Inicio Ahi estuvimos The New Raemon: dos horas de genuinas y emotivas canciones

The New Raemon: dos horas de genuinas y emotivas canciones

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido

El cantautor Ramón Rodríguez, acompañado de una banda excepcional multigeneracional, realizó en Madrid un show generoso y muy emotivo

The New Raemon
Concierto en Sala Copérnico, Madrid

(Abril 13, 2024)

Más de una docena de álbumes solistas y colaboraciones después, finalmente se produjo nuestro encuentro en directo con The New Raemon, el proyecto que desde 2008 comanda el guitarrista, cantante y prolífico compositor catalán Ramón Rodríguez Quintana y que hemos seguido desde entonces.

Desde que llegamos a la Sala Copérnico -aún con poca gente- y nos acercamos para realizar la acostumbrada inspección del escenario detallando instrumentos y setlist -no siempre disponible pero esta vez sí- y otros detalles, supimos que seríamos testigos de un concierto muy especial.

Un despliegue de guitarras eléctricas y acústicas, percusión, batería y teclado ya nos avisaban. Pero, lo que nos hizo pensar que además de especial sería único fue el setlist con ¡30 canciones!

Ramón se encargó de confesar que nunca habían tocado tantas canciones y que sería un concierto de dos horas, el más largo de todos los que habían hecho. Un gesto que todos agradecimos.

Aunque el motivo principal de la visita a Madrid era presentar las canciones de su más reciente disco, Postales de Invierno (incluido en nuestra lista Los 35 mejores discos españoles de 2023), también recibieron atención las canciones de Coplas del andar torcido, disco publicado en pleno confinamiento en 2020 y que no pudo ser presentado en directo debidamente. Además, lógicamente, canciones de su catálogo anterior.




The New Raemon visitó Madrid con una alineación variopinta y multigeneracional realmente magnífica, un octeto compuesto por Marc Prats (teclado, coros), Pablo Garrido (guitarra eléctrica), Marc Clos (percusión, guitarra, coros), Laia Alsina Astorga (guitarra, sampler), su hija Leia Destruye (bajo, coros), Antonio Fernández Escobar (cello) y Ricky Lavado (batería).

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido

Cada uno de ellos forman parte a su vez de otros proyectos, entre ellos Egon Soda, The Secret Society, Standstill, The Crab Apples y Love of Lesbian, entre otros, lo que da cuenta que Ramón Rodríguez se presentó ante los afortunados asistentes con un verdadero “dream team”.

Lavado y el guitarrista Manel Moreno Hontoria -ambos de The Secret Society– fueron los encargados de abrir la noche con el proyecto La Joya, cuyo disco debut Lower Hermosa (2023) forma parte del catálogo del naciente sello fundado por Ramón, Cielos Estrellados.

Su música explora sin paliativos el terreno del slowcore que a principios de los años 90 tuvo sus representantes paradigmáticos en Estados Unidos, entre ellos Codeine, Acetone, Slint, Idaho y Low. Principalmente instrumental -con ocasional voz de Lavado y un sonido de guitarra bastante limpio con comedida distorsión-, La Joya fue una muy adecuada y natural elección. Merece la pena seguirle la pista.

La Joya en Madrid
Manel Moreno Hontoria. Foto: Daniel Florido
La Joya en Madrid
Rickey Lavado. Foto: Daniel Florido




Lo de The New Raemon fue grandioso. ¿Cómo se pueden tocar casi 30 canciones sin que un concierto decaiga? Cierto es que hay unas canciones excepcionales dentro del repertorio, pero no hay ninguna mediocre o que genere deseos de escuchar la siguiente.

Ramón Rodríguez es uno de esos compositores dotados de una especie de varita mágica con la que es capaz de transformar emociones y sentimientos en canciones que conectan de inmediato. A ese don hay que agregarle el de su humildad, simpatía y agradecimiento, lo que demostró en este concierto.

Y nada más hizo falta la primera canción, “Caen los árboles”, para quedar desarmados, con el alma echa añicos ante tamaña dedicatoria de Ramón a su gran amigo de adolescencia, con quien comenzó a escribir canciones, Sergi Irustzun, fallecido prematuramente de cáncer. Una canción realmente tristísima y conmovedora.

Así, el comienzo del show estuvo dedicado a revisar ese disco doloroso y a la vez terapéutico. Sonaron “Rompe la ola en tu acantilado”, “Tu esplendor”, “Entre el alba y la noche” y “El canto del pájaro a mediodía”, todas ellas canciones que hablan no solo del amigo caído y las vivencias con él, sino que por añadidura también dejan en claro la calidad humana de su autor.

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido

Quitad ese humo chungo, es malo para la voz”… “joder con el humo de los cojones”, fue la petición con cierta sorna que hizo antes de la otoñal “Entre el alba y la noche”, en la que el cello -que no siempre se escuchaba como debía- tuvo especial relevancia. Algunos recordaron a Bunbury y su problema con la voz solo en conciertos. El hecho es que todos agradecimos que no hubiera más humo, en especial los fotógrafos.

De Coplas del andar torcido fueron los siguientes dos temas que abordaron a continuación, “Ropa mal colgada” -de pegadizo coro y ritmo adornado con bongos- y “Luna creciente”, esta última con la participación especial de la siempre maravillosa Anni B Sweet.

The New Raemon en Madrid
Anni B Sweet. Foto: Daniel Florido




Ramón tuvo la gran idea de invitar a tres cantautoras afincadas en Madrid, otro de sus gestos de generosidad. Anni participó en dos.

Hubo dos discos especialmente representados, el debut A propósito de Garfunkel (2008) y Oh, Rompehielos (2014). De este último comenzaron con “Reina del Amazonas” y enseguida del primero sonó “La Cafetera”, que puso a todos a cantar.

Alternadamente de esos discos sonaron la magnífica “Sucedaneos” -con una línea de guitarra memorable- y “¡Hoy estreno!”, en ambos casos con el público cantando, algo que ya no paró de pasar hasta el final.

Estupendamente” -con la delicada marimba de Marc Clos– fue la única escogida de La dimensión desconocida (2009), que fue seguida por “Aurora 8”, canción editada como single digital en 2023.

Muchas gracias por estar ahí. Ya vamos por la mitad. Hoy vamos a dar el concierto mas largo de nuestras vidas. Cuando empezamos esta historia -’¿Ricky te acuerdas?’ no teníamos repertorio. El primer disco dura 28 minutos. Los primeros bolos duraban 30 minutos, las tocábamos un poco mas lentas (risas). Tardamos como tres años en tener una hora de concierto. Y ya pasado el tiempo, pues vamos a hacer dos horas y ya está”, comentó Ramón con simpatía.

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido

Esta canción no la hemos tocado nunca antes”, fue la frase que antecedió a la fantástica “El árbol de la vida”, pieza central de Coplas del andar torcido.

Y entonces nos regalaron una tríada de Oh, Rompehielos, comenzando por la infalible “El Yeti”, cuyo coro cantó todo Copérnico. Siguió “Quimera”, con gran intervención de Marc Clos en la percusión, y luego la que le da nombre al disco, un tema de atmósfera nocturna.

La canción que sigue le da nombre al sello que acabamos de formar. La habremos tocado dos veces. No me se la letra, necesito luz aquí”. Fue la única canción extraída de Una canción de cuna entre tempestades (2018)

Ramón dijo: “Voy a invitar ahora a una joven con un montón de talento, es gallega y se llama Sara Sístole. Tiene una voz preciosa. Acaba de publicar una canción. Si podéis escucharla, os lo agradezco. Tenéis que estar muy calladitos”.

La banda abandonó el escenario para dejarlos cantar en acústico -con el cello de Antonio Fernández-, el corto tema “Te debo un baile”. Una interpretación muy sentida.

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido




Anni B Sweet regresó y se mostró muy agradecida por la invitación. “Lo Bello y lo Bestia” del disco Libre Asociación  (2011) sonó realmente inspirada, logrando una sinergia vocal sorprendente. Tanto que deberían grabarla en este formato.

La presencia de voces femeninas invitadas continuó con la talentosa Sofía Comas, quien hizo una intervención exquisita en “Desencuentros”, tras una salida en falso de Ramón que se tornó en una anécdota curiosa.

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido

Irurtzun” -apellido del amigo fallecido- fue la última revisión de Postales de invierno. Ramón pidió silencio total para interpretar una pieza muy delicada, con guitarra acústica, cello y una intermitente batería, todo lo cual configuró una especie de réquiem, con mucha nostalgia y dolor.

El próximo tema, “Corre, caballo viejo”, fue una sorpresa, una elección más que bienvenida de A los que nazcan más tarde (2021), el primero de dos estupendos discos publicados por The New Raemon, Marc Clos y David Cordero.

La recta final del concierto estuvo concentrada en los dos discos dominantes, de los que comenzaron sonando “Por tradición” y la muy coreada “Fuera complejos”,

La frase al viento, “Para no haber cenado, bebido nada ni fumado, estoy bien”, provocó risas. Sin pausa anunció “El saben aquel que diu” -maravilloso homenaje al gran humorista Eugenio-, y la grandísima “Hundir la flota”, en medio de la emoción de buena parte de los presentes.

The New Raemon en Madrid
Foto: Daniel Florido




Aunque faltaban aún tres canciones por tocar, el tiempo se vino encima y los horarios de la sala obligaron a reducirlo a dos. El público comenzó a corear “¡si se puede! ¡si se puede!”, pero la cosa se quedó en dos, siendo la sacrificada “Mil Gracias”.

La primera elegida fue “Vale por todo lo bueno” del EP de 2008 La invasión de los ultracuerpos. Una de las mejores entre tantas.

Muchísimas gracias por la noche de hoy, vais a tener que acompañarme a cantar”. Se trataba de “Tu, Garfunkel”, y tal como lo pidió, la despedida fue un acto de complicidad total.

Agradecidos que haya artistas tan genuinos como Ramón Rodríguez y músicos que sepan interpretar tan bien la forma de tocar estas canciones desbordantes de emociones.

Y cantando esta estupenda letra, sentimos que la noche del sábado 13 de abril valió la pena:

Desmemoriado quiero estar / para ser olvidadizo
y desatender lo nuestro / si es que alguna vez hubo de eso.
Lo miras bien y te das cuenta de que todo
se nos fue a la mierda / El tejado lleno de piedras
que nos cubren de distancia / Se nos vaya el santo al cielo,
por querer ya ni te quiero / si no es así lo omitiremos.

Quema la memoria.

Bien, mereces mi consenso / La catástrofe fue inmensa.
Tú a Bailén, yo a Vallfogona / ya no se aceptan más bromas.
Tú me hablabas de colchones / yo te agobio con canciones,
de deseos miserables / y un quejido lastimoso,
varios puntos de sutura / todos los clichés de una ruptura.

Qué mala memoria

Y ahora compartimos noches / con el primero que pasa.
Y abrazamos las cucharas / para ver si alguna encaja.
Y si trae comida china / el chino del oso panda,
de repente se me enfría / el arroz se me atraganta.
Yo soy Simon.
Tú, Garfunkel

Juan Carlos Ballesta (texto)

Daniel Florido (fotos)