El 4 de marzo de 2003 se publicó el décimo tercer y último disco en estudio de la vanguardista agrupación comandada por Robert Fripp, una obra tan intimidante como sorprendente y abrasiva
King Crimson
The Power To Believe
Sanctuary / Discipline Global Mobile. 2003. Inglaterra
En 2003, la siempre impredecible agrupación de progrock, King Crimson, llegaba a su décima tercera placa discográfica con once variados temas y un cuarteto sin paralelo formado por Robert Fripp (guitarra), Adrian Belew (guitarra, voz) Pat Mastelotto (percusión eléctrica y acústica) y Trey Gunn (Warr y bajo táctiles), todos bajo la producción e ingeniería de Machine, pseudónimo del productor Gene Freeman.
La extraña portada del artista P.J. Crook con diseño de Hugh O’Donnell, nos ofrecen la parte visual de este disco colmado de sonoridades metaleras y las sutilezas que sorpresivamente emergen del vasto y complejo vocabulario musical de nuestro longevo “rey carmesí”.
Esta gema discográfica fue grabada en cuatro localidades diferentes: The Tracking Room y Studio Belew en Nashville; Pat’s Garage de Austin y St. Peter’s Church de Newly, esta última una ciudad costera al suroeste de Cornwal, Inglaterra.
Es importante indicar que este disco estuvo precedido por dos Extended Plays (EPs): Level Five, lanzado en 2001, y Happy With What You Have to Be Happy With. publicado en 2002, con tomas alternas y temas inéditos.
Los primeros 43 segundos los ocupa el tema título con Adrian Belew cantando a capella: “Ella me lleva a través de días de apatía, ella se lava sobre mí / Ella me salvó la vida por así decirlo / Cuando ella me devolvió el poder de creer”
El fragmento da paso a los siguientes 7:18 minutos en “Level Five”, el primer instrumental de cuatro que contiene el disco. La metálica sonoridad va concatenando la entrada de cada instrumento con un vigor espeluznante, apreciándose la complejidad que caracteriza a King Crimson en términos melódicos y rítmicos que apreciamos hacia el 3:48 y en otros momentos. Fripp y Belew sobresalen con sendos solos.
Luego, encontramos un interesante matiz en “Eyes Wide Open”: “Aquí viene, aquí viene otro día / Otra decisión en el camino / Bueno, aquí viene, aquí viene una pantalla cubierta de preferencias a realizar / Bueno, aquí viene, aquí viene un golpe en la puerta / Ábrela para una oportunidad / Bueno, aquí viene, aquí viene otro día / Para que se hagan recuerdos”
Tras esos 4:09, el cuarteto nos ofrece el segundo instrumental llamado “Elektrik”, una pieza bastante atractiva con frases que se repiten con una intricada rítmica en torno a las cuales ocurren inesperados sonidos.
Otro breve momento es la intro de “Facts of Life” un espacial instante de 1:39 que precede a los 5:06 que dura este tema con un desgarrado Belew diciéndonos: “Seis mil millones de hormigas arrastrándose en un plato / Seis millones de hormigas arrastrándose en un plato / Ninguno de ellos devuelve tanto como toma / Seis mil millones de hormigas arrastrándose en un plato”
“The Power To Believe II” abre la siguiente tríada con diversos sonidos a lo largo de 7:44. En ella encontramos unos interesantes pasajes que nos inspiran a meditar como si se tratara de música gamelán (musica de Java), algo que este superlativo grupo con otra alineación, manteniendo a Fripp, exploraba en el disco de 1973 Lark’s Tongues In Aspic.
Acto seguido es la experimental “Dangerous Curves”. Allí, el cuarteto va construyendo con pulso cardiaco, y en crescendo, este tercer instrumental. Mastelotto y Gunn son claves en el desarrollo de esta pieza.
Posteriormente King Crimson nos va acercando al final con “Happy With What You Have To Be Happy With” con Adrian diciendo: “Tengo algunas palabras / Esta es la forma en que voy a cantar / A través de una caja de distorsión / Para hacerlos amenazantes, sí / Sí, voy a tener que escribir un coro / Voy a necesitar tener un coro / Y esto parecería ser tan bueno como cualquier otro lugar para cantar hasta que esté azul en la cara / Y para un segundo verso / De economía concisa / Prepararé otra olla / De ambigüedad, sí”
Cierra el repertorio con los 6:38 que conforman la parte III del tema título y la coda del mismo. La voz robótica de Belew aparece en momentos que se nos revelan un cúmulo de sonidos espontáneos, al menos así los percibo, donde el grupo se inclina a lo experimental.
Pese a no declarar en años recientes la posible publicación de un disco en estudio con nuevas composiciones, King Crimson sigue activo como uno de los grupos punteros de la vanguardia musical.
Leonardo Bigott
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