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Nina Hagen: la alemana que conmocionó a Caracas hace 35 años

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Nina Hagen Caracas

En febrero de 1985 la provocadora alemana ofreció tres memorables conciertos en Caracas, no exentos de polémica y también de admiración


Han pasado 35 años desde que ese huracán alemán llamado Nina Hagen aterrizó en Caracas para presentarse en la Sala Ríos Reyna del recién inaugurado complejo cultural Teresa Carreño. Las tres fechas (1, 2 y 3 de febrero de 1985) se convirtieron en los primeros conciertos de rock que se presentaban en el complejo cultural, y de inmediato –dadas las características de la protagonista– se transformaron en un controvertido acontecimiento.

Hay conciertos que dejan marca para siempre y este es uno de ellos.

Juan Carlos Ballesta

 

Antes de esa polémica visita, la sala fue testigo de memorables conciertos como los del Festival Menuhim, que le dio cabida al gran Ravi Shankar.

Para entonces, el Poliedro era el recinto preferido para los grandes conciertos de la capital venezolana, donde se habían presentado en años previos importantes bandas de rock como Queen, The Police, XTC, Van Halen, Grand Funk…

Caracas era una ciudad distinta a la actual, más gentil, aunque ya a las puertas de su progresivo deterioro. No existía la telefonía celular ni Internet, no había casi paranoia.

El complejo cultural Teresa Carreño fue quizá uno de los últimos bastiones de las grandes obras culturales públicas, en un principio cuidado con mucho celo, tanto que se le tenía miedo a cierto tipo de espectáculos.

La realidad mostró que no había nada que temer. La apuesta de Hagen en el TTC fue arriesgada, pero resultó visionaria e inolvidable. Eso se le debe a la productora Puly Rincón, quien pudo convencer al recordado Jacques Braunstein, cuyo terreno natural era el jazz, para encarar el desafío.

Nina Hagen Caracas Nina Hagen CaracasLa semana previa a su realización, arreció una campaña para suspender el concierto, motorizada por algunos comunicadores y personajes públicos de visión conservadora, que se basaban en el absurdo argumento que toda la sociedad venezolana estaba conectada espiritualmente con aquella primera visita del Papa Juan Pablo II que se había producido días antes.

Pero también hubo una contraparte en el mundo del periodismo que sí apostó por apoyar un concierto que ponía a Caracas en primer plano de la modernidad.

Según ellos, la visita de Nina significaba un irrespeto ya que dentro de su espectáculo realizaba una “hereje” versión del Padre Nuestro (como parte del tema “The Lord´s Prayer”) que incluía una gran cruz al fondo del escenario que se prendía en llamas mientras ella fingía una especie de inmolación masturbándose con un crucifijo.

La inquisición local fracasó y el show de la alemana se llevó a cabo a sala llena, ante un público entusiasta y totalmente entregado. Sin embargo, no faltaron los que abandonaron la sala, creyendo que habían ido a ver a una cantante lírica convencional. Hagen, una provocadora por naturaleza, había salido ataviada con una estrafalaria indumentaria, con un perrito de peluche que le colgaba a nivel de su sexo.

Paradójicamente, Hagen siempre ha sido una persona religiosa, aunque para la época sus entrevistas eran un pastiche de temas que iban del sexo a la religión, de la defensa de los animales a la política, de los ovnis a la moda.

Había abandonado obligatoriamente Berlín Oriental en 1976, cuando su abuelo materno fue expulsado por el régimen comunista. Esa circunstancia la expuso al punk y a todo un universo cultural que en su país se mantenía oculto.

Su voz de mezzosoprano la ayudó a establecer una singular forma de cantar, sobre una poderosa base punk-hard rock-disco-reggae-funk-techno pop, lo que luego se extendió a otros estilos.

El inglés Billy Liesegang (guitarra), el estadounidense Karl Rucker (bajo, teclados), el alemán Peter Krause (batería) y el irlandés Roger Scott Craig (teclados) conformaron una banda de altos quilates que cobijó a la voz inigualable de Hagen.

Con ellos grabó el disco Nina Hagen In Ekstasy (1985), un punto de inflexión en su etapa internacional más influyente y que fue la base del repertorio en Caracas.

A los 65 años, Hagen aun sigue dando guerra -aunque su único disco data de 2011- ahora viviendo en celibato luego de varios matrimonios.

 

Tracklst:

Habanera (Carmen)

1985 Ekstasy Drive

TV Glotzer

New York NY

Zarah

Universal Radio

Spirit In The Sky

African Reggae

Gods Of Aquarius

The Lord’s Prayer

Russian Reggae

Herrmann hiess er

Ballroom Blitz