El 19 de abril de 2004 el trío berlinés publicó su quinto disco, un atemporal trabajo de perfecta austeridad electrónica
To Rococo Rot
Hotel Morgen
Domino. 2004. Alemania
Nueve años después de su formación To Rococo Rot se seguía autoconsiderando un proyecto, probablemente para evitar formalismos y quizá para garantizar la apertura de direcciones.
Ronald Lippok, Robert Lippok y Stefan Schneider se mantenían en un interesante punto medio ubicado entre un complaciente micro-house y la experimentación extrema.
Estos tres alemanes logran algo bien particular con su actualización del krautrock dándole una calidez a los sonidos electrónicos que por momentos nos hace olvidar el origen digital de muchos de ellos.
Ayuda en mucho que algunos de esos sonidos provienen del uso de viejos pianos eléctricos Wurlitzer, guitarras, percusión y alguno que otro sintetizador analógico de la prehistoria contribuye a darle una «atemporalidad» al sonido de del grupo.
Al escuchar el comienzo de este disco, «Dahlem«, la imagen que viene a la mente es la de música hecha con bloques de lego, que los van tomando de una cesta y los van colocando estructuralmente para irse apoyando unos a otros de forma extremadamente sencilla y eficaz.
Sobre esta estructura una melodía «karftwerkiana» aparece y desaparece fugazmente, dejando que la desnudez de la estructura destaque.
«Cosimo» fue editada como sencillo, sonidos cortados y pegados, un ritmo micro-house y un riff de bajo conforman el centro de gravedad de un tema que pareciera que fuera a desembocar en un cómodo ritmo bailable pero el grupo nunca lo suelta, manteniendo la tensión.
En ningún momento los músicos permiten que los temas se agoten, explorando las variaciones durante el tiempo que cada estructura soporta sin resquebrajarse, desde los 18 segundos del onomatopéyico «Plong» hasta los cuatro minutos y medio de loops micro-house de «Miss You«.
Regados por el disco encontramos temas que se inclinan hacia el post-rock tipo Tortoise («Tal«, «Sol«), con guitarras acústicas y eléctricas decorando los bordes de los loops.
En línea similar pero con una estructura más abierta, más abstracta, tenemos cortes como «Venus» puntuado por una melodía de vibráfono y «Ovo«, con un piano acústico cortado y pegado sobre ruidos semi aleatorios.
Intercaladas con estos temas hay viñetas de inspiración dub-ambient, como «Feld» y «Non-Song«, ejercicios en micro-house como «Bologna«, cuadrados ritmos kraftwerkianos como en «Basic» y hasta una melodía con un sonido a la x-files montada sobre ruidos diversos y loops de acordes de guitarra acústica en «Portrait Song«.
Lo mejor de los 14 temas de Hotel Morgen es que están hilados en una secuencia casi hipnótica, cuidadosamente articulada, que funciona particularmente bien en un ambiente aislado (por ejemplo: caminando por la calle con audífonos, en el coche o carro) que permita apreciar las imágenes que nos rodean sobreponiéndoles una banda sonora que casi siempre funciona a la perfección con el entorno citadino.
Aún me falta probar haciendo un palíndromo en la secuencia de las piezas, para ver si al igual que el nombre de la banda funciona en las dos direcciones.
Gabriel Pérez
¿Interesado en comprar éste u otro disco de To Rococo Rot, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias
Música de To Rococo Rot en España
Música de To Rococo Rot en Estados Unidos



