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Raise Vibration: la balanceada madurez de Lenny Kravitz

Lenny Kravitz

El 7 de septiembre de 2018 el polifacético músico estadounidense publicó su undécimo álbum de estudio, un trabajo maduro y balanceado

Lenny Kravitz
Raise Vibration

Roxie Records/BMG. 2018. EE UU

El genial compositor de la gran manzana llega a su décimo primer álbum con doce composiciones donde el funk, el rock, la crónica social y una hebra de sonidos muy bien organizados, hacen que este álbum se haya convertido en uno de mis favoritos de la colección del músico neoyorquino.

El multi-instumentista, acompañado por la guitarra de Craig Ross y por la orquestación y teclas de David Baron, subraya además algunos rasgos autobiográficos.

Rise Vibration es acaso el más balanceado de sus trabajos. No hay desperdicio alguno y queda uno sediento de descubrir que hay más allá. Kravitz parece dar un mordisco procaz a la actualidad política de Estados Unidos.

Su travesía parece iniciar con cierta delicadeza con “We Can Get It All Together” (Podemos juntarlo todo), que como lava va emergiendo desde el silencio. “Envuelto en la tristeza, ilusiones que en palabras no puedo explicar, atrapado en la nada, la confusión a tornado mi mundo en locura”

Low” (Deprimido) es un atractivo tema con una resonancia disco en la cual Lenny relata con rítmico acento: “No me animes para dejarme, solo quiero una amante, nena quédate conmigo en el suelo, háblame, déjame ir, debo permanecer aquí abajo”. Esta es sin dudas una de las más atractivas del álbum.

Le siguen, “Who Really Are The Monsters” y el tema titulo, “Rise Vibration”. La primera con un cierto sonido que evoca a Prince y toda una riqueza sonora sobre la cual descansa una mordaz letra: “Quiénes son en realidad los monstruos, tal vez llegó la hora de mirar fijamente al espejo”.




Más adelante nos advierte: “Es sobre el dinero, es sobre la fama, es sobre el control, es sobre el juego…”. Un claro llamado a la conciencia sobre la avaricia, la codicia y la ambición, aspectos que no son ajenos a la variada temática de Kravitz.

La guitarra al unísono con la voz nos deja escuchar “Rise Vibration”. La batería irrumpe y de pronto estamos arropados en una suerte de psicodelia: “tómense y alcen las manos, mantengan la cabeza en alto, hacia el cielo pintado.  Una sonoridad tribal sugiere un cierto rito anacrónico que nos lleva a viajar en el tiempo.

El hermoso y autobiográfico tema “Johnny Cash” es ciertamente uno de los momentos más conmovedores del álbum. Un dejo de Lennon con una letra que relata el episodio en el cual Kravitz conoció al legendario compositor Johnny Cash, la hace doblemente atractiva.

Los efectos hacia el final de la pieza nos mantienen en vilo y la floritura de las cuerdas nos mueve la más recóndita fibra. La pieza es seguida de una sentencia más espiritual en la cual Lenny nos recuerda que estamos aquí para amar.

Se trata de “Here to Love”: “Debemos unirnos porque somos una sola creación, debemos luchar juntos, juntos somos más fuertes”. La pieza, esencialmente a piano y voz, nos conmueve con toda la intensidad del clamor necesario por un mundo más cohesionado.




El acento final lo da un coro góspel que contrasta con la siguiente pieza, “It’s Enough”, en la cual Kravitz dibuja una bélica y cruel escena donde refleja en su obstinado verso que ya “es suficiente”. La trompeta abre espacio y le añade una textura muy especial.

También en esta segunda mitad, Kravitz nos seduce con una sonoridad más convencional donde usa las castañuelas como ornamento y un interesante solo de guitarra en “5 More Days ‘Till Summer”.

Otra hermosa pieza de este disco es “Ride” en la que canta: “Cuando veo tu alma, y el alma nunca miente, hay un sentimiento que no puedo explicar, en lo más profundo, en lo más profundo”.

Y con este verso, solo dejo otros tres temas como sorpresa, los dos que anteceden a éste y la última canción, llamada “Yo siempre estaré dentro de tu alma”.

Leonardo Bigott