30 años del debut de The House of Love, joya del pop...

30 años del debut de The House of Love, joya del pop británico

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The House of Love

The House of Love

The House of Love

Creation. 1988. Inglaterra

 

The House of Love es un caso emblemático dentro del mundo del pop. Su celebrado auge a finales de los años 80 se convirtió rápido en estrepitoso viaje al infierno. La especial sensibilidad para concebir grandes canciones fue dilapidada por los excesos y una exacerbada forma de vivir el estilo del rock and roll, que muchos confunden con autodestrucción.

The House of Love fue formada en Londres en 1986 por el vocalista, guitarrista y compositor Guy Chadwick, en pleno reinado de The Smiths, quien gracias a un aviso en el semanario NME atrajo a Terry Bickers (guitarra), el neozelandés Chris Groothuizen (bajo), la alemana Andrea Heukamp (guitarra y voz) y el baterista Pete Evans.

Sus primeros pasos llamaron la atención de Alan McGee, el influyente personaje que con su sello Creation lanzó a la fama a decenas de bandas. La mezcla de melodiosas y contundentes guitarras, la melancólica y expresiva voz de Chadwick, la envolvente y elegante guitarra de Chadwick, y una estupenda base rítmica, catapultó al grupo al Olimpo del pop británico. No obstante, cuando la fama apenas despuntaba y la vida alocada empezaba a hacer mella, Andrea Heukamp abandonó el grupo. Una serie de inolvidables singles (“Shine On”, “Real Animal” y “Christine”) fueron el preámbulo para el homónimo disco debut de 1988, grabado en apenas ocho días y que sonaba emocionalmente devastador y hedonista, con canciones que semejaban a frutas silvestres, puras y sin artificios. El cuarto single, “Destroy The Heart”, fue votado como single del año por el recordado gurú de la radio John Peel, pero no incluido en la edición original en vinilo.

The House of LoveEste álbum es de esos que produce adicción. En su momento fue una auténtica revelación, cuando el indie rock británico se encontraba en una etapa muy interesante, conviviendo con el resto de la música ochentera que acaparaba atención mediática. The House of Love fue recibido con todos los honores por la prensa y el público y rápidamente puso en el mapa a la banda, aunque ya previamente habían publicado varios singles que fueron recogidos en el disco conocido como The German Album (1987).

A pesar de la sentida pérdida de Heukamp, los restantes cuatro integrantes acometieron el debut. Te los singles editados, solamente el single “Christine” fue incluido, abriendo de manera brillante el disco. Es, sin duda, uno de los grandes temas del pop británico y de entrada ponía el listón alto para la propia banda. El melancólico “Hope” es el primero de los dos temas (el otro es el más enérgico “Sulphur”) en el que Chadwick habla de su fallido matrimonio. Los dos cuentan con soberbias guitarras, sello indiscutible del grupo junto a la voz de Guy. “Road” desarrolla el sentimiento de mudarse a Londres desde un lugar más tranquilo y lo que ello implica en alienación. Uno de los temas más exquisitos y sosegados del álbum es “Man to Child”, que habla de la ansiedad de sentirse prematuramente viejo a los 26 y con el cual se cerraba un perfecto lado A.

El lado B abre con “Salome”, quizá el tema más rockero del disco, el cual es seguido por “Love in a Car”, inspirado en un affair. El delicado trabajo de Bickers y Chadwick en las guitarras es fabuloso, mientras la melodía vocal nostálgica ayuda a construir uno de los mejores temas de The House of Love. Seguidamente, “Happy” se encarga de establecer el enlace con lo mejor del post punk de los 80, Echo & The Bunnymen al frente. La melancolía de “Fisherman’s Tale” envuelta en densas guitarras escuchada 30 años después es devastadora. El cierre con “Touch Me” (el primer tema que compuso Chadwick), no pudo ser mejor, con su regusto romántico que es roto momentáneamente por una explosión de guitarras que vuelve a ceder al romanticismo desgarrado.

Fueron apenas 32 minutos. Un disco que 30 años después suena aún mejor. The House of Love tiene la milagrosa característica de sonar atemporal. La grabación en apenas una semana y producción de Pat Collier (bajista de la banda punk The Vibrators) ha probado su excelencia, a pesar de que el proceso de mezcla fue tormentoso por la aparición del LSD en el estudio.

En 2012, fue lanzada una lujosa versión de 3 CDs con material de 1987 y 1988 remasterizado por Simon Murphy y textos de Chadwick y Allan McGee, que realza el aura maravillosa de aquel disco debut como uno de los grandes de la historia del pop británico, el cual sigue emocionando y conmoviendo 30 años después.

Juan Carlos Ballesta  @jcballesta