El 10 de octubre de 1969, la banda inglesa publicaba su gran séptimo álbum en estudio bajo el grandilocuente título Arthur (or The Decline And Fall of The British Empire)
The Kinks
Arthur (or The Decline And Fall of The British Empire)
Pye Records. 1969. Inglaterra
Ya había corrido abundante agua bajo el puente desde aquel momento -apenas cinco años atrás- en el cual este hito musical conocido como The Kinks nos cautivaba con el tema “You Really Got Me”, incluido en su disco debut en 1964.
Para el momento que revivimos, Ray Davies seguía siendo la fuerza dominante de esta legendaria agrupación que ahora estrenaba una parte de la sección rítmica con la entrada del bajista John Dalton en sustitución de Pete Quaife.
El resto del cuarteto lo completaban el baterista Mick Avory y el guitarrista Dave Davies, hermano de Ray, el sempiterno líder del grupo quien además tocaba los teclados, las guitarras y era voz principal.
A finales de la década del 60, este “frontman”, Ray Davies, unió sus talentos al del novelista Julian Mitchell para desarrollar una singular trama sobre un instalador de alfombras llamado Arthur Morgan quien en la vida real era Arthur Anning, cuñado de los Davies.
Ray edificó esta obra conceptual como la banda sonora de una pieza teatral para Granada Television, pero el programa nunca fue producido. Era el segundo disco conceptual en seguidilla tras el magistral The Kinks Are the Village Green Preservation Society (1968), uno de los pioneros en esa categoría
“Victoria” es el tema abridor y el tercer sencillo del disco. La movida pieza nos dice: “Hace mucho tiempo, la vida era limpia / El sexo era malo, se lo llamaba obsceno / Y los ricos eran tan mezquinos / Casas señoriales para los lores / Campos de croquet, zonas verdes en los pueblos / Victoria era mi reina…”
El tema fue versionado de manera brillante por The Fall en los 80.
Luego, la banda interpreta “Yes Sir, No Sir”, una composición donde escuchamos una sección de metales con arreglos de Lew Warburton.
Arthur, el personaje en esta historia, repite con insistencia: “Sí señor, no señor / Por favor déjeme morir señor / Creo que esta vida está afectando mi cerebro / Sí señor, no señor / Tres bolsas llenas señor ¿Qué hago señor, qué digo? ¿Qué digo, cómo me comporto, qué digo?”
A juzgar por la voz líder de este tema, nuestro personaje pareciera un tonto útil. Los metales cierran el tema.
Continua una melodiosa canción llamada “Some Mother’Son”, con arreglos orquestales y una estupendas armonías vocales.
En “Drivin’, el siguiente surco y primer sencillo, Arthur reflexiona en tonta forma cuando dice: “Parece que todo el mundo está luchando / Incluso hablan de una guerra / Que todos los rusos, los chinos y los españoles luchen / El sol está brillando…”
Musicalmente es posible constatar la gran influencia ejercida en grupos británicos como Blur.
Más adelante The Kinks nos pone una sonrisa en el rostro. Una guitarra punteada y toda la fuerza de los metales inicia el tema “Brainwashed”, que traduce cerebro lavado. La guitarra, unísona con la voz, nos hace reflexionar sobre como nos vamos transformando.
La pieza es una crítica frontal al sistema.
“Australia” cierra el lado A con versos que relatan todo lo que conlleva emigrar a un país. Vale expresar que ese es el caso de Arthur y Rose, la hermana mayor de Dave y Ray, el motivo e inspiración de esta obra que toca lo existencial.
Es el tema las largo del disco y cuenta con un largo tramo instrumental donde se luce la guitarra y los metales tienen un gran protagonismo.
“Shangri-la” es un tema de aroma barroco con excelentes arreglos de metales que encontró inspiración en esta historia familiar contada con picardía.
Posteriormente, The Kinks interpreta una movida “Churchill Says”, canción que expresa algunas de las frases más conocidas del famoso político inglés en una época en la cual Gran Bretaña se vio amenazada por las fuerzas enemigas en la Segunda Guerra Mundial.
Algunas de ellas son: “Nunca se le debió tanto a tan pocos”, “Debemos luchar en la playa” y “Este fue su momento de gloria”.
“She Bought A Hat Like Princess Marina”, tema de ligero aire barroco es interpretado como un divertimento y en slow-tempo, hasta que en el último tercio se acelera en plan foxtrot.
“Young And Innocent Days” nos da el placer de escuchar una guitarra acústica. En sus sencillos versos Arthur reflexiona sobre mirar la vida en dos momentos que son diferentes.
Luego, “Nothing To Say” emerge como uno de los temas más atractivos del set. Guitarra, voces y metales interpretados con carácter.
Finalmente, “Arthur”: “Arthur nació como un hombre sencillo / En una posición de clase trabajadora sencilla / Aunque el mundo era duro y sus caminos estaban fijados / Era joven y tenía mucha ambición / En todo el camino fue superado”
Viajemos en el tiempo para revivir este histórico disco con Andrew Hendirksen en la audio ingeniería y la ingeniosa portada de Bob Lawrie.
Leonardo Bigott
¿Interesado en comprar éste u otro disco de The Kinks, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias
Música de The Kinks en Estados Unidos



