Inicio Archivo discografico Cold Spring Harbor: el modesto pero prometedor inicio de Billy Joel

Cold Spring Harbor: el modesto pero prometedor inicio de Billy Joel

Billy Joel Cold Spring Harbour

El 1 de noviembre de 1971, el cantautor y pianista estadounidense daba el primer paso hacia lo que sería una de las carreras musicales más brillantes de la historia del pop-rock

Billy Joel
Cold Spring Harbor

Family Productions / Columbia Records. 1971. EE. UU

 
Para el momento en el cual la música de William Martin Joel llegó a mis oídos, ya el cantante, pianista y compositor nacido en Bronx, Nueva York, el 9 de mayo de 1949, había comenzado a saborear la fama.

“Piano Man”, su emblemática canción y título de su segundo disco, publicado dos años más tarde de nuestro celebrado álbum, se convertiría en el acertado sobrenombre por el cual este célebre músico sería conocido a lo largo de su fructífera carrera que, con discos como el referencial y encumbrado The Stranger (1977), 52nd. Street (1978), The Nylon Curtain (1982), An Innocent Man (1983) y River of Dreams (1993), lo harían uno de los personajes más exitosos del orbe.

La historia que inició en 1964, aún continua y ya en el tiempo, las bandas The Hassles and Attila son el recuerdo de un grato inicio.

Si bien Joel debutó con este modesto álbum que hoy recordamos, los ejecutivos de Columbia Records reconocieron los elementos que, con un poco de suerte, le abrirían camino a vender millones de discos.




Así, “Just the Way You Are, Movin’ Out (Anthony’s Song), Only the Good Die Young, She’s Always a Woman y Scenes from an Italian Restaurant, hicieron de The Stranger  el “antes y después” en la carrera del “piano man”.

De allí en adelante, el resto es una dilatada historia.

La aldea de Cold Spring Harbor, cercana al pueblito de Huntington, Nueva York, no muy lejos del lugar donde Billy Joel vivía, fue la motivación para dar nombre a este disco grabado en Record Plant de Los Angeles, California y Hempstead, Nueva York y producido para Columbia Records por Artie Ripp.

La sencilla foto en blanco y negro es la imagen que envuelve al vinilo de los diez temas compuestos por Billy Joel que conforman Cold Spring Harbor. 

“She’s Got A Way” es la pieza que inicia el repertorio con Joel acompañándose con el piano. Los sencillos acordes de las teclas reflejan cierta añoranza de una mujer llena de magia y que el autor describe en sus versos: “Hay algo en ella que desconozco / pero se que no puedo estar sin ella / ella tiene un modo de complacer que desconozco / pero de cualquier modo no tiene por que haber motivo alguno…”

Así nuestro enamorado compositor da inicio a este estupendo disco a lo largo del cual le acompañan más de una decena de músicos bajo la audio ingeniería de Larry Elliott y John Bradley.

Tan solo un platillo y un sublime bajo se hacen sentir en esta dulce canción.




El repertorio sigue con “You Can Make Me Free”, un poco de pop-rock con un dejo a The Beatles que nuestro compositor inicia con las primeras notas al piano.

“Puedes liberarme / puedes hacerme reír / hacerme ser como un pequeño niño… / puedes derretir el hielo que congela mi cuerpo / puedes desaparecer las horas solitarias…”

Entre los participantes de este tema está el baterista Denny Seiwell (Paul McCartney, Wings) y alternando participaciones, las guitarras de Don Evans y Sal DiTroia, y los bajos de Larry Knetchel y Joe Osborn.

La guitarra es elemento protagónico de esta pieza que también posee una clara influencia The Beatles. “Puedes liberarme / puedes levantarme / puedes hacerme ver/  así que abre mis ojos…”

Everybody Loves You Now” es el tercer tema del set.

El piano, con una dinámica contrastante respecto a los anteriores, acompaña a Joel quien se distancia un poco del lado romántico para contarnos que“Nena, todas las luces yacen sobre ti / ahora estás en el centro del escenario / todo gira entorno a lo que hagas / estás en tu hora estelar / ya eres mayor de edad…”

Una clara evocación del abandono de la adolescencia. “Nada es eterno”, nos recuerda el músico estadounidense. Rhys Clark es el personaje detrás de la batería.

La melancolía retorna en “Why Judy Why”. 

“De toda la gente que conozco / tú eres el mejor lugar al que puedo ir / cuando lloro, cuando lloro… / Nunca pedí mucho en el pasado / todo cambió / necesito más / dime por qué Judy por qué… Nunca pensé que lo haría / decir adiós / pero lo hizo / y ahora quiero morir”, canta Joel.

La guitarra cuerdas de nylon da un cálido pero nostálgico matiz.

Joel ha dejado las teclas a un lado para este triste momento que cede espacio a “Falling of the Rain” para cerrar el primer lado de este disco.

El tema, de matices barrocos, nos relata la historia de un pintor a través de una hermosa metáfora sobre pasar lo alto lo obvio.




“Turn Around” es la encargada de abrir el lado B del disco.

Joel se anota otro punto a favor con un poco de country con el pedal steel guitar de Sneaky Pete Kleinow, miembro de la icónica Flying Burrito Brothers.

¡Oh! Dulce dama, corriendo como la corriente / no ves al pasado porque tus manos están limpias / haces creer que el pasado fue sólo un sueño / haces creer que el pasado fue sólo un sueño… / dáte vuelta dáte vuelta / y cantaré para ti / no se donde has estado pero has estado lejos por mucho tiempo”

Al Campbell es el músico tras las teclas. 

El repertorio sigue con “You Look So Good To Me”, donde Billy nos ofrece un poco de country-folk haciéndose de la armónica y el épico órgano Hammond que tanto contribuyó a definir una gloriosa era.

 !Ah! luces bien para mí / con mis ojos bien abiertos / puedo ver ¡Ah! me haces sentir bien / todo alrededor es bueno cuando estás aquí…sentir la gloria de tu risa / me eleva más allá de lo habitual”, versos tras los cuales el famoso “hombre del piano” nos interpreta “Tomorrow Is Today”, una pieza relacionada con su intento de suicidio en 1970

Retornando al formato del primer tema, es decir, piano y voz, Joel nos canta: “He estado viviendo el momento / pero no puedo hacerlo a mi manera / temo ir a dormir/  porque mañana es hoy… me dice la gente / la vida es más dulce / pero no escucho lo que dicen / nada cambia mi vida porque mañana es hoy…”




La novena pieza es “Nocturne”, un hermoso instrumental que refleja el afecto del compositor por las formas clásicas en esta composición evocadora de la noche a lo largo de casi tres minutos.

Con un casi imperceptible acompañamiento de contrabajo, al menos a mi oído, esta pieza es el preámbulo del gran final en “Got To Begin Again”, donde el autor una vez más nos presenta a piano y voz una reflexión personal.

“¿Y bien? Acá estoy de nuevo /  al final del camino ¿A dónde voy ahora? / siempre pensé que sería así / las cosas aún no están claras… Todo ya está hablado / y la profecía ha sido cumplida / pero no puedo decidir a donde ir / sí, ha sido uno de esos días y debo ir a dormir / pero mañana me despertaré y sabré”, culmina Billy Joel.

La piedra fundacional de este exitoso cantautor quedaba ya colocada aquel 1 de noviembre de 1971.

Leonardo Bigott


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