El cuarteto venezolano repasó su obra y estrenó nuevo material ante un público fiel y entregado, demostrando que sigue sonando poderoso
Viniloversus
Concierto en Sala Mon, Madrid
(Septiembre 30, 2023)
Corría el año 2006 cuando el joven cuarteto caraqueño aún llamado Vinilo impresionaba al público y al jurado del Festival Nuevas Bandas con un sonido rockero sólido con dos bajos, guitarra y batería, una poderosa voz, fantásticas composiciones y muy buenas melodías. Mucho para una banda compuesta por músicos aun en su adolescencia.
De aquella primera formación que grabó el recordado álbum debut, El día es hoy (2008), permanecen en el grupo el cantante, guitarrista y principal compositor Rodrigo Gonsalves y el baterista Orlando “Mangan” Martínez. También ha permanecido desde no mucho después el bajista Juan Víctor Belisario, quien sustituyó a Hector Besson apenas grabado el primer disco.
El cuarto y más reciente integrante, el guitarrista Alberto Duhau, entró a la banda ya con el epicentro de operaciones fuera de Venezuela, y tras la salida de Adrián Salas, Viniloversus quedó con una formación más clásica con dos guitarras en lugar de dos bajos.
Diez años tenía Viniloversus sin presentarse en Madrid, cuando seguramente la gran mayoría de los venezolanos presentes en la Sala Mon ni soñaban estar viviendo en España. Coincide este tiempo con el desencadenamiento de la destructiva crisis socio económica y moral que llevaba años in crescendo.
Gonsalves se refirió a la condición de inmigrantes compartida por ellos con toda la audiencia cuando presentó uno de los mejores temas de su repertorio: “Ares”. Daba por descontado que allí no había ningún español o persona de otro país latinoamericano que hubiera comprado su entrada.
Los tres primeros discos (El día es hoy, 2008; Si no nos mata, 2010; Cambié de nombre, 2012) fueron los que impactaron a una generación, y son realmente los que aún siguen conectando de manera directa con todos aquellos que vivieron el período 2006-2014 estando aún en Venezuela durante el que Viniloversus se erigió como la primera de una importante camada de bandas de gran importancia para el nuevo rock venezolano (V-Rock, como se le bautizó por primera vez en un artículo escrito para Ladosis por Félix Allueva, presidente del Nuevas Bandas), entre las que se encuentran La Vida Boheme y Los Mesoneros, por nombrar a dos de las que se mantienen de alto perfil, también fuera del país.
El público presente en Madrid -y seguramente en Barcelona- forma parte de la diáspora que se produjo principalmente desde 2013, dentro de la cual se incluye Viniloversus y un sin fin de músicos y agrupaciones.
Para nosotros, el reencuentro con Viniloversus (que formó parte del concierto con el que bautizamos la edición impresa de Ladosis a comienzos de 2009 en Caracas) y luego protagonista de la portada y reportaje central de la novena edición, era especial. Habían pasado probablemente siete años desde la última vez que asistimos a uno de sus conciertos.
Fue reconfortante comprobar que la banda sigue conservando la potencia de siempre, ahora con los músicos más maduros y con proyectos paralelos, con una propuesta de sólida base rítmica, guitarras contundentes, la voz de Gonsalves en el mismo estado, y el componente melódico siempre presente, características que hacen de Viniloversus una banda de power rock especial.
No ha habido complacencias en el camino, solo un intento en inglés que se produjo con Days of Exile en 2017, que como su nombre indica fue el disco que se produjo tras el exilio, cinco años después de Cambié de nombre.
¿Qué hay nostalgia en 2023 al escuchar aquellos temas? Si, no hay duda, pero no tanta como para anclarse en un pasado no tan lejano que produjo tanta esperanza como dolor. Viniloversus tiene mucho que dar y aunque ya no estemos todos en Caracas, será posible seguir disfrutando de lo nuevo desde otras latitudes, sin detrimento de lo conocido que ya dejó su huella.
No hubo demasiada conversa de Rodrigo con el público, aunque si dosificadas e inteligentes intervenciones. La banda fue, como dice una de sus canciones emblemáticas, directo al grano.
Pasado y futuro de Viniloversus en dos horas
Poco más de la mitad de las 21 canciones interpretadas pertenecen a los tres primeros discos. La otra mitad se repartió entre los discos Days of Exile (2017), VVV (2019), dos singles y estrenos de su sexto disco, aun en preparación. Lo mejor fue comprobar que los dos temas nuevos, las potentes “Infierno Frío” y “Medusa”, otorgaron buenas luces sobre lo que vendrá.
El emblemático tema de los Rolling Stones “You Can’t Always Get What You Want” sirvió de intro. Y con “Yunque” y esa cadencia a lo Black Sabbath rompieron el hielo. El sonido no comenzó tan definido, y aunque no se escuchaba igual en todas las zonas de la sala, se estabilizó lo suficiente como para no afectar la esencia.
Con “Las historias son mortales”, del disco debut, la sintonía se produjo y no decayó nunca. La primera parte del concierto fue aprovechada para tocar “Ultravioleta” y la balada “Carpe Diem”, únicas del disco VVV (2019), hasta ahora el más reciente. Ente ellas sonó “Tu ambición”, un soberbio rock duro del disco Cambié de nombre.
“¿Quienes son inmigrantes aquí?”, preguntó Rodrigo…Con una respuesta positiva masiva arrancaron con los tres temas del disco Days of Exile, “Desintegrate Me”, “So Many Stars” -que conectaron menos- y la pegadiza “Broken Cities”.
El denso tema midtempo, “La Huella” -un single de 2018- y el primer y muy poderoso estreno “Infierno frío”, sirvieron de preámbulo para uno de los temas mas esperados de la noche, “Directo al grano”, el cual se unió con otro de los himnos de la banda, “Llámame y desaparezco”.
“Canción de amor”, una especie de doo wop con el conocido cantautor Simón Grossman de invitado, fue coreada por todos. La pieza sirvió de puente para el brutal tramo final, que incluyó cinco intensos latigazos que comenzaron con la batería marcando el comienzo de “Cocaína”, a la que siguió “Acelera”, ambas del disco debut.
Subieron el listón con “Juega bien tus cartas” -con corto pero fantástico solo de guitarra- y la indispensable “Dos Secretos”, dejando el terreno sembrado para la indómita “Control” con un crescendo final apoteósico en medio del cual Gonsalves bajó al público con su guitarra.



Con la guitarra sonando en un loop de feedback se retiraron del escenario. Pero la euforia era tal que la ausencia fue corta y los cuatro regresaron para regalar un trío de temas que comenzó con el estreno de “Medusa” y siguió con una que todo el mundo pedía: “Ares”.
Fue antecedida por una declaración de rabia por parte de Rodrigo porque a todos “nos expulsaron de nuestro país”.
El cierre fue con “Amnesia Invocada”, otro temazo infalible, a medio camino entre el psychobilly y el power rock, que dejó a todos satisfechos y a tope de adrenalina.
Viniloversus demostró que a pesar de las pausas recientes, están de nuevo en la carretera con las baterías recargadas y cerca de publicar su sexto disco. Dos grandes noticias.
Juan Carlos Ballesta
Fotos: Daniel Florido




