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La felicidad llegó a Madrid con The Mountain Goats

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The Mountain Goats

The Mountain Goats
SON Estrella Galicia
Concierto en Sala 0, Palacio de Prensa, Madrid

(Noviembre 22, 2019)

A veces hay que empezar la historia por el final. The Mountain Goats, vale decir el guitarrista, cantante, letrista , compositor y fundador John Darnielle, y el teclista, guitarrista, saxofonista y segunda voz, Matt Douglas -su más reciente escudero- ha hecho los deberes de manera notable.

Contrario a lo que pudiera pensarse respecto a los seguidores de un proyecto con casi 30 años de historia y un número considerable de discos, la mayoría presente en este concierto madrileño estuvo compuesta por adolescentes o jóvenes que apenas rondaban sus 20.

Pero lo sorprendente, además de su presencia, es que todos se sabían cada oración y entonación de cada canción. Se trata de fans que ni soñaban con nacer cuando las cabras montesas lanzaban su primer casete en aquel ya lejano 1991.

El panorama emocionó desde el principio a John, quien se mostró siempre conversador, chistoso y sobre todo agradecido. Por momentos quería salirse de sí y volver a sus primeros pasos con la banda, que en realidad fue su proyecto unipersonal durante muchos años. No cabía dentro de sí y por ello nos contagió su espíritu festivo desde el minuto uno.

El encantador country de Laura Cortese and The Dance Cards

La noche nos ofreció una sorpresa inicial con la presentación del trío femenino liderado por la violinista, cantante y compositora de Cambridge, Massachusetts, la simpática Laura Cortese, quien estuvo acompañada por dos de las tres componentes de The Dance Cards.

Country y folk de primera línea, construido con violín, cello, contrabajo y afinadas voces. Canciones inspiradas en la Norteamérica profunda pero con una orientación global, extraídas principalmente del disco California Calling (2017), entre ellas “Hold On”, “Callifornia Calling”, “Stockholm”, “Rododendron”, o temas nuevos como “Fox” o “Wait with me”.

Avanzado el concierto de The Mountain Goats, las tres mujeres regresaron al escenario.

La gigante versión reducida de The Mountain Goats

Si algo ha demostrado John Darnielle a través del tiempo es la capacidad para desdoblar su proyecto en varios empaques, todos con el mismo fondo: las estupendas canciones.

Aunque el disco reciente In League With Dragons (2019) es un ambicioso trabajo, con grandes arreglos y elaborada instrumentación, el concierto fue justamente lo contrario, y quizá por ello solo tocaron cuatro canciones de él. El repertorio, por tanto, recorrió diversos discos de la extensa discografía.

Tarareando la conocida canción del grupo Orleans, “Dance with me”, que sonaba en la Sala 0, aparecieron John y Matt y tras un arranque en falso, tocaron la acelerada “Estate Sale Sign” de All Eternals Deck (2011).

Tras ella, John comenzó a practicar su español, que según explicó, aprendió hace años con mexicanos pero “mi lengua se murió”. La verdad, lo habló con suficiente soltura y mucha simpatía.

Para presentar la excelente “No More Tears”, del EP Marsh Witch Visions (2017), dijo que estaba inspirada por un Ozzy Osbourne ya viejo viendo videos de sí mismo cuando era más joven, sin reconocerse.

El viaje al pasado siguió con la delicada “Hebrews 11:40” del álbum The Life Of The World In Flux (2009) y “Heretic Pride”, del disco del mismo nombre de 2008. Gran trabajo de Matt en el teclado con sonido de órgano.

Algunos comenzaban a hacer peticiones, pero John comenzó a ejemplificar cómo tocaba de acelerado cuando era joven, lo que sirvió para introducir “Younger”, cadencioso tema de In League With Dragons con un delicioso saxo ejecutado por Douglas. Extrañamente no lo usó más. Fue un punto álgido en el concierto.

El tema de la juventud siguió presente con el muy emotivo tema “Transcendental Youth”, que en 2012 escribió para amigos de los 80 perdidos por las drogas, tras el cual Darnielle interpretó dos canciones solo.

La primera, “Pseudothyrum Song”, fue la de mayor antiguedad de su repertorio, con cierto aire a Cat Stevens. En segundo término tocó “Source Decay”, del disco All Hail West Texas (2013), en la mejor tradición de la canción folk.

Con Matt reincorporado abordaron “Wear Black” de Goths (2017), uno de los momentos estelares del concierto, que comenzó con una maravillosa introducción al piano. Sorpresivamente alguien del público gritó “¡Sisters of Mercy….Andrew Eldritch!” y de forma improvisada tocaron “Andrew Eldritch Is Moving Back to Leeds”, también de Goths. Gracias a esa petición, disfrutamos de un magnífico tema.

Retomaron el hilo con “Waylon Jennings Live!”, otra del nuevo disco, y entonces aparecieron Laura Cortese & The Dance Cards para sumarse a los temas finales.

Fue un aporte inestimable, el cual comenzó con la sensible “Tianchi Lake” y tuvo su momento de apoteosis con “Doc Gooden” y “Sicilian Crest”, ambas del nuevo álbum, que contaron con la fuerza vocal del público más joven apostado muy cerca del escenario.

Entre ellas John dijo que solo había tiempo para dos mas y que tocarían dos de Ana Gabriel, y comenzó a cantar “el perfume de su almohada…” y “quien como tú…”, ante el asombro y las risas de todos, reconociendo que le gustaban mucho.

La luna de miel se extendió convirtiéndose en el más emocionante momento con “This Year”, grandísimo tema del disco Come, Come To The Sunset Tree (2005).

John quedó tocado emocionalmente al ver a todos cantando con tanta pasión y, a pesar de que no había tiempo para más y la música de fondo del local comenzó a sonar de inmediato, salió como un resorte a hablar para que le dejaran tocar otra.

En medio de la algarabía que no cesaba regresó y en broma dijo que tocarían “In-a-gadda-de-vida” de Iron Butterfly (que dura 20 minutos), pero comenzaron con “No Children”, que también fue cantada con gran sentimiento por todos.

Pocos conciertos a los que hayamos asistido han logrado un nivel de conexión tan elevado, sincero y eufórico como este. Muy emocionante y revitalizador.

Juan Carlos Ballesta (texto y fotos)