El séptimo álbum del afamado grupo australiano fue publicado el 9 de febrero de 1990, y representa una de sus obras más elaboradas en términos artísticos y comerciales
Midnight Oil
Blue Sky Mininig
Columbia Records. 1990. Australia
Mi primer encuentro con este reconocido grupo fue con el disco anterior al que nos ocupa, Diesel And Dust (1987), un disco conceptual sobre la lucha de los indígenas australianos, logrando un éxito internacional con el tema “Beds Are Burning”.
Tiempo atrás, en 1972, Sydney fue el escenario para que el baterista Rob Hirst, el guitarrista y teclista Jim Moginie y el bajista Andrew James fundaran Farm.
Pasado un año, el otrora político, ambientalista y activista Peter Garrett pasaría a ser parte de la banda que a partir del año 1976 sería conocida como Midnight Oil. El guitarrista Martin Rotsey y los bajistas Peter Gifford y Bones Hillman† pasarían a ser miembros del grupo, siendo el último el bajista del grupo desde este disco hasta su fallecimiento en 2020.
En lo musical, la transformación del grupo se inclinaría hacia el llamado rock alternativo y eventualmente al post-punk, al new wave y al hard-rock. Su décimo quinto álbum, Resist , esta por ser publicado.
Recordaremos ese encumbrado momento en el que los “aussies” (australianos) hilvanaban un éxito tras otro.
Grabado en los Rhinoceros Studios de Sydney bajo la producción del grupo y Warner Livesey, nos preparamos para, una vez más, escuchar las 10 piezas del repertorio.
Blue Sky Mining inicia con el tema título y una armónica que refleja una dosis de blues. El solo de guitarra es expresivo, aunque no ambicioso. Es una de las canciones más emblemáticas de la banda.
Nos dice el grupo: “Hey Hey Hey / Habrá comida en la mesa esta noche /Habrá paga en tu bolsillo esta noche / Mis entrañas están retorcidas, aplastadas y rotas / Una vida que se lleva no es más que una muestra / ¿Quién golpeará el pedernal contra la piedra y me dirá por qué? / Si grito por la noche, hay una respuesta de magullado silencio / La pantalla no es ningún consuelo, no puedo decir mi sentencia / Apagaron las luces en la puerta del cielo y no sé por qué”

Luego, escuchamos “Stars of Warburton” un tema en midtempo compuesto por Garrett-Moginie con guitarras beatlelianas y que en parte nos dice: “Yo, yo estaba, yo estaba sacudido en un pueblo de juguete / Él, él está ahí afuera / Sabes que es la sombra de Kennedy desde White Cross hasta Michigan / Los cajeros automáticos están en el aire, oh sí, las máquinas están girando por todas partes”
El set sigue con “Bedlam Bridge” cuya letra en parte dice: “En esta ciudad sin aceras hay un edificio sin gente / Hay crimen y decisiones sobre armas / Hay una calle de calor y vendedores ambulantes, hay una casa de vagabundos de esperanza / Hay una pandilla que dispara y luego escucha”

Acto seguido, podemos escuchar la más uptempo “Forgotten Years”, que es el segundo sencillo del disco. El tema esta inspirado en las experiencias de guerra del abuelo y padre de Bob Hirst.

La primera parte cierra con “Mountains of Burma”, pieza downtempo de cierto aire melancólico, que a su vez es el segundo sencillo del álbum.
“La caja de comida está vacía ahora, el corazón del país de Kelly está despejado / Los pandilleros de la línea sur, como los trenes de vapor, han desaparecido / Los pelícanos se deslizan, milagros en el cielo / Votamos por el gobierno, con hachas en sus ojos”
La segunda parte del repertorio abre con el tercer sencillo del disco, “King of The Mountain”, una pieza un tanto pegadiza que recuerda a la banda new wave Pretenders y cuyo contenido en parte nos dice: “Caminando por la hierba alta y seca / Abriéndome paso lentamente / Serpiente negra de vientre amarillo durmiendo sobre una roca roja / Esperando a que el extraño se vaya”

Posteriormente la banda interpreta un tema contrastante que se llama “River Runs Red” y que en su primer verso, dibuja en nuestra mente a un ser que esta a segundos de cometer suicidio.
Una más esperanzadora pieza es “Shakers And Movers”, canción con guitarras luminosas, que nos dice: “¿No quieres venir por la línea, lejos del suelo estéril? / La ramera y el autócrata, ¿te están llevando más abajo? / Las rimas de la temporada, me anclan, contra la marea furiosa / Te llevan al último lugar salvaje, la piel y las estrellas que abrazan / Un hombre de las cavernas podría convertirse en un santo, en una sala de hospital en el Somme / Podemos sumergirnos en amebas distantes, nuestras alas podrían derretirse al sol / Puedo temblar, puedo moverme, pero no puedo vivir sin tu amor / Puedo estallar, sobre ti, pero vivo sin tu amor”
“One Country” y “Antartica” completan los 10 temas compuestos en su mayoría por el cuarteto.
La primera canción es un tema en slow-tempo conducido por la guitarra acústica que nos deja una reflexión tras preguntarnos: “¿Quién quiere cambiar el mundo? / ¿quién quiere dispararle a la cabeza? / ¿Quién trabaja por el pan, quién quiere salir adelante? / ¿Quién reparte derechos iguales, quién empieza y termina esa lucha? / Encerrado en mi habitación, cuatro paredes negras / Ata la soga, no hay vuelta atrás / Sin resolución, al diablo con la retirada / Prefiero disparar hasta caer / Asesinato de guardia con el 59 / 20 años y parece una vida entera / He estado colgado todos los días de un salvavidas / Mientras estos cabrones cenaban todas las noches”

La segunda cierra el disco de manera sosegada
Es de destacar que para este disco, bien acogido por críticos y fanáticos, Midnight Oil estaba conformada por Peter Garrett (voz líder y armonica), Bones Hillman (bajo y voz), Robert Hirst (bateria y voz), Martin Rotsey (guitarras) y Jim Moginie (guitarras, teclas y voz).
El quinteto se vió aumentado por el teclista y productor Warney Livesey, el corno francés de Jeremy Smith, las cuerdas de Phillip Hartl y los metales de Glad y Carl
Viajemos pues por esa ruta misteriosa…
Leonardo Bigott



