Inicio Archivo discografico 35 años de la piedra fundacional de Soda Stereo

35 años de la piedra fundacional de Soda Stereo

875
Soda Stereo

Soda Stereo

Debut

Discos CBS/Sony Music. 1984. Argentina

 

Sin duda alguna, la consolidación del rock en español le debe muchísimo a Soda Stereo, la banda que formaron tres amigos a comienzos de los años 80 en Buenos Aires, la cual se convirtió en un fenómeno de masas, primero en Argentina y poco después en Latinoamérica.

El génesis de Soda

Los años 80 fueron muy diferentes a los 70, una década que había probado ser el inicio del rock con identidad en muchos de los países de América Latina. La de los 80 fue la década de la posmodernidad, la del fin de las dictaduras militares en varios países, el comienzo de la era digital, de la industria del videoclip, de las disqueras independientes y por sobre todo, la del crecimiento y consolidación de algo que en principio fue bautizado como “rock latino” y luego “rock en español”.

A comienzos de los 80 poco se sabía en cada país de lo que ocurría en los otros. La efervescencia de la música disco y el apogeo del jazz fusión había incidido en que se produjera una especie de bajón en el rock a finales de los 70. Entre 1976 y 1977 el punk irrumpió como un geiser descontrolado en Londres y Nueva York (aunque con características distintas), pero solo empezó a influir en Lationoamérica con la llegada de la nueva década, totalmente distinta en estética, formas de mercadeo, grabación, puesta en escena y muchas cosas más.

Esa escena punk y los años que siguieron fueron la fuente de inspiración primaria para muchas bandas hispanoamericanas, entre ellas Soda Stereo, el grupo que capitalizó el glorioso pasado del rock sureño, el boom surgido de España y las influencias notables del pop rock británico.

El trío conformado por Gustavo Cerati (voz, guitarra, samplers, sintetizadores), Héctor “Zeta” Bosio (bajo, coros, samplers, sintetizadores) y Carlos Alberto Ficicchia “Charly Alberti” (batería, percusión), surgió en Buenos Aires al calor de la Guerra de la Malvinas (1982) y la transición a la democracia (diciembre 1983).

Soda pasó de ser un grupo que se presentaba en pequeños bares al más importante de América Latina en muy poco tiempo. El tiempo que media entre su primer disco y su primera gira internacional es de apenas dos años.

El impacto del primer álbum

El homónimo disco debut fue editado en 1984, reflejando sus influencias primarias que iban del ska de The Specials y Madness al new wave con influencias reggae de The Police, Fischer Z o Men at Work o el art punk de Television. A ellas se agregaron poco después las de grupos británicos más dark como The Cure o Echo & The Bunnymen, influencias que se notaron no solo en el aspecto musical sino en la vestimenta, peinados y maquillaje durante toda la etapa ochentera que cubre los discos Soda Stereo (1984), Nada personal (1985), Signos (1986) y Doble Vida (1988)

En 1984 aun el formato vinilo reinaba, aunque pronto cedería ante la llegada de la era digital (este debut fue reeditado en CD en 1991). Este álbum debut contiene los primeros éxitos de la banda, algunos de los cuales permanecieron en su repertorio en vivo por varios años.

El ska a lo Madness de “¿Por qué no puedo ser del Jet-Set?”  y “Te hacen falta vitaminas”,  el funky de “Sobredosis de TV”, la melódica “Trátame suavemente”, las saltarinas “Ni un segundo”, “Tele-Ka” y “El tiempo es dinero” –con influencias de Fischer Z y The Police, el reggae-pop a lo Men at Work  “Un misil en mi placard”, y el funky pop con cierto aroma a Duran Duran “Afrodisíacos”, conforman un primerizo puñado de canciones que posicionaron a Soda en Argentina y muy pronto en Chile y Perú.

Otros temas como “Mi novia tiene bíceps” y “Dietético”, tratan el tema del hedonismo de la sociedad argentina de entonces.

Post punk, new wave, reggae pop y ska conforman este primer capítulo, la semilla que pronto germinaría. 35 años después quizá puede sonar algo ingenuo, inconsistente respecto a los siguientes discos o incluso derivativo de la escena británica, pero es innegable su frescura y desparpajo.

Fue el comienzo de una influyente historia de inmensa repercusión.

Juan Carlos Ballesta