Inicio Ahi estuvimos YEI, barriendo escombros sobre una tarima (Teatrex, Caracas) (Julio 21, 2016)

YEI, barriendo escombros sobre una tarima (Teatrex, Caracas) (Julio 21, 2016)

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YEI

YEI

Teatrex, Caracas

(Julio 21, 2016)

Javier García, ex cantante de Telegrama, decidió darle rienda suelta a sus deseos de realizar un disco como solista distinto y que significara un nuevo punto de partida tras la disolución de la banda. El resultado fue Barriendo escombros después de la fiesta, grabado en Barcelona, España, y cuyo título revela mucho del espíritu de sus canciones. Tras unos meses de haberlo lanzado, el siguiente paso era presentarlo en vivo. Ello ocurrió el capítulo #6 de la iniciativa Ciclo y Aparte, que se ha dado a la tarea de mostrar el abanico musical independiente del país.

No resulta una tarea fácil adaptar un disco como éste a su formato en vivo si no se cuenta con los músicos que participaron en la grabación y gestación, en especial el principal responsable, Leonardo Aldrey, quien toca teclados, produce, programó secuencias y lo grabó. El reto, por tanto, era y es grande.

Esta primera presentación contó con una banda conformada por Jesús Dávila (batería), Jovi Adames (guitarra eléctrica), Bernardo Rísquez (bajo, la mitad del dúo Different Fountains radicado en Bruselas), Samuel Ballesteros (teclado, ex Tan Frío el Verano y miembro actual de Niño Nuclear) y Álvaro Casas (coros, ex Americania). La responsabilidad que recayó en Ballesteros fue, por tanto, muy importante, pero también fue relevante la base rítmica. Además de ellos, aparecieron como invitados en varios temas Alfonso Hernández (guitarra acústica) y Rubén Gutiérrez (guitarra eléctrica), miembro de Gaélica.

El concierto comenzó con la reconocible voz del animador y productor de TV Renny Ottolina (fallecido trágicamente en 1978) hablando sobre el gentilicio venezolano, de Bolívar, el Che Guevara, Mao TseTung, del capitalismo y el socialismo-comunismo, que en un momento determinado, con los músicos ya en tarima, comenzó a ser distorsionado para dar paso al tema que abre el disco y lo titula, uno de los mejores. Esas palabras de Renny, sin duda, poseen relevancia dentro de la temática del disco por estar muy vigentes en la Venezuela actual. Sin pausa siguieron con “Los Pérez Domínguez”, que habla de una familia clase media baja cuya hija se casa con un miembro de una familia nueva rica.

Visiblemente nervioso, jadeante y sudoroso, García saludó y agradeció por primera vez al público y a los organizadores de Ciclo y Aparte, para pasar a tocar “Yo lo sé no es un hit” y “Conceptual”, la cual reflejó cierta inseguridad, quizá producto de la falta de roce en directo con la banda y suficientes ensayos. Esa circunstancia pudo reflejarse en el tono bajo (en tonalidad y por tanto en volumen también) usado para cantar “Estrella fugaz”, el último tema del disco que adelantaron en el setlist, tras el cual Javier aprovechó para agradecer a Leo Aldrey.

En “Disfraz”, la auto confianza comenzó a notarse más. Luego de ella fue invitado Rubén Gutiérrez para “Tu Show”, una participación que se extendió a “Folky”, uno de los temas que cuenta con un buen videoclip, aunque extrañamente no fue proyectado. La intervención de Rubén fue relevante. El tema más dance es “Potser (Las noches de Barcelona)”, que tocaron con más soltura porque para ese momento García y la banda se habían relajado, ganado serenidad y también contundencia en la ejecución. Otra tanda de agradecimientos siguió, esta vez a Fidel Goa (ingeniero de audio), a la banda y de nuevo a los asistentes. También aprovechó García para recalcar el carácter inconforme que tienen las canciones respecto a la situación venezolana.

El concierto fue cerrado con el poderoso tema “El alma pesa”, con su tumbao hiphopeado y la vocalización rabiosa. Toda la banda y los invitados participaron en ella, con Javier luciendo una máscara de funcionario corrupto. Salvo un tema, el disco fue interpretado completo, pero el concierto fue muy corto, unos 45 minutos a lo sumo.

En términos generales el show fue entretenido porque las canciones tienen solidez, pero es dio la sensación que necesitan más ensayo y por supuesto tocarlas en vivo con frecuencia. Lo más importante es que sonó prometedor, como si hubieran mostrado solo las garras en son de amenaza. Sin duda, este material da para mucho más. Yei apenas comienza.

Juan Carlos Ballesta