En marzo de 1968 fue publicado el tercero y más arriesgado disco de la recordada banda escocesa de folk psicodélico
The Incredible String Band
The Hangman’s Beautiful Daughter
Elektra. 1968. Escocia
Una de las agrupaciones más atractivas de la movida psicodélica y a la vez del revival folk británico durante la segunda mitad de los 60 fue The Incredible String Band, la cual comenzó como trío fundado por Clive Palmer† (banjo), Robin Williamson (voz, arpa y varios instrumentos) y Mike Heron (guitarra).
Activa durante dos períodos 1966-1974 y 1999-2006, esta increíble banda de Edinburgo fue motivo de atracción de la contracultura británica por tres notables discos: The 5000 Spirits or the Layers of the Onion (1967), Wee Tam and the Big Huge (1968) y el que hoy nos ocupa, punto medio entre los dos discos ya citados.
Pioneros del folk psicodélico, ISB formuló su identidad musical empleando en sus composiciones una variedad de instrumentos tradicionales, no solo británicos sino también de otras zonas de Europa, India y el medio oriente, contribuyendo así al desarrollo de la llamada “world music.” A ello se suma una lírica de tonos esotéricos con temas mitológicos y religiosos.
Este tercer disco en estudio fue grabado en Sound Techniques, Chelsea, Londres, reuniendo diez temas interpretados y compuestos por Robin Williamson (guitarra, flauta de pan, piano, oud, mandolina, armónica, gimbri…) y Mike Heron (voz, sitar, órgano Hammond, dulcimer, clavicordio…), con el apoyo de Dolly Collins (piano, órgano de tubos), David Snell (arpa) y Licorice McKechnie (voz, platillos).
Este emblemático álbum, producido por Joe Boyd (Pink Floyd, Fairport Convention, Nick Drake†), inicia con “Koeeoaddi There”, un tema que nos dice: “Las cartas naturales giran siempre cambiando, / Sembrado en otro lugar, plantado en la feria del jardín, / Cultivar árboles, cultivar árboles, lenguas del puro viento, / Poniendo tu pie donde la arena no ha sido pisada, / El océano que solo comienza”
El vibratorio sonido nos lleva a tierras indias, una inmediata asociación con la meditación y nuevos estados de conciencia inducidos por sustancias lisérgicas promovidas por personajes como Timothy Leary† en aquellos días.
En la siguiente composición, “The Minotaur’s Song”, dos leyendas del folk, Richard Thompson y Judy Dyble, nos cantan, tras un fragmento de piano: “Directo desde el hombro / Pienso como un soldado / Sé lo que está bien y lo que está mal / Él sabe lo que está bien y lo que está mal”
Seguidamente el grupo nos deja con un poco de barroco y folk en “Witch Hat”.
“Seguro que los niños los han visto / En lugares tranquilos donde el musgo crece verde / Conchas de colores tintinean juntas / El viento es frío, el año es viejo, los árboles susurran juntos / Y se doblan en el viento se inclinan / La semana que viene, un mono viene para quedarse”
“A Very Cellular Song” ocupa los siguientes 13 minutos, con los que concluye el lado A del álbum. Es la más extensa del álbum y en sus versos encontramos: “El invierno era frío y la ropa era delgada / Pero el gentil pastor lleva la melodía / Oh, querida madre, ¿qué debo hacer? / Primero complace tus ojos y luego tus oídos, Jenny / Intercambiando fichas de amor, decir buenas noches”.
La ocasión permite desplegar una riqueza sonora notable y muy novedosa en aquel momento, ya descrita al inicio.
El lado B inicia con una breve canción que lleva por título “Mercy I Cry City”, una alegre composición en la que sobresalen armónica, flauta, sitar, guitarra y otros instrumentos.
“Desde que me tienes aquí, veo que estás tratando de robarme el alma / Tu ejército está tratando muy duro de encontrarme un objetivo / Pero, ¿Dónde están tus tranquilos pastos donde hay tiempo para mí? / Nada más que lo que soy, eso es lo que pareces temeroso de ver / Cubres tu vacío con ladrillos y ruido y prisa / Oh, puedo verte y tocarte, pero no le debes mucho a la realidad”
“Waltz of The New Moon” continua el desarrollo de este excelente disco. Nuevamente se siente la influencia de la música barroca en los acordes del clavicordio.
En sus versos escuchamos: “Escuché que el emperador de China solía usar zapatos de hierro con facilidad / Somos el mantel y también la mesa también la fábula de las hojas danzantes / La luna nueva está saliendo, el hacha del trueno está rota / Como nunca no fue desde el diluvio ni aún desde que el mundo comenzó / La luna nueva está brillando los ángeles están lavando sus ventanas / Por encima de los años cuyo mercadillo va girando por debajo / Pregúntale al caracol debajo de la piedra, pregúntale a la piedra debajo de la pared ¿Hay alguna estrella en absoluto? / Como un águila en el cielo dime si el aire es fuerte”
La siguiente canción lleva por título “Water Song”. El tema es una venia al vital elemento, lo que está bien reflejado en sus versos.
“Agua agua mira el flujo de agua / Mirando bailando ve el flujo de agua / Oh mago de los cambios agua agua agua / Madre oscura o plateada de la vida agua agua santo cielos misteriosos hija”
“Three Is A Green Crown” y “Swift as a Wind” siguen el set con ISB retornando a la influencia india en la primera y una interesante vocalización en la segunda
Cierra el repertorio con la breve “Nighfall”, en la cual Williamson, con Mike tocando el sitar de fondo, nos dice: “Cae la noche, oh río de la noche fluye a través de mí / Lavando los pensamientos del día en tus aguas lejanas / Porque el mañana que amanece nunca me conoció / Anochecer anochecer doblando sus mechones oscuros a tu alrededor / Sus ojos te han encontrado / Te mostraría este nuevo sueño que tienen / Oh sueño, oh ven a mí tú que eres hija de la noche / Y te daré mis ojos por los colores que suben / Mientras los ecos del tiempo se reflejan en tu agua”
Retornemos a este interesante momento en la historia de la música popular para descubrir o dar una nueva y necesaria escucha a este interesantísimo disco.
Leonardo Bigott



