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Fountains Of Light: el dramático segundo disco de Starcastle

Starcastle Fountains of Light

Publicado en enero de 1977, el segundo disco de la banda estadounidense era un nuevo intento por encontrar su identidad sin abandonar la obvia influencia de Yes 

Starcastle
Fountains Of Light

Epic Records. 1977.  E.E.U.U.

 
No ha de ser fácil para banda alguna cargar con el peso de las constantes y odiosas comparaciones en detrimento de su creatividad e identidad.

Si bien Starcastle ejerce una poderosa invitación a sucumbir ante dicha tentación, no puede negárseles a estos muchachos de Champaign, Illinois, Estados Unidos, la gran musicalidad de sus integrantes que, desde 1969 a la fecha, nos han ofrecido un buen progrock que en aquellos incipientes días se nos presentaban bajo el nombre de Pegasus y Mad John Fever.

Ello puede ser una señal de culpa pero dejemos el análisis trascendental y vayamos al goce de este estupendo álbum que inició su historia con un hecho trágico y que al final, la suma de infortunios no opacó con la fuerza que pudiera pensarse. Badfinger, las tuvo peor.

Nuestro celebrado disco es una colección de seis temas grabados en Le Studio, Morin Heights, Quebec, Canadá, producidos por Roy Thomas Baker (Queen) para RTB Productions, bajo la audio ingeniería de Nick Blagona.

Es además el sucesor del homónimo álbum debut que fue bien recibido por el público y que para esta ocasión mantiene la voz líder de Terry Luttrell (quien había sido el vocalista en el álbum debut de REO Speedwagon en 1971), las teclas de Herb Schildt, la sección rítmica del baterista/percusionista Stephen Tassler y el bajista Gary Strater, y las guitarras y voces de Stephen Hagler y Matthew Stewart




La hermosa imagen de la carátula abre las puertas de nuestra imaginación para que Starcastle nos sorprenda con los primeros diez minutos y medio en “Fountains”, un tema lleno de colorido y texturas con unas atractivas armonías vocales e interesantes pasajes instrumentales apoyados por una muscular base rítmica.

“Justo al nosotros girar / hacia el viento / nuestros ojos han perdido su frialdad / limpia como el movimiento del tiempo / a través de mi frente…”

El Moog, con ligeros toques, nos transporta en el tiempo dejando trazos de nostalgia.

Acto seguido escuchamos “Dawning Of The Day”, cuya ensoñadora lírica nos dice: “Este es el amanecer del día / aquí cautivos los niños, han de permanecer / sopla el sol estrellas en tus ojos / libera las llamas / la hora asciende / vengo a ti para darme cuenta que eres bienvenido al amanecer del día…”

Una vez más el Moog nos recuerda días gloriosos colmados de oníricas visiones.

“Silver Winds” cierra el primer lado del vinilo recordándonos que “la vida es un reto constante”. En esta pieza Starcastle se oye menos influido por Yes.




El lado B inicia con la sencilla “True To Light”, un tema con mayor énfasis en los teclados y las voces.

“Leal a la luz estamos en eterno movimiento / fiel a millones de estrellas / añorando conocer al mar / extendiendo nuestras manos / para sentir la emoción del viento / se alzan rostros del amanecer para atrapar el matinal torrente…”, nos dice Starcastle.

La siguiente composición, “Portraits”, da continuidad a los pasajes sintetizados y a las armonías vocales pero esta vez añadiendo un toque especial con la presencia de la guitarra acústica. “Llamado de una noche / llamado de un mar eterno / lleva su alma lejos / fantasma del resplandor / danzando en un mar eterno / lleva su alma lejos…”

“Diamond Song (Deep Is The Light)” cierra el repertorio de “Las fuentes de luz” con mágicas visiones.

“En su recamara, enrollada en blanco / el tembloroso silencio robó su mirada / se han ido las horas que entre sus manos corrían / caídas y esparcidas para el viento nocturno / profunda es la luz en sus ojos / profunda es la luz en sus ojos…”

La atractiva pieza tiene en el órgano uno de sus elementos fundamentales junto a las voces.

Pese a haber sobrevivido a la agitada industria musical, Starcastle no logró captar todo el interés logrado con su primogénito álbum pero debo decir en su favor que abrir en conciertos para bandas como Fleetwood Mac, Jethro Tull, Gentle Giant, Rush y Boston es indicativo de algo muy bueno.




En 2002, Strater†, Tassler y Steve Hagler publicaron obras solistas y cinco años más tarde la banda lanzó su disco final con material nuevo llamado “Songs of Times”. En 2017  Starcastle editó Alchemy, disco con temas inéditos en estudio y en concierto, anunciando además el retorno del vocalista George Harp y el guitarrista Bruce Botts, ambos parte de la banda durante los 80.

Viajemos pues a enero de 1977 y disfrutemos este buen disco sin juzgarlos por la notoria influencia de aquellos otros cinco muchachos ingleses que ese mismo año publicaban una joya musical llamada Going For The One.

Leonardo Bigott