceánico país.

“Fiesta”, contrario a lo que se pudiera imaginar, es un tema cuyas primeras frases las da un melancólico saxo, pero súbitamente estalla en una algarabía. Finer y MacGowan son los creadores de esta bulliciosa canción con conexiones con la música balcánica y el ska.

Tras ese alboroto, el grupo nos ofrece un mosaico que está conformado por temas tradicionales de variada dinámica y temática que en orden son: “The Recruiting Sergeant / The Rocky Road To Dublin / The Galway Races.




“Streets Of Sorrow / Birminham Six” es un tema en dos partes. El grupo nos canta: “Oh, adiós calles de dolor / Y adiós calles de dolor / No volveré a sentir más pena ni ver más jóvenes asesinados / A través de los últimos seis años he vivido a través del terror / Y en las calles oscuras el dolor Oh, cuánto anhelo encontrar algo de consuelo / En mi mente maldigo la tensión…”

Esta pieza, compuesta por Terry Woods y Shane MacGowan, tiene un claro tinte político que evoca los hechos violentos de Irlanda del Norte. Una guitarra triste va de la mano con la voz.

“Lullaby of London” es un arrullo en el cual The Pogues nos dice: “Mientras caminaba por la orilla del río / Una tarde de primavera / Escuché una canción que se fue hace mucho / De días pasados soplado en el gran viento del norte / Aunque no hay un grito solitario de codornices / O tristeza y deleite / Puedes escuchar los autos / Y los gritos de los bares / Y las risas y las peleas…”

“The Battle Of March Medley” es otro interesante instrumental del repertorio que inicia en slow-tempo y se va transformando en una marcha alegre y bulliciosa.

Tras esa pieza, The Pogues continúa con “Sit Down By The Fire” y “Broad Majestic Shannon”. 

En la primera, la banda nos cuenta sobre las fantasmales y terríficas historias contadas en Irlanda antes de ir a la cama con el propósito de preparar a la gente sobre lo que se avecinaba. La segunda es sobre el río más largo de Irlanda en relación a un hombre que regresa a su tierra luego de permanecer en Londres por varios años.




“Worms” es la tercera pieza tradicional y última de este equilibrado disco. En este lúgubre final, The Pogues nos refiere al entierro y la descomposición humana. El título original es “Hearse Song” de autor desconocido.

Este espléndido disco que produjo tres sencillos: “Fairytale Of New York”, “If I Should Fall From Grace With God” y “Fiesta”, vio la salida de Cait O’Riordan, la bajista original y la entrada de Darryl Hunt, Phil Chevron y Terry Woods, y más significativamente el cambio de dirección de la banda que ahora ampliaba su horizonte incursionando en otras músicas del mundo como la turca y la española.

Como acertadamente diría Jem Finer acerca de este disco grabado en los RAK Studios de Londres, “Un álbum muy cohesivo basado en diferentes estilos”

¡Disfrútenlo plenamente!

Leonardo Bigott


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