Inicio Ahi estuvimos Apartamentos Acapulco: el equilibrismo entre lo etéreo y la distorsión

Apartamentos Acapulco: el equilibrismo entre lo etéreo y la distorsión

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Apartamentos Acapulco

La agrupación granadina, en medio de la gira de su nuevo disco y como parte del ciclo Gures is on Tour, ofreció un hipnótico concierto en Madrid

Apartamentos Acapulco (+ Dharmacide)
Gures is on Tour
Concierto en Independance Club, Madrid

(Marzo 7, 2020)

A veces los discos, por más que puedan gustarnos, resultan insuficientes para entender la propuesta integral de un grupo o artista. Los casos son muchos.

Uno de esos es Apartamentos Acapulco, proyecto que posee una discografía aún pequeña pero suficientemente sólida como para haber construido un sonido distintivo y una legión de seguidores más allá de Granada, su ciudad. Parte de ese público acudió al llamado en Madrid.

En directo, el sonido estilizado de sus grabaciones se convierte en un huracán sonoro en el que la guitarra de Ismael Cámara y el teclado de Angelina Herrera construyen una densa y envolvente capa instrumental que a medida que avanzaba el concierto fue ganando en intensidad hasta convertirse en una avalancha de decibelios brutal. Sobre ella navegaron las voces de ambos, generalmente cantando al unísono. Todo ello en medio de la penumbra.

Con la sólida base rítmica de Mariano Almeda (bajo) y Jorge Murillo (batería), Apartamentos Acapulco se enfocó principalmente en el material de El Resto del Mundo (2019), del cual tocaron siete de los nueve temas que lo componen. Pero no se olvidaron de Nuevos Testamentos (2017), del cual escogieron cinco piezas.

Una hora de densidad melódica

Algo que aplastar o pisotear” y “Juan sin miedo”, funcionaron como termómetros, comprobando desde el inicio que la mayoría había entrado en resonancia. Fue con la exquisita “Estrella de los mares” cuando se produjo esa sensación de conexión total que todo grupo busca, con el público cantando la canción completa.

El único tema fuera de los dos discos fue “Hola y Adiós” del EP Las cuatro esquinas (2017), que sonó a medio camino entre el primer Stereolab y Yo La Tengo.

Apartamentos AcapulcoNo hicieron falta muchas palabras entre canciones. “Regional Preferente” sonó a himno y no tiene ni un año: “Aunque yo fui quien lo dejó a veces me arrepiento / y pienso en cada vez que tú me dijiste lo siento / Y ya no puedo más, no puedo más, no puedo más…”

Otro trío del nuevo disco nos dejó claro que Apartamentos Acapulco es capaz de conmover. “Deseo” se mueve entre Slowdive, Pale Saints y Galaxie 500, una pieza de épica languidez.

La mujer y el monstruo”, es otro tema de ritmo metronómico a lo Stereolab, guitarra flanger y pegadiza melodía vocal.“Nunca te dije” es una de esas composiciones envueltas en melancolía que engaña por su comienzo sosegado que de repente carbura rítmicamente.

Apartamentos Acapulco Ismael anunció entonces que tocarían varios temas de Nuevos Testamentos, comenzando con “Romance de verano”, uno de esos temas ensoñadores en línea con Slowdive, que sin darnos cuenta nos va envolviendo en una montaña de decibelios guitarreros. El tema lo fusionaron con la enérgica “Que quieres de mí”.

El inicio de “Scarlett” fue cantado por todos y cuando explotó ritmo y guitarra, las voces de Angelina e Ismael se convirtieron en súplica: “Tu me decías que me querías”. Del nuevo disco aún quedaba “Camino de Ronda”, otra canción convertida en imprescindible cuya parte final se convirtió en la más bailable del setlist.

El apoteósico cierre fue con “Nueve esferas”, con toda la potencia guitarrera a tope en plan The Jesus and Mary Chain o incluso Sonic Youth. Y mientras aún se escuchaban los feedbacks finales, dejaron sonando la nueva y estupenda canción “A2”.

Apartamentos Acapulco nos regaló una hora digna de auténtico funambulismo, haciendo equilibrio entre la ensoñación pop de carácter etéreo y las erupciones volcánicas guitarreras llenas de distorsión.

Apartamentos AcapulcoDharmacide: la herencia británica

La joven agrupación madrileña tuvo la responsabilidad de abrir fuego. Para muchos fue una agradable sorpresa, gracias a un potente sonido en línea directa con la escena británica de los años 80 y principios de los 90. Para bien y para mal, cantan en inglés.

A lo largo de los siete temas que tocaron (entre ellos “Oxytocin”, “Easy Way”, “Dreams” y “Depressed”), circularon las referencias de My Bloody Valentine, Ride, The Telescopes, Chapterhouse, Catherine Wheel, The Jesus and Mary Chain, Kitchens of Distinction, The Cure, New Order…destacando la densidad de las guitarras y un buen bajo.

Dharmacide DharmacideSu cantante y segunda guitarra, evidente líder de la banda, anunció que están a punto de editar su álbum debut grabado en Los Angeles. Les falta aún ser menos estáticos y más expresivos, pero tienen terreno por delante.

Juan Carlos Ballesta