En enero de 1968 fue publicado el homónimo disco debut de la banda californiana Spirit, comandada por Jay Ferguson y Randy California
Spirit
Spirit (debut album)
Ode. 1968. EE.UU.
Una de las sorpresas musicales más gratas de 1968 fue la publicación del homónimo álbum debut de la banda de Los Angeles, California, Spirit.
Fundada por Jay Ferguson (percusión, voz), Randy California† (bajo, guitarras, voz), John Locke† (teclados), Mark Andes (bajo, voz) y el veterano Ed Cassidy† (batería, percusión), Spirit se caracterizó por mezclar con buen gusto rock, jazz, folk, música psicodélica y blues, asumiendo riesgos que resultaron en una música altamente atractiva que sobrevivió tres períodos entre 1967 y 1997, año en que la muerte sorprendió a Randy California y tras ese suceso la banda cesó actividades.
La historia discográfica de Spirit inicia con esta gema de once composiciones que en su mayoría han sido escritas por Jay Ferguson. El álbum estuvo producido por Lou Adler (The Grass Roots, Mamas & The Papas) bajo la audio ingeniería de Eirik Wangberg, Armin Steiner y Mike Leitz.
La fotografía de Ed Cassidy (Mr. Skin), tomada por Guy Webster, es nuestro primer contacto visual con esta magnífica obra.
“Fresh-Garbage” da inicio al repertorio de Spirit. De un claro aire latino con la campana, congas y las voces al fondo, la pieza deja colar un poco de jazz que apreciamos en las frases y acordes del piano eléctrico de Locke.
En su letra nos canta la banda, “Basura fresca, basura fresca / Mira debajo de tu párpado alguna mañana / Mira esas cosas que no consumiste del todo / El mundo es una lata para tu basura fresca / Mira debajo de tu párpado alguna mañana / Mira esas cosas que no consumiste del todo tu basura fresca Nueva”
La guitarra es discreta y atractiva.
“Uncle Jack” es la segunda canción del disco. Randy California nos sorprende con un “doble lead guitar” en esta pieza de rasgos psicodélicos que con casi tres minutos abre paso al único sencillo del disco titulado “Mechanical World”, un tema donde escuchamos los arreglos de las cuerdas y los metales de Marty Paich (Ella Fitzgerald, Buddy Rich, Ray Charles, Stan Kenton…)
Llaman la atención los cortes de los metales y los delicados pasajes de las cuerdas que se combinan con magia. La pulsada percusión crea una atmósfera lúgubre que encaja con la mórbida letra.
Luego, teclados y cuerdas se entrelazan para sorprendernos con tintes barrocos y una guitarra evocadora de “Stairway To Heaven”, en este excelente instrumental que lleva por título “Taurus”.
Se trata del tema por el cual Jimmy Page fue demandado por plagio, juicio del que salió airoso. En esencia son unos pocos pero representativos acordes, que a su vez reciben inspiración de J.S. Bach.
Sigue “Girl In Your Eyes” con un solo de guitarra que solamente por él, ya vale la pena dejarnos llevar. En un unísono modo, voz, y lo que pareciera un sitar, tejen junto a piano y voz unas exóticas frases.
En “Straight Arrow” escuchamos un poco de jazz a lo largo de esta canción que nos habla de un personaje que pudiera ser un indígena y que lleva por nombre las palabras que dan título al tema.
Nos dice Ferguson que “este personaje es de armas tomar, y que hay que cuidarse si nos cruzamos en su camino”
El disco continua con “Topanga Windows”, donde Spirit nos cuenta: “Mirando el mundo a través de nuestra ventana de Topanga, ver a la gente corriendo por sus vidas, el sol brilla cálido a través de nuestra ventana de Topanga, el gato yace durmiendo esperando la noche, tu tiempo va demasiado rápido tienes que reducir la velocidad o no durará”.
strong>“Gramophone Man” es una excelente composición donde rock y jazz, con una clara influencia de Wes Montgomery, nos atrapa. La guitarra nos hace recordar a Peter Banks†, el guitarrista original de Yes.
Spirit sigue con otro exótico tema que lleva por título “Water Woman”. “Mujer de agua y un niño de agua / Vivir bajo el agua es algo salvaje / Peces nadando a través de mi cabello / Sirenas cantando lejos de mi cuidado”
Las armonías vocales son uno de los ingredientes principales de esta canción.
“The Great Canyon Fire In General” y “Elijah” son los dos temas finales de este excelente debutante.
En el primero, una guitarra a lo Brian May se cruza con los versos que en parte nos dicen: “Escucha los árboles llorando / Todos los años muriendo / El fuego ha convertido las colinas en cenizas / Y mientras el sol bajaba del cielo el cañón estaba ardiendo…”
La segunda pieza es la más extensa del álbum. Con casi once minutos, este es el momento ideal para la libre improvisación. Es también el momento más arriesgado e impredecible del disco. Es en esencia un tema con todas las características de una composición de rock progresivo con matices de jazz, pasajes dramáticos y una buena dinámica.
Celebremos este disco que permaneció seis meses en cartelera y ocupa el lugar 658 de los Top 1000 de todos los tiempos del reconocido escritor Colin Larkin, editor a cargo de la Enciclopedia de la música pop.
Leonardo Bigott



