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Futuros valores: la cara más reflexiva de Pablo und Destruktion

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Pablo und Destruktion

El cantautor asturiano regresa con su sexto álbum, sin duda el más sosegado y reflexivo de su fantástica carrera y que pareciera anunciar una nueva etapa

Pablo und Destruktion
Futuros valores

Humo. 2020. España

 
Aunque el asturiano Pablo García había dejado caer la posibilidad en sus redes y en el concierto en Madrid en junio de 2019, que en su próximo disco abandonaría el nombre “und Destruktion”, lo cierto es que su nuevo disco -el sexto- conserva el ya distintivo nombre.

Un arrepentimiento que a pesar de sonar a continuismo, en la práctica el resultado sí parece arrojar un proceso reflexivo en García, ya que las nueve canciones se desenvuelven en una atmósfera menos tensa, quizá menos provocadora, pero no por ello exenta de crudeza y sobre todo honestidad.

Futuros valores se distingue de toda la producción anterior, de ello se comienza a tener pistas desde el mismo primer tema, “El cortejo”, una composición de inusual melancolía, dibujada especialmente por la voz y la guitarra sintetizada de Alfonso Alfonso, que en los segmentos instrumentales semeja a un mellotrón. Contribuye a la quietud, la batería con escobillas de Pablo González “Pibli”.

Gijón”, el tema elegido como primer single, es una cruda revisión del clásico “Amsterdam” de Jacques Brel. El puerto gijonés es presentado en toda su sordidez, con prostitutas y personajes oscuros, en contraste con el idílico puerto holandés.

Las orquestaciones de Javier Ntaca contribuyen a la ambientación, y también lo hace en la emotiva y apasionada “Gracias”, sin duda uno de los momentos centrales del disco por la historia que cuenta sobre la relación con el público.  Participa Dolfo Montes en los teclados.

En ella, Pablo lanza una frase clave: “Lo tengo todo porque te lo he quitado a ti”

Entre las canciones que más sorprenden está la corta pero reveladora “Credo paisano”, en la cual Pablo canta: “Yo ya no creo en la locura / Tampoco creo en la distorsión / Yo ya no creo en las mentiras/ Creo que por fin ya me he hecho mayor”

Y luego agrega: “Yo ya no creo en ninguna moda / Tampoco en el prestigio social / No creo en impresionar a cualquier costa / Creo que la droga es de lo más vulgar”

En “Problemas” hay un cierto aroma en la guitarra acústica a Sol Invictus, el proyecto de dark folk de Tony Wakeford, mientras que la voz podría más bien evocar a su paisano Nacho Vegas.

Y aquí Pablo parece aconsejar a un amigo: “Nunca han sido los demás tu problema / Ni su paciencia o su inmensa bondad / El fin del mundo tampoco es tu problema / Ni lo es el fuego que quema Notre-dame / Sabes muy bien cuál es tu problema: Que siempre quieres más, / Más amor, más calor, más problemas”.

Viva la gente” es la canción más inquietante, llena de ironía y sonoridades laberínticas que dan paso a “Ser profesor”, que por su estructura rítmica y temática se diferencia del resto. Las varias pistas de voz y la guitarra, contribuyen a construir una pieza fundamental, en la que Pablo asume un discurso de cierta preocupación sobre nuevas generaciones, inspirado por su actividad docente.

La Reyna” con su componente político y la lúgubre belleza de “Bastante” redondean una obra sorprendentemente sosegada, con una comedida intensidad, que pareciera anunciar a un García menos áspero y destructivo, quizá como en efecto había confesado, en proceso de deslastrarse del “und Destruktion”.

Futuros valores es un disco que se agradece.

Juan Carlos Ballesta