Inicio Ahi estuvimos Sílvia Pérez Cruz y Salvador Sobral: buen rollo hasta con tormenta

Sílvia Pérez Cruz y Salvador Sobral: buen rollo hasta con tormenta

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.

Lo que prometía ser un concierto memorable en el Botánico, una tormenta cortó su desarrollo pero permitió vivir momentos de complicidad y comprensión 

Sílvia Pérez Cruz y Salvador Sobral + Rogê
Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Universidad Complutense, Madrid
Noches del Botánico

(Julio 2, 2025)

No estaba segura de escribir esta crónica dado que al fin y al cabo es la de un “concierto interruptus”, pero a pesar de que fue cancelado por el mal tiempo, el buen sabor de boca que dejaron los músicos, la organización y el público hizo que mereciera la pena.

El concierto empezó puntualmente con Rogê, el músico brasileño de Río de Janeiro radicado en Los Ángeles que actuó como telonero. El recinto estaba aún poco lleno porque la gente seguía llegando o estaba afuera en la zona de los food trucks.

Rogê ejecutó unas siete piezas antes de que empezara a llover y los organizadores tuvieran que interrumpir su actuación. Actuó con la guitarra y dos músicos más a los que presentó como sus hermanos, Emerson Matheus Alcantara en el bajo y Daniel Santana Conceiçao en la batería.

Su repertorio incluyó bossa nova y samba. Rogê comentó que, si bien él es carioca, ama Bahía, “una ciudad muy bonita de tambores y candomblé”, e interpretó una canción estupenda y muy rítmica como homenaje a una ciudad que tantos músicos enormes ha inspirado.

Roge en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.
Roge en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.




Con la gente bailando siguió con una bossa nova más suave, pero empezó a llover y Rogê tuvo que detener su actuación. Este exponente de la música popular brasileña fue una muy buena elección para abrir la noche musical, con su sonido agradable y su ritmo nos hizo más llevadero un Madrid en plena ola de calor y despertó nuestra curiosidad para seguir indagando sobre su trabajo.

Tras la actuación de Rogê la gente esperaba guarecida pacientemente y muy animada a que parara de llover. De pronto el recinto se llenó de chubasqueros de colores muy livianitos que repartieron los organizadores. Una idea genial que muchos agradecimos y que redecoró el espacio.

El concierto empezó con algo de retraso a las 22:25 h con el lugar repleto y la incógnita sobre lo que vendría bajo un cielo lleno de nubes negras. lvia y Salvador salieron a escena con el aplauso efusivo de la gente.

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.

Las expectativas eran altas ya que sus recorridos han sido muy interesantes desde que Salvador ganó Eurovisión en 2017 representando a Portugal (el músico nació en Lisboa, aunque hoy vive en Barcelona) y Sílvia (oriunda de Palafrugell-Girona), no ha parado de producir perlas musicales, gestar proyectos y cosechar reconocimientos.

Tres músicos con instrumentos de cuerda les acompañarían en su actuación.

El concierto comenzó con una atmósfera muy íntima, casi en penumbra, con luces cálidas y focos muy cerca de ellos como si se tratara de lámparas de un salón. Empezaron con “Recordarte”, la canción que gestó la idea del álbum Sílvia & Salvador (2025), tras fascinar a todos con su interpretación en los Premios Goya 2024 (“Procuro olvidarte).

Sus voces abrieron la pieza y luego se integraron los instrumentos de cuerda, generando intimidad a pesar de que éramos un par de miles en el lugar.

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.




El tema se fusionó con “Ben poca cosa tens”, una canción preciosa en catalán de su álbum conjunto, en el que interpretan once canciones en cinco idiomas llenas de dulzura y nostalgia.

El tema navega sobre los versos del poeta Miquel Martí i Pol, un destello de luz en la tristeza que anima a no negarse a los horizontes que llaman (“No et refusis a cap / dels horitzons que et criden”). Los músicos son estupendos y construyen una simbiosis perfecta con la propuesta artística de Sílvia y Salvador.

Marta Roma (violonchelo), Darío Barroso (guitarra) y Sebastiá Gris (guitarra, mandolina) se aproximan con la elegancia y la sensibilidad necesarias a los textos.

Comenzó “Muerte chiquita, de Javier Galiana de la Rosa y David Montiel con palabras sugerentes sobre instantes efímeros y juegos temporales como “Esto ya lo cantamos mañana, mañana”. La interpretación fue realmente hermosa, con ambos alternando los versos muy compenetrados, con una felicidad que contagia.

Salvador es capaz de alcanzar registros bastante altos con su voz. Sílvia cantaba balanceando brazos y diciendo “hay tantas cosas que me quedan por ver”, lo que nos recordó esa canción de Carlos Montfort de Sílvia & Salvador, “Este presente”.

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.

Y es que la idea de estirar el tiempo tiene mucho que ver con la cuenta regresiva que gravitaba porque ya los truenos estaban más cerca y el cielo era cada vez más negro. En cualquier momento se detendría el concierto. Esa pieza terminó con una nueva ovación.

Estamos aquí salvados de milagro, ¿ustedes ven los relámpagos?, hay que imaginar que esto es un barco”, comentó Sílvia. Y Salvador agregó: “Buena ocasión para un concierto en un momento apocalíptico porque en cualquier momento podemos parar por riesgo eléctrico”.

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.

Sílvia agregó con una sonrisa “vamos perdiendo canciones”. Los relámpagos, truenos y rayos ya parecían los efectos especiales de un musical.




A continuación, interpretaron “Hoje já não é tarde”, el tema de Luísa Sobral. Salvador comentó “esta canción la escribió mi hermana y es preciosa”, y realmente lo es, una de las más bonitas del álbum sin duda.

Mientras estábamos hipnotizados con una interpretación maravillosa, empezaba a llover otra vez.

Sílvia y Salvador parecían intentar conjurar con sus palabras lo que parecía inevitable: el concierto se iba a cancelar: “¿Seguimos?”, preguntaba Sílvia con el sííííi en coro del público.

Siguió el tema en francés “L’amour reprend ses droits” con Sílvia cantando de pie, una pieza con música de Carlos Montfort y letra de Jenna Thiam. Se unió Salvador mientras veíamos en el fondo los rayos descomunales y el público exclamaba al unísono “¡Ahhhhhhhhhh” con cada uno, pero seguía sentado bajo la lluvia mientras ella agradecía su entrega.

Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral en Noches del Botánico
Foto: Óscar Ribas T.

Continuaron cantando “Someone to Sing Me to Sleep” de Lau Noah. Pero ya habíamos llegado al límite y los altavoces anunciaban que por razones de seguridad se tenía que suspender el concierto y que se reembolsaría el dinero a los asistentes.

En varios momentos ya habían comunicado que estaban evaluando la situación así que era de esperar. Ella todavía exclamó un “¿A capella?”. Nadie se quería ir, ni ellos ni nosotros, pero entendíamos que no había alternativa y el concierto se suspendió.

A pesar de todo fue imposible salir de allí sin una buena sensación por muchas cosas, por la fidelidad de la gente que aguantó bajo la tormenta acompañando a los músicos, por la organización que gestionó muy bien un momento complicado y, sobre todo, por Sílvia y Salvador, que son capaces de iluminar cualquier nube negra.

Un gran pequeño concierto sin duda.

Mariella Rosso

Fotos: Óscar Ribas