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Dusk: la sensualidad y el misterio de The The 

The The Dusk

El 25 de enero de 1993 el proyecto inglés comandado por Matt Johnson publicó su magnífico cuarto álbum, con valiosos aportes de Johnny Marr

The The
Dusk

Sony. 1993. Inglaterra

Matt Johnson es un músico atípico dentro del rock. Su trayectoria está llena de idas y venidas. Siempre arropado por su talento, honestidad y agudeza, se ha mantenido vigente a pesar de su evidente desconexión con la escena pop-rock durante el siglo 21.

Dueño de una descarnada forma de escribir textos y canciones, Johnson siempre ha nadado en contra de la corriente. Junto a su vehículo creativo, The The, ha editado casi 30 singles singles y apenas seis discos de canciones en veinte40 años, además de cuatro soundtracks.

Ese material ha sido suficiente para colocar a The The dentro de un selecto grupo de bandas británicas que todavía despiertan interés en la crítica y público a pesar del espacio temporal entre cada uno de sus discos.

Matt Johnson hizo su debut con Burning Blue Soul (1981), un disco que no pudo ser editado bajo el nombre de The The por problemas contractuales. Apenas un año después apareció The Pornography of Despair (1982), una edicón limitada que el mismo Johnson se encargó de hacer desaparecer del mercado.

En 1984 ocurrió propiamente el debut de The The con Soul Mining, una sorprendente excursión dentro de los terrenos del pop bailable, con “This is the Day” como pieza central..

La precaria salud de Johnson lo mantuvo alejado de la música, hasta que en 1986 se produjo el esperado retorno de The The con Infected, una ecléctica mirada al estado de la sociedad británica, en el que participan Neneh Cherry, Anne Dudley (Art of Noise) y Roli Mosiman (Swans).




Comienzan con este disco las agudas reflexiones sociales y existenciales de Johnson, cuyo cenit ocurriría con los dos siguientes trabajos.

Luego de contar por años con una banda itinerante, Matt Johnson decide adoptar un formato estable, reclutando al admirado guitarrista Johnny Marr en momentos en que la disolución de The Smiths aún estaba fresca.

Junto al baterista Dave Palmer y el bajista James Eller, edita la obra maestra Mind Bomb (1989). Esta formación de The The permanecería inalterable hasta el próximo disco, Dusk (1993), diez nuevas canciones sobre pérdidas, soledad y lascivia.

Canciones como “Love is Stronger the Death” (El amor es más fuerte que la muerte) y “Dogs of Lust”(Perros de Codicia), son dos inefables ejemplos del atribulado talento de Johnson.

Dusk es uno de esos discos en los que todo está en su punto, nada sobre y nada falta. La portada, obra del diseñador y pintor Andy Johnson -hermano de Matt, fallecido en 2016- es la llamativa puerta de entrada.

True Happiness This Way Lies”, es un comienzo singular y que en primera escucha hacía que el interés se agigantara. Es Matt solo con la guitarra acústica, como si se encontrara en su habitación.

Inmediatamente surge “Love is Stronger Than Death”, con Matt (guitarra acústica, melódica) acompañado únicamente por Dave Palmer (batería), D.C. Collard (órgano Hammond) y Johnny Marr (armónica).

Es un tema de ritmo aletargado de atmósfera densa y algo angustiosa




La armónica brutal de Johnny Marr da comienzo a la magnífica “Dogs of Lust” y mantiene su presencia como columna vertebral fuera de los segmentos vocales. Matt se pasa para la eléctrica y detrás de los tambores se sentaba el ecléctico Vinnie Colaiuta.

La nostálgica “This Is The Night”, con el piano hony tonk de D.C. Collard, el gran contrabajo de Danny Thompson y la batería con escobillas de Bruce Smith. Aquí Matt nos canta: “Tengo miedo de las cosas que pienso / cuando llega la noche / Algo se apodera de mí / Algo que nunca podré ver / Oh, es un mundo malvado / Espera a los que llevan nuestras niñas / Oh, necesito a alguien que me abrace / En la luz que se desvanece de esta próxima noche / En la luz que se desvanece de esta próxima noche

Slow Emotion Replay” es probablemente el tema más pegadizo y al mismo tiempo más reflexivo, con una instrumentación austera de solo guitarras, batería y de nuevo la fabulosa armónica de Marr

Cuanto más veo, menos sé / Sobre todas las cosas que pensé que estaban bien o mal / Y tallado en piedra / Entonces, no me preguntes sobre la guerra, la religión o Dios / Amor, sexo o muerte porque / Todo el mundo sabe lo que va mal en el mundo / Pero ni siquiera sé lo que está pasando en mí mismo

El videoclip introduce un segmento inicial bastante conmovedor




La más funky “Helpline Operator”, varía la tónica, introduciendo una guitarra barítoca ejecutada por Marr, una trompeta con sordina (John Thirkle) y cuerdas de las que se encarga Matt.

Sodium Light Baby” es un tema sobre la soledad en una gran ciudad: “Desde el día en que nacemos / Hasta el día que morimos / Somos rehenes del deseo de nuestros corazones / Y aunque cabalgo esta ciudad / no puedo escapar de ti / Y cuando miro hacia las estrellas me pregunto / ¿Puede el mundo ser realmente tan cruel? /

Eres el sentimiento más extraño que he tenido / El sentimiento más extraño

El tema con más envolvente es “Lung Shadows”, con un dominante Fender Rhodes, la trompeta de Chris Bachelor, el trombón de Ashley Slater, el corno francés de David Lawrence y una misteriosa voz femenina.

La atmósfera se mantiene en “Bluer Than Midnight”, con un piano bluesero y casi ceremonial que acompaña la voz de Matt, con la trompeta de Guy Barker aportando sensualidad.




El disco culmina con “Lonely Planet”, maravilloso tema principalmente acústico de aroma soul, con los estupendos coros de Paul Webb (Talk Talk, O.Rang) y Zeke Manyika. Destacan las cuerdas interpretadas por Matt.

Cuando el éxito encumbraba a The The, su conductor decidió dar un giro para beber del legado de Hank Williams, un influyente músico country muerto prematuramente a comienzos de los años 50. Esta inesperada apuesta musical se tradujo en once adaptaciones que componen el monumental Hanky Panky (1995).

Matt Johnson puede no ser un personaje popular o mediático, pero es uno de los más grandes y honestos exponentes del rock contemporáneo. Se echa en falta nuevo material

Juan Carlos Ballesta