Tras la incertidumbre que el cantante inglés ha generado con las recurrentes cancelaciones, fue un bálsamo disfrutar del magnífico show en Madrid en el que se mostró pletórico, ajeno a polémicas
Morrissey
Make-up is a Lie Tour
Movistar Arena, Madrid
Produce: Primavera Tours
(Julio 29, 2026)
¡Vaya notición! ¡El concierto de Morrissey en Madrid de 2026 sí se realizó!
Debo confesar que hasta el minuto previo las expectativas estuvieron envueltas en incertidumbre. Pasaron unos minutos de la hora de comienzo anunciada (21h) y Morrissey todavía no aparecía.
La cancelación del año pasado en Noches del Botánico se produjo el día antes, y la altísima y absurda tasa de cancelaciones que arrastra desde The Smiths al presente que llega casi al 25%, no invitaba a ser optimista. De hecho, antes de comenzar la actual gira había cancelado en 2025 la mitad de los shows (32 de los 63 pautados).
No es de extrañar, como es lógico, que buena parte del público que a lo largo de los años ha seguido y apoyado a Morrissey tomara la decisión de castigar su inexplicable falta de compromiso para con los muchísimos fans que en definitiva son la razón de ser de un artista como él, acostumbrado a las manifestaciones de afecto y de idolatría desde los días gloriosos con The Smiths, hace ya 40 años.
Por ello, la apuesta de realizar el concierto en el Movistar Arena lucía arriesgada. Y el resultado demostró -no solo por el desinterés de muchos- que no era el lugar idóneo para un show sin uso de cámaras en directo, ausencia de pantallas laterales, juego de luces modesto, y una pantalla al fondo no muy grande y de nitidez estándar, algo que no se entiende considerando que las proyecciones son parte consustancial del show.
Hubo, por tanto, un concierto para los ubicados en pista (mitad de capacidad) y otro muy distinto para los que compraron en gradas ubicadas de frente pero muy atrás. No se ofrecieron a la venta otras localidades laterales. Era un concierto evidentemente ideal para un recinto mucho más pequeño.
Desde atrás, Morrissey y sus músicos parecían difusos figurines, y no era posible detallar gestos, complicidades, y esos manierismos tan característicos de Morrissey.
El sonido estuvo bien, cogiendo vuelo a partir de la tercera canción, quedando claro que la voz de Morrissey sigue conservando la potencia y emotividad de siempre.
El magnífico setlist
Con el nuevo disco, Make-up is a Lie, recién publicado en 2026, era lógico que tuviera un peso importante dentro del repertorio, aunque en realidad fueron solo cuatro de un total de 21 canciones. No fue este un concierto tipo “greatest hits” -aunque hubiera unos cuantos- sino una ocasión para demostrar que Morrissey ha sido consistente en concebir grandes canciones a través de las décadas.
Antes de la aparición de Morrissey y su banda, hubo un pre-show de media hora con proyección de vídeos de bandas como Ramones, New York Dolls, Sigue Sigue Sputnik, The Jam, The Rezillos, The Runaways, un metraje histórico de la artista drag Divine sacado de Top of the Pops, entre otras, se supone escogidos por Morrissey.
Finalmente, unos minutos después de las 21h, aparecieron en escena el colombiano Juan Galeano (bajo), la guitarrista italiana Carmen Vandenberg, y los norteamericanos Camila Grey (teclados), Matt Walker (batería) y Jesse Tobías, el guitarrista que ha acompañado a Morrissey desde 2005 y que se ha adueñado del rol de mano derecha y socio compositor tras Alain Whyte y Boz Boorer.
No deja de ser curioso que no haya ningún británico en la banda actual, aunque en contraposición buena parte de la selección proyectada se relaciona con el cine y la cultura británica.

Todas las décadas estuvieron representadas en el setlist, incluidas cinco canciones de The Smiths y del primer álbum solista, Viva Hate (1988). No resulta facil confeccionar un setlist que complazca a todos, teniendo una discografía tan sólida. Sin embargo, las piezas escogidas y el orden en que las tocaron, estuvo a la altura.
“Billy Budd” de Vauxhall and I (1994) -su mejor disco para muchos- inició el show, aún con la mezcla del sonido un tanto indefinida, pero que permitió percibir que las guitarras serían protagonistas.
“Gracias, buenas noches and bla bla bla…”, fueron sus primeras palabras y de inmediato abordaron uno de los mejores discos del siglo 21, Ringleader of the Tormentos (2006) con dos piezas magníficas, “I Just Want to See the Boy Happy” y “The Youngest Was the Most Loved”, ésta con muy buenos coros. Entre ambas reconoció que era un honor está allí.
El primera abordaje del cancionero de los Smiths fue con el controversial single publicado en enero de 1987, “Shoplifters of the World Unite”, que parafraseaba el slogan “Trabajadores del mundo, uníos”, pero refiriéndose a los personas que roban mercancía en tiendas.
Probablemente el primer gran momento de la noche fue con la increible “First of the Gang to Die” de You are the Quarry (2004), el fabuloso disco con el que Morrissey entró al siglo 21 tras siete años de ausencia discográfica.
Y de nuevo volvió a los Smiths con la exquisita “A Rush and a Push and the Land Is Ours” del cuarto y último álbum, Strangeways, Here We Comes (1987), al que siguió el primer acercamiento al nuevo disco con la balada “Kerching Kerching”, donde destacaron los teclados.
Otro momentazo fue con “How Soon is Now?”, uno de las más poderoras demostraciones de Johnny Marr con los Smiths que aquí Vandenberg y Tobias potenciaron aún más. Cuarenta años después, la canción emociona como el primer día y la inclusión en el setlist es absolutamente necesaria y Morrissey lo sabe y por ello su performance es de 10/10.

El siguiente tramo del concierto incluyó la joya “Now My Heart Is Full” de Vauxhall and I, “Zoom Zoom the Little Boy” de Make-Up Is a Lie, “Life Is a Pigsty” de Ringleader of the Tormentors -con gran trabajo de Grey en el piano y Tobias en el solo de guitarra- y la la gran canción con su sello distintivo que da nombre al nuevo disco, que es bastante bueno a pesar de lo que indican algunas críticas.
Sorpresivamente hizo un estreno, “Sure Enough, the Telephone Rings”, tema que sonó muy bien y luego lanzó su mayor sarcasmo de la noche: “La proxima canción ha sido elegida para representar a España en Eurovision el próximo año”.
Se trataba de “The Bullfighter Dies” (del disco World Peace Is None of Your Business de 2014), el alegato de un vegano contra la muerte de los toros en las corridas y que en pantalla mostraba fuertes imágenes de toreros corneados. Algunos al parecer lo tomaron como una ofensa, pero dónde mejor que en España para presentar y generar reacciones con esa posición principista -que no es contra la cultura- y con la que, sin duda, muchos sí están de acuerdo.
Uno de los aspectos destacables y maravillosos de un show de Morrissey es la escogencia de las proyecciones. Por eso insistimos en la necesidad de un recinto más pequeño. En esta gira de 2026, utiliza un montaje con proyecciones de iconos o figuras olvidadas del cine y la TV, imágenes y clips de mitos culturales como Pier Paolo Pasolini, Bruce Lee, Oscar Wilde, la modelo Penelope Tree y Brigitte Bardot, durante la interpretación de temas específicos.

También vimos extractos de la película de 1945, “Breve encuentro”, del genial director David Lean, el niño actor Jack Wild (que se muestra con camisa amarilla) programa infantil de 1969 llamado “H.R. Punfstuf”, o imágenes de su madre que acompañaron el performance de la muy sensible balada “I Know It’s Over” de The Queen is Dead (1986)

La última del nuevo disco que tocaron, “The Monsters of Pig Alley”, estuvo ubicada entre dos de las más esperadas de cualquier show, “Everyday is Like Sunday” -precedida por un corto y expresivo solo de piano- y “Suedehead”. La nueva pieza fue precedida por la presentación de cada músico y la frase, “todos en el mundo están desesperados, y por eso esta canción”.
Durante “Everyday is Like Sunday” apareció en pantalla el rostro de Diana Dors, actriz de los años 50 que era como la Marylin Monroe británica, escenas tomadas de la película de cine negro “Tread Softly Stranger” (1958).
Durante “Suedehead” aparece la imagen de Christ Starkweather, un asesino en serie estadounidense, que tenía fijación con James Dean.
La recta final del concierto fue protagonizada por la vitaminada “Irish Blood, English Heart” de You are the Quarry y el recordado single de 1993, “Jack the Ripper”.
Pero, claro, tenían que regresar porque sí. Lo hicieron de una manera ingeniosa, cada músico agradeciendo en español o espanglish en algunos casos. La mas celebradas intervenciones fueron la del colombiano Galeano (“Que pasa guapos, un placer estar aquí. Felicidades por el Mundial, cabrones. ¡Viva España, carajo! ¡Viva Latinoamérica y viva Morrissey!”) y la de Camila Grey: (“Madrid, te amo mucho. Gracias por venir”). También fue graciosa la forma en que Galeano tradujo a Tobias: “El gringo quiere decir: los amo malditos españoles bastardos”.
Y entonces nos dejaron con “There Is a Light That Never Goes Out”, otra maravilla de The Queen is Dead (1986), cantada por buena parte de los asistentes.
¡Ah, Steven Patrick! ¡Todas las controversias que has generado a lo largo de tu vida artísticas se borran cuanto uno te escucha cantando!
Hay que hacer “check” a un encuentro ineludible.
Juan Carlos Ballesta
Fotos: @sergioalbert_
Gracias a Mariella Rosso por los aportes sobre las imagenes proyectadas.



