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Gerry Weil Sinfónico: el sueño cumplido del niño eterno

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Gerry Weil Sinfónico

El gran maestro de origen austríaco pero más venezolano que el Salto Ángel, nos sorprende con lo que él ha considerado un sueño cumplido: haber llevado su música al predio orquestal

Gerry Weil y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar
Gerry Weil Sinfónico

Independiente. 2021. Venezuela

 
A sus 82 años, el maestro Gerry Weil continúa su lúdica aproximación a una música esencialmente concebida dentro del jazz con la cual ha experimentado en varios formatos: tríos, cuartetos y quintetos.

Su dilatada carrera musical como docente ha ido de la mano con una importante colección de álbumes en los cuales el reconocido maestro nos ha cautivado desde lo acústico con su primogénito El quinteto de jazz de Gerry Weil (1969), Profundo (1999) y Empatía (2006) hasta la experiencia MIDI en Volao (1993) pasando por el conceptual, místico e inédito Makunaima (2003), obra concebida por Héctor DiDonna y nuestro venerado maestro como un homenaje a la etnia pemón.

En adición a ello, vale destacar las múltiples participaciones a lo largo de más de cinco décadas, sobre todo las últimas tres, en las cuales Gerry ha colaborado: Desorden Público (producción de En Descomposición, 1990), María Rivas(Primogénito, 1990), Pablo Gil (Símbolos, 2004), Gaélica (I/Q, 2007), Ofelia del Rosal (Entre Pianos, 2014) y Juan Diego Villalobos (Perspectivas, 2017).

No puedo pasar por alto La Banda Municipal cuya obra fue honrada por el conocido periodista Gregorio Montiel Cupello en 2008 con un excelente disco catálogo. Y qué decir de aquel pegadizo The Message (1971), una de las grandes reediciones de 2021.




En estos tiempos tan difíciles en todos los ámbitos de la vida, no solo en Venezuela sino también el mundo, los estragos causados por el COVID-19 no han amilanado para nada el espíritu de este revoltoso muchachito que hace un par de años se volvió “80 years young”, celebrándolos con el lanzamiento de un álbum de características únicas, Kosmic Flow: 80 Years Young.

El disco fue la ocasión para que Trina Medina, Laura Guevara, Liana Malva y Ensamble B-11, entre otros, se hicieran cómplices de esa estupenda obra musical.

Gerry ahora ha considerado el momento ideal para plasmar su música por todo lo alto llevándola a un terreno ensoñador llamado Gerry Weil Sinfónico.

Gerry Weil Sinfónico fue grabado entre el 26 y 28 de julio de este año en la sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social Por La Música (CNASPM) en Caracas, con la participación de la prestigiosa Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, reconocida internacionalmente y punta de lanza de lo que hoy conocemos como El Sistema.

Esta magna obra contó con la dirección musical de Andrés David Ascanio y la codirección de Rodolfo Saglimbeni, con Gerry participando en ambas, y la producción general de Gerhard G. Weilheim.

Es de destacar la participación del director ejecutivo de “El Sistema” Eduardo José Méndez Lozada y el director general Herich Alfredo Solo Ramos. Tras la consola los audio ingenieros Angemyr Lezama, Eduardo Martínez y  Raniero Palm. 

Es el primer álbum grabado en Venezuela con técnicas inmersivas (3D) diseñadas para mezclas Dolby Atmos y distribuidas como Spatial Audio en Apple Music y otras plataformas digitales.




El álbum inicia con la hermosa “Canta un ángel”, publicada originalmente en el disco Empatía (2006) y arreglada aquí por uno de sus sobresalientes ex alumnos, el excelente pianista y compositor Baden Goyo.

La orquesta evoca uno de los momentos más hermosos de esta importante obra. Los cadenciosos vientos, chimes y violines en pizzicato, añaden calidez a esta sublime pieza que cierra con un dilatado coro que dice “canta un ángel”

Luego se abre espacio “Kyngio”, pieza interpretada con arreglos del veterano músico Alex Berti y parte del repertorio del álbum Live in Viena (2019).

En esta pieza, la orquesta es avasallante y llena de energía al inicio pero la entrada del piano del maestro suaviza un poco el temperamento, creando luego un vínculo ideal para mantener la tensión adecuada y tenernos atentos.

La primera tríada cierra con la hermosa “Infancia”. Arreglada por Leo Blanco, el maestro da las primeras notas al piano en esta composición que originalmente forma parte del disco Profundo (1999).

La majestuosidad de las cuerdas lo dice todo. Esta pieza, en una versión ligeramente más corta, aparece también en el disco Tepuy (2009).




Uno de los temas más emblemáticos de “el niño eterno” es “El viejo puente de La Pastora, también del encumbrado álbum Profundo, disco en formato de jazz trío que el maestro grabara con dos prominentes músicos: el baterista Andrés Briceño, hoy director de la afamada Simón Bolívar Big Band Jazz y el bajista Carlos Rodríguez.

Esta versión llena de marcados contrastes fue arreglada por el excelente saxofonista Pablo Gil y Pedro Mauricio González.

El repertorio sigue con la excelente “Govinda Shakti” arreglada por uno de los más excelsos ex alumnos del maestro, Luis Perdomo, quien además la interpreta al piano.

La pieza se caracteriza por el delicado acompañamiento y el majestuoso final. El tema originalmente aparece en Kosmic Flow (80 Years Young) (2020).

Sigue este terceto de temas con “Caracas a las once” arreglado por otro notable ex alumno, Silvano Monasterios (La Banda de Casablanca, Daiquirí)

“Hondo/Raíces”, con el eximio trompetista Pacho Flores y los arreglos de Raniero Palm y Ramón Moncada, trae al maestro de vuelta al piano para tejer frases que contrastan con las del virtuoso trompetista en una de las más dramáticas piezas del repertorio.

Raíces también pertenece originalmente al repertorio de Tepuy, otro ambicioso álbum.




La orquesta retorna a Empatía con la evocadora “El Valle de San Javier”.

Con arreglos de Jesús Milano, es un sosegado tema evocador de paisajes andinos.

Con arreglos de Vinicio Ludovic, otro superlativo músico, cómplice de aquel trabuco conocido como La Banda Municipal, la orquesta nos ofrece “Om Amrita (Omairita)” una clara venia a la eterna compañera de viaje del no menos niño eterno.

La última tríada de esta excepcional obra que bien representa la plasticidad de las composiciones de Gerry Weil, la conforman: “Niño Eterno”, “Sabana Grande” y “La revuelta de Don Fulgencio”.

La primera conforma otro punto alto del repertorio. Es una melodiosa y delicada pieza, breve autorretrato sonoro del espíritu del compositor, arreglada por Pedro M. González.

Sigue otro clásico del maestro coescrito junto a Andrés Briceño, “Sabana Grande”. La pieza, extraída del repertorio de Profundo, está arreglada por Gregory Antonetti con la participación del reconocido trombonista Domingo Pagliuca.

La alegre y, por naturaleza bailable, “Revuelta de Don Fulgencio”, con arreglos de Diego Ayala Raffalli, cierra esta excelente obra sinfónica.




Mucha agua ha corrido debajo de aquel puente vienés donde el niño eterno fue seducido por la música de Glenn Miller mientras no salía del asombro de ver por primera vez una persona de tez oscura. 

Nunca imaginó aquel soldado en un tanque de guerra que el hecho tendría un impacto que dejaría una marca indeleble en el pequeño Gerry quien ciertamente es 80 years young.

Hoy, lleno de sabiduría y entusiasmo nos prepara otra gran sorpresa…Y mientras esperamos, te recomiendo leer Al ritmo de Gerry Weil, la estupenda biografía de este Premio Nacional de Música escrita por la excelente comunicadora social Cristina Raffalli, así como el amplio reportaje dedicado en la edición 37 de Ladosis (leer aquí)

Leonardo Bigott