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Pedro Barboza dando cátedra de jazz paisajista e intimista

Pedro Barboza
Foto: Óscar Ribas T

El guitarrista venezolano residente en Madrid estrenó los temas de su nuevo disco Tres Caminos, acompañado del baterista Pancho Montañez y el contrabajista Yrvis Méndez

Pedro Barboza
Concierto en Sala Villanos, Madrid

(Abril 5, 2025)

 
Si una cosa es dificil en el mundo del jazz es lograr un sonido distintivo que pueda ser identificado facilmente por entre la inmensa oferta que se produce en el mundo.

En el predio de los guitarristas el abanico de opciones es amplísimo y va desde los que tienen como norte el virtuosismo y la grandilocuencia, y otros que buscan la conexión de una manera menos efectista, con énfasis en los detalles, en los matices, en el espaciado de las notas y sobre todo en la capacidad de improvisar según el momento y el sitio. Dentro de ese espectro se encuentran tanto intérpretes como compositores, y los que combinan ambas facetas.

El venezolano nacido en el estado Zulia, Pedro Barboza, tiene ya una larga carrera que ha dado para todo. Su inquieta naturaleza lo ha llevado a motorizar varias iniciativas tan altruistas como necesarias, entre ellas -antes de emigrar a España- la Escuela Itinerante de la Música (EiM) para dar formación integral a los jóvenes venezolanos a través del intercambio estudiantil con otras escuelas del continente, así como ya fuera de su país el Colectivo de Creación Sonora y el Laboratorio de Creación Transdisciplinaria.

A Barboza lo envuelve una especie de aura de sosiego, tanto cuando se comunica con el público entre tema y tema (ya adoptando las conjugaciones en español castizo) como cuando toca su guitarra, ensimismado y con una inspiración notable. Ecos de Wes Montgomery, Jim Hall, Terje Rypdal, Pat Metheny y otros grandes se cuelan en sus composiciones y ejecución sin llegar a invadir su propuesta.

La médula de este concierto estuvo conformada por una serie de temas -la mayoría composiciones propias- que forman parte de Tres Caminos, su segundo disco, motivo de este encuentro en la Sala Villanos, que convocó a buena cantidad de público -principalmente venezolano- a pesar de la hora inusualmente tempranera.

Pedro entró al escenario con su llamativa guitarra electroacústica, acompañado de una excepcional base rítmica: Pancho Montañez en la batería e Yrvis Méndez en el contrabajo.

Pedro Barboza
Foto: Óscar Ribas T
Pancho Montañez
Foto: Óscar Ribas T
Yrvis Méndez
Foto: Óscar Ribas T

Barboza eligió para comenzar “Ojos, tejidos y flores” -tema según indicó, escribió para Bea, presente en la sala-, antes del cual hizo una sensible improvisación de guitarra que estableció las premisas de todo el concierto: silencio total del público, lo cual es de agradecer ya que permitió apreciar hasta los pasajes más delicados en los cuales las notas tocadas con suma delicadeza y los silencios juegan papel fundamental.

Que alegría tenerlos aquí. Después de muchas horas de ensayo hemos llegado a este día tan especial”, fueron las primeras palabras luego de los aplausos. También agregó que había comenzado con “la primera improvisación del día”, que es como tomarse el primer café del día.

El trío siguió con el que quizá sea el tema más interpretado por Barboza, compuesto en 1994 durante sus estudios en Berklee College of Music de Boston, y que finalmente decidió grabar.

Se trataba de “Vista al Sur”, que según confesó es “nuestra versión de gaita de tambora”. Tras una interesante intro en la que tocó armónicos y las cuerdas en su paso por el mástil, Montañez y Méndez construyeron un contagioso ritmo cercano a lo zuliano que dejó espacio para que Barboza desarrollara libremente un atractivo fraseo que dada su antigüedad de 30 años sonó con una notable madurez, y este a su vez dio paso al lucimiento de Montañez.

Al final hubo tiempo para que Pedro cantara un texto en el que repite varias veces la frase “Pedro como estáis? Aqui comiendo máiz….”, mientras la pieza va decayendo en decibeles y velocidad. Una interpretación magistral

La celebración siguió con “Tres caminos”, tema que da nombre al disco. “Desde hace muchos años tenía la intención de grabar este disco y soñaba que un gran amigo fuese el productor, Juancho Herrera, y lo conseguimos. Fue una gran experiencia, un gran aliado”.

El tema comienza con Barboza y Méndez haciendo unas interesantes escalas a las que recurren varias veces durante su desarrollo, durante el cual hay espacio para que el contrabajo se mueva a sus anchas. La pieza termina con una notable desaceleración.

Pedro Barboza
Foto: Óscar Ribas T

Sin duda, fue uno de los momentos álgidos del show, que continuó con una revisión magistral del clásico de Aldemaro Romero y su Onda Nueva, “De Repente”.

Esa mezcla de jazz y música venezolana desarrollada por Romero y el recordado baterista Frank Hernández (“El Pavo Frank”) aquí se vio aderezada por influencias brasileñas.

En tres aguas” es un tema paisajista, hipnótico, terapéutico, y así fue el efecto mientras la tocaban, con la sala entregada a ese remanso.

Pedro Barboza
Foto: Óscar Ribas T

Seguiremos con un estándar de jazz, que no podía faltar en el disco. Y es de Bill Evans, uno de los músicos que mas he escuchado”. Abordaron “Turn Out the Stars”, en el que Montañez desarrolló un ritmo no muy lejano al bolero.

Barboza continuó con una improvisación, una modalidad que es parte de su sello como músico, y que le sale natural. Nos recordó a esa facilidad que tenía el maestro Gerry Weil para improvisar sin corsés y hacerlo siempre diferente. El resultado fue una pieza gentil, llena de matices.

El final no podía ser más apropiado. “Recordarte”, un tema rítmicamente muy atractivo, dedicado al gran y querido Aquiles Báez, una presencia ineludible sobre todo para los guitarristas venezolanos tanto de jazz como de música tradicional. La pieza permitió el lucimiento de los tres músicos y dejó al público muy agradecido.

Pedro Barboza, sin duda, es un músico genuino

Juan Carlos Ballesta

Fotos: Óscar Ribas T.