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Ángeles, Víctor, Gloria y Javier: buscando el misterio y el duende

Angeles, Victor, Gloria y Javier concierto FIAS 2024
Foto promocional

El proyecto que une a cuatro talentos de ámbitos distintos impresionó y emocionó con la interpretación musical de los Poemas del Cante Jondo de García Lorca

Ángeles, Víctor, Gloria y Javier
Tengo tres estrellas y veinte cruces
Concierto en la Sala Roja, Teatros del Canal, Madrid
FIAS 2024

(Marzo 16, 2024)

La noche del concierto de Ángeles, Víctor, Gloria y Javier debe haber sido muy especial para el festival porque cristalizaba en un disco un proyecto que había comenzado dos años atrás, en un estreno del FIAS 2022.

Una llamada de Pepe Mompeán (programador del FIAS) a Víctor Cabezuelo  desencadenó todo con la propuesta de concebir una interpretación musical de los Poemas del cante jondo de Federico García Lorca como una fusión actual.

La primera reacción de Víctor fue dar las gracias y rechazar la invitación ante el respeto que le inspiraba la estatura del reto y la responsabilidad que acarreaba. Por fortuna para todos, dos días más tarde una llamada de Pepe insistiendo logró transmitirle su convencimiento de que iba a ser un proyecto muy bonito y Víctor aceptó.

No es raro que la primera respuesta de Cabezuelo haya sido la del vértigo ante la magnitud del encargo, porque la obra flota sobre palabras de la talla de muerte, amor, pena y frustración.

En su conferencia en el Centro Artístico de Granada el 19 de febrero de 1922 decía García Lorca: “En el fondo de todos los poemas late la pregunta, pero la terrible pregunta que no tiene contestación. Nuestro pueblo, pone los brazos en cruz mirando a las estrellas y esperará inútilmente la seña salvadora. Es un gesto patético, pero verdadero. El poema o plantea un hondo problema emocional, sin realidad posible, o lo resuelve con la muerte que es la pregunta de las preguntas«.

Pero sobre todo ese encargo del FIAS planteaba aceptar el testigo, un siglo después, para ir tras el rastro del misterio, de los sonidos oscuros y del duende que García Lorca siguió desde su amor al folclore y a lo popular.

La conferencia “Teoría y juego del duende” que dio Lorca en Buenos Aires en 1933 dejaba ideas que funcionan como la brújula perfecta para vivir un concierto como este y comprender que el abordaje de Ángeles, Víctor, Gloria y Javier ha sido más que acertado.

El duende es, decía Lorca, “este poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica«, “un poder y no un obrar, un luchar y no un pensar”.

Y no es osado afirmar que la libertad y la intuición con la que los músicos han trabajado este proyecto cumple a cabalidad con algunas claves que daba el poeta en la misma conferencia: “Para buscar al duende no hay mapa ni ejercicio. Sólo se sabe que quema la sangre como un tópico de vidrios, que agota, que rechaza toda la dulce geometría aprendida, que rompe los estilos…” o “Los grandes artistas del sur de España, gitanos o flamencos, ya canten, ya bailen, ya toquen, saben que no es posible ninguna emoción sin la llegada del duende. La llegada del duende presupone siempre un cambio radical en todas las formas sobre planos viejos, da sensaciones de frescura totalmente inéditas, con una calidad de rosa recién creada, de milagro, que llega a producir un entusiasmo casi religioso”.

La propuesta la conforman cuatro músicos que vienen de géneros y espacios artísticos muy diferentes entre sí. La reconocida cantaora de Jaén, Ángeles Toledano es el alma flamenca del proyecto. Víctor Cabezuelo (sintetizadores) es un reconocido músico multiinstrumentista, productor y compositor, líder de Rufus T. Firefly. Gloria Maurel es una talentosa baterista/percusionista que proviene del mundo del jazz. Javier Martín es un músico y productor, especializado en la electrónica, integrante del dúo The Low Flying Panic Attack.

Flamenco, electrónica, ambient pop, psicodelia y jazz se unen entonces cuando Víctor decide juntar a varios músicos que ya admiraba. Víctor ha explicado en entrevistas que estaba claro que todo debía nacer desde la voz de Ángeles, al ser García Lorca el hilo conductor y por su procedencia del flamenco.

Desde ese punto de partida empezaron a componer por diferentes vías hasta que lograron concretar el disco. Pero Ángeles dio con la clave ante la cautela de Víctor y Javier debido a su enorme respeto por el flamenco, un mundo que hasta entonces confesaban como desconocido.

Ella les dijo “esto no va a ser flamenco nunca así que vamos a hacer lo que queramos”. Otra forma de expresar que la búsqueda era otra, probablemente la del duende y el misterio. De allí en adelante se impuso su libertad creativa y todo fluyó con acierto e intuición, tanto que ha dejado un disco estupendo.

Lo primero que se advertía al llegar al concierto era la diversidad del público, con gente de todas las edades y aspectos. La Sala Roja estaba repleta cuando empezó el sonido de fondo con la parte instrumental de la Royal Philharmonic Orchestra para dar entrada luego a la voz de Camarón de la Isla con “Dicen de mí”, creando el ambiente necesario para recibir a los cuatro músicos mientras la pieza seguía sonando.

Empiezan los primeros acordes de “Baile” con la hermosa voz de Ángeles que cautiva desde el primer momento. De inmediato queda claro que los cuatro músicos se integran muy bien y ya sentimos los primeros indicios de la fuerza de la batería que nos acompañará durante el concierto.

A continuación, la voz llena de sentimiento de Ángeles estremece con el inicio de la pieza “Balcón/madrugada” del “Poema de la Saeta”, la primera del álbum Tengo tres estrellas y veinte cruces que le da nombre al encuentro.

Los segmentos que alternan la voz y la electrónica, a veces emulando libremente los palos del flamenco o deslizando el fandango de Paco Toronjo “Yo tengo tres corazones”, a veces con un tinte jazz rock se hacen cada vez más intensos hasta que la pieza termina abruptamente.

El piano de Víctor marca la entrada de la voz masculina que recita “Clamor” de “Gráfico de la petenera”. Ángeles cuela una estrofa de la canción “Los cuatro muleros” y se abre una sección instrumental muy intensa con los cuatro músicos activados, con la percusión en una secuencia muy ágil de una pieza corta que casi sin pausa conecta con la siguiente, “Puñal” del “Poema de la soleá”, una hermosa y apasionada pieza tanto en lo vocal como en lo instrumental. La reverb nos da la profundidad del sonido que lo llena todo.

Gloria marca el tempo con las baquetas y la percusión mientras el intenso lamento “Ayayai ayayai” de Ángeles lo llena todo de sentimiento con textos del “Poema de la siguiriya gitana” en una interpretación de la que se libera el hermoso desconsuelo de los versos “Entre mariposas negras, / va una muchacha morena / junto a una blanca serpiente / de niebla”.

Los cuatro músicos funcionan de forma orgánica como un todo, entonces Ángeles sale abruptamente del escenario dejando sólo la parte instrumental mientras la gente aplaude a rabiar.

Angeles, Victor, Gloria y Javier concierto FIAS 2024

Continuamos con “Paisaje” una pieza estupenda completamente instrumental, muy movida y bailable con características de IDM, con una percusión entre lo orgánico y lo electrónico.

Ángeles entra nuevamente al escenario y da las buenas noches. Ella y Víctor bromean tímidamente sobre quién se va a dirigir al público y ella empieza diciendo “muchas gracias por haber llenado casi el teatro”.

La gente aplaude fuertemente y se vive un momento muy especial cuando se encienden las luces del teatro para alumbrar a la audiencia y ellos se asombran al verlo tan lleno con sus propios ojos, ríen felices y se llevan las manos a la cabeza.

Comienza “La guitarra” del “Poema de la siguiriya gitana”. Los hermosos versos de Lorca orbitan en la sala en una pieza muy evocadora y con un ritmo más lento y repetitivo, un pad hace un colchón armónico creando un sonido ambiental muy bonito: “Empieza el llanto / de la guitarra. / Es inútil callarla. / Es imposible / callarla. / Llora monótona / como el agua, / como llora el viento / en la nevada. / Es inútil callarla”.

La sala adquiere de pronto una atmósfera sonora con reminiscencias a la India con una base armónica etérea y la voz de Ángeles en un lamento continuo con la “Nana del caballo grande” de Lorca y un redoble de la batería aporta solemnidad completando todo el cuadro. Al finalizar esta pieza vivimos otra de las grandes ovaciones de la noche.

Javier se queda solo en el escenario con una maravillosa pieza electrónica y espacial, una especie de krautrock flamenco con los palos incorporados. Antes de terminar la pieza entran todos al escenario, a excepción de Gloria, y se proyecta la foto de Federico García Lorca sobre la pantalla, el espíritu fundamental de este encuentro y este disco.

Ellos contagian su disfrute artístico y la dicha que les genera su propia música, pero además nos dejan percibir su respeto a la figura de Lorca y al proyecto. Ángeles conmueve cantando con una voz que se quiebra “Y después”, del “Poema de la siguiriya gitana”: Los laberintos / que crea el tiempo, se desvanecen. / Sólo queda / el desierto”.

Es un momento muy logrado, con la perfecta conjunción de emociones que convoca el teclado, el sintetizador y la voz.

Se suma Gloria al grupo y los cuatro protagonizan uno de los momentos gloriosos de la noche con “Muerte de la Petenera”, una pieza que lo tiene todo, emociones a raudales, una sólida parte instrumental y un trabajo vocal que llega al alma.

La voz de Ángeles estremece cuando canta “En la casa blanca muere / la perdición de los hombres. / Cien jacas caracolean. / Sus jinetes están muertos”. Una atmósfera de melancolía y dolor lo llena todo, la percusión acompaña con la circunspección que necesita el momento, y la electrónica explota en intensidad entre las frases agudas del sintetizador.

Víctor, Javier y Gloria se mueven sin parar mientras Ángeles eleva los brazos y enfatiza cada verso ondulándolos hasta su lamento final infinito.

Hay una ovación enorme del público cuando termina este tema y ellos se muestran emocionados y abrumados con la recepción de la gente. Ella dice; “el cariñito de hoy nos llega directo al corazón”. Alguien del público grita “Viva Villanueva”, en alusión al pueblo de la provincia de Jaén donde nació Ángeles (Villanueva de la Reina).

Ella ríe y responde señalando a cada uno de los músicos aludiendo a sus lugares de nacimiento, y ¡viva Madrid!, ¡viva Barcelona!… y ¡Viva Lorca!

Angeles, Victor, Gloria y Javier concierto FIAS 2024

Ángeles aprovecha para agradecer al FIAS, a Pepe Mompeán y al equipo técnico, y también para presentar uno a uno a los tres músicos. Entonces le toca el turno a Víctor para presentar a Ángeles y comenta que habla en nombre de los tres al decir que ella el alma de todo.

Ella toma la palabra y anuncia “vamos a hacer un poquito a por Bulerías”. Cierran el ciclo como empiezan, con “Balcón/Madrugada”, del “Poema de la Saeta” con los palos del flamenco entre la electrónica y la batería.

La voz de Ángeles, es una flecha que apunta a lo divino con su voz: “¡Ay, pero como el amor / los saeteros / están ciegos!”. Es quizás la pieza más intensa del concierto, con un estallido instrumental maravilloso. La ovación final dura minutos, con las luces de la sala encendidas y los cuatro músicos y el público conmovidos.

Un gran concierto que nos deja la sensación de la esencia que el mismo Lorca describe en su conferencia de 1922 y es que «Los verdaderos poemas del cante jondo no son de nadie, están flotando en el viento como vilanos de oro y cada generación los viste de un color distinto, para abandonarlas a las futuras«.

Mariella Rosso

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