Inicio Archivo discografico Invisible Touch: el masivo éxito y nueva identidad de Genesis

Invisible Touch: el masivo éxito y nueva identidad de Genesis

78
Genesis Invisible touch

El 6 de junio de 1986, el famoso grupo inglés lanzó su álbum 13, con poco de su esencia, pero lleno de una rica sonoridad que se convirtió en el gran éxito mundial de la banda

Genesis
Invisible Touch

Charisma/Virgin. 1986. Inglaterra

 
Cualquier fan del Genesis de la era Gabriel sin duda reprocharía la edición de este disco. Lo fue con vehemencia en aquel momento.

Pero los tiempos cambian y los intereses también, así que con un poco de indulgencia le damos una oportunidad a Invisible Touch, un disco grabado bajo la producción y audio ingeniería de Genesis y Hugh Pagdham para el sello Charisma/Virgin.

La obra es el resultado del retorno de Phil, Tony y Mike a la actividad grupal luego de haber dedicado un tiempo al trabajo solista de cada uno

Para el fanático curtido por los años no había espacio para el perdón, pero para los neófitos y adeptos la visión era un poco más amplia. Corrían los años 80 y todo había cambiado. En lo que a mi respecta, acojo con beneplácito los temas instrumentales, tan explosivos y fascinantes como aquellos encontrados en A Trick of the Tail (“Los Endos”) y Wind and Wuthering (“Wot Gorilla?”, “…In That Quiet Earth”)




Collins continuaba siendo carismático y un moderado Rutherford balanceaba la reflexiva personalidad de Banks entre el teclista y el baterista. Invisible Touch es el punto medio entre el homónimo doceavo disco y un casi irreconocible We Can’t Dance (1991) – we can’t sing – dirían algunos.

Pese a las diatribas, nuestro agasajado disco fue todo un éxito comercial mundial y se mantiene como el más vendido de la extensa discografía del legendario grupo que en sus inicios nos llenaba de una fantasía hipnótica y que ahora nos entretenía con canciones más directas sobre romances perdidos.

Genesis logró su primer No. 1 con el tema título, paradójicamente desplazado del primer lugar por su ex-cantante Peter Gabriel con “Sledgehammer”, del disco So.

“Ella tiene el toque invisible…”, nos decía Collins en aquellos días precedidos por dos grandes tragedias, la explosión nuclear de Chernobyl y la desintegración del Challenger a pocos segundos de su lanzamiento.




Grabado en octubre 1985, Invisible Touch inicia con el tema título, una breve pero pegadiza canción con una instrumentación bien acoplada en la que la muy novedosa y popular batería electrónica (Simmons Electronic Drum Kit) y teclados acompañan a la voz de Phil Collins, quien habla sobre una mujer de dotes excepcionales.

La extensa “Tonight, Tonight, Tonight”, de casi nueve minutos, es la segunda de las ocho composiciones del trío.

En ella apreciamos un cúmulo de sonoridades que parecen acompañar de un modo aleatorio la voz de Phil, casi todos ligados con las recién llegada tecnología digital. La peculiar y rítmica pieza encuentra en su nombre un reiterado motivo.

Banks destaca junto a Collins con un fantasmal fragmento instrumental que siento como un motivador momento.

La triada inicial la completa la caótica “Land of Confussion”: “Hay mucha gente creando muchos problemas… Esta es la tierra del caos… Este es el mundo donde vivimos”

La delicada “Into Deep” es una hermosa y triste canción que contrasta con lo que hasta ahora nos muestra el repertorio, con líneas como: “Sabes que te amo pero no puedo aceptarlo – Sabes que te amo pero juego en serio”

La pieza es un claro ejemplo del talento para el pop que siempre ha rodeado a nuestro idolatrado baterista y frontman de una banda sobre la que se especula un retorno en estos tiempos de pandemia.

Pon atención al solo de Banks.




Entonces, invade nuestros oídos “Anything She Does”, una pieza que pareciera el tema principal de algún filme con un irrefutable sonido 80.

Esta segunda triada culmina con “Domino”, la pieza más extensa del disco con casi 11 minutos. De hermosos pasajes y abruptos cambios, el tema nos muestra el lado poético de Banks en esta canción de dos partes. “In The Glow of the Night” y “The Last Domino”, tal vez el último vestigio prog de la gloriosa Genesis.

Sobre esta composición, Banks parece haber encontrado un elemento motivador en la Guerra del Líbano.

Una romántica y movida canción llamada Throwing It All Away” (Arrojándolo todo) nos acerca al final.

La rítmica guitarra de Mike acompaña a Collins, quien canta: “Qué puedo decir que te haga cambiar de parecer… por qué he de ser yo quien tenga que convencerte…”

El disco cierra con The Brazilian, un instrumental donde los teclados y la percusión se complementan.

De rasgos fantasmales como en los mejores tiempos de la era Hackett, Genesis destila acá sus mejores esfuerzos para convencernos de que no todo está  perdido. 

Invisible Touch fue un disco de gran éxito y críticas de todo tipo, que hizo que la banda ampliara aún más su base de seguidores, aún a costa de la lógica indiferencia de los fans de vieja data.

Lo que quedaba claro es que Collins, Banks y Rutherford, para bien y para mal, navegaban otras aguas.

Leonardo Bigott


¿Interesado en comprar éste u otro disco de Genesis, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias

España

Estados Unidos