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Guillermo Carrasco: la honestidad de una voz

Guillermo Carrasco

Guillermo Carrasco
Unir un poco
Concierto en Centro Cultural B.O.D., Caracas

(Septiembre 24, 2016)

A pocos pasos del umbral que da acceso a la sala, el acomodador impedía la entrada a la misma. Afuera se podía escuchar “I Don’t Know Why” mientras yo trataba de controlar mi impaciencia. Pero Dios tiene sus formas…

Unir un poco ha sido el apropiado título escogido por el célebre cantautor para presentar un concierto catálogo que ya era necesario. Su carrera artística está signada por hermosas composiciones que reflejan su realidad bajo un concepto delineado con gran finura y estilo.

A lo largo de cuatro décadas como solista, Guillermo ha sabido articular el verbo preciso, la palabra apropiada y el exquisito humor que siempre está presente en sus anécdotas pese a las adversidades. Su música también está ligada a la historia de la recordada banda Syma (1971) y otras como Una Luz (1972), Ahimsha (1973), Tinajas (1976) y La Banda Galáctica.

Guillermo ha participado además como invitado en las legendarias agrupaciones Aditus y Guaco e incluso producido a Sentimiento Muerto (Sin sombra no hay luz, 1989) y Alter Ego (Amplificado, 1994).

Su talento artístico también le ha llevado al complejo mundo de la publicidad, dentro de la cual vivió un gran esplendor en esa significativa década de los 80. Incluso le recuerdo como locutor de un excelente programa radial llamado No todo es tan malo, junto a Pedro Castillo.

Pero fue en los años previos a esa década, específicamente 1976, que decidió iniciar su carrera como solista y en la cual se ha mantenido de forma íntegra a lo largo de estos años renovando y reinventando una propuesta musical en ocasiones romántica y en otras crítica de una realidad social ineludible pero siempre dejando espacio para la fantasía.

El retrospectivo viaje musical inició con dos temas de Syma, “I Don’t Know Why” de 1971 y “Joven” de 1972. Destaca del primero que si bien es una nueva interpretación, había sido un tema que por motivos personales Guillermo no cantaba en mucho tiempo y que decidió hacerlo esta vez acompañado de la guitarra de Rubén Márquez.

Luego le siguieron dos temas de dos álbumes homónimos editados en 1976 y 1981, “Quiero estar contigo” y “Son las seis de la mañana”. Con este último, Guillermo participó en el XXI Festival de Viña del Mar, Chile, en 1980, y fue el momento ideal para compartir con la audiencia parte de la experiencia vivida en ese festival. De ese primer álbum también interpretó “Te quiero todavía

Sería el momento oportuno para presentar a la excelente banda conformada por María Victoria Yánez (teclado); Daniel Hurtado (bajo); Miguel Da Vincenzo (batería); Juan Ángel Esquivel (guitarra eléctrica); Gilberto Bermúdez (teclado y voz); y Maribel Vila (coros).

Tras la presentación, cerraría el repertorio extraído de esos dos primeros álbumes con la hermosa “Bella y fugaz” y la extraña “Los normales”.

El siguiente tema fue del álbum Visual (1988), “Soy tuyo”, canción que gozó de éxito radial compuesta por él y Frank Quintero, y que se hizo uno de los más recordados de su repertorio.

Volvería a 1981 con “Eres así” antes de interpretar tres temas sin la banda, “Cuando salgo” también de Visual, “La madre” (Inmensa minoría, 2012) acompañado por Esquivel, y “El amor es lo único que escondemos” (Este miércoles, 1997), versión del original compuesto por England Dan & John F. Coley (Dowdy Ferry Road, 1977).

En esta cálida sección, al igual que todo el repertorio, Guillermo evidenció su capacidad de reinventarse haciendo que estas canciones sonaran con nuevos aires sin hacer de ellos una cirugía radical pero si con cambios notorios en algunos casos, y sublimes en otros.

Esto también pudo sentirse en las canciones más recientes como “El ángel”, “Verso duro”, “Yendo y viniendo” y “Se viene” todos de Inmensa minoría (2012), el más reciente álbum de su discografía.

En  este segmento Guillermo también incluyó temas de Una a la vez (2003) como “Cristofué” y “Te vi primero”, álbum donde el saxofonista y compositor Rafael Greco colaboró extensamente y al que considero su álbum más completo.

En esta parte del repertorio, Guillermo interpretó dos canciones inéditas que formarán parte de lo que será su próximo álbum, “Hasta que la vida nos vuelva a unir” y “Señor”. Del primero, comentó que la idea le vino de ver esa separación forzosa entre familiares y amigos que es hoy parte de la realidad venezolana. Guillermo retornaría a Inmensa minoría  con “Solo solito”.

La última parte del concierto fue a solo, en dúo y nuevamente con la banda. La bella pieza “Ya no estás aquí” con él sólo a la guitarra fue una de las que más gustó del repertorio. Debo decir que en la sala donde me encontraba, las canciones eran cantadas por las fans del legendario cantautor y esta fue una de ellas.

Luego vendría la teclista María Victoria Yánez para acompañarlo en “Alégrate”, tema que fue pedido por algunas de sus seguidoras. Finalmente, retornaría el resto de la banda para culminar con otro clásico romántico, “Ojalá”, ambas extraídas del álbum Visual.

Haciendo honor al nombre del concierto, Guillermo cerró con la emblemática “Lazos de amistad”, aquella sonada canción junto a Tinajas que también disfrutó de éxito comercial en los 70.

Guillermo Carrasco se mantiene diáfano, cálido y como uno de los músicos emblemáticos surgido en la década de los 70 que ha sabido mantenerse artísticamente sin menoscabar su integridad como ser humano y manteniendo un concepto musical bien elaborado y atractivo.

Su voz sigue siendo una de las más relevantes del país y ahora sólo nos resta esperar su nueva colección de canciones de las cuales ya pudimos disfrutar dos, ambas buen indicio de lo que pronto tendremos.

Leonardo Bigott

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