En julio de 1973 fue publicado el primogénito disco de la banda holandesa liderada por el teclista Tom Scherpenzeel, que coqueteaba con un rock amigable y una sonoridad sinfónica
Kayak
See See The Sun
Harvest Records. 1973. Holanda
A lo largo de la historia de la música, el rock holandés (o nerlandés) ha dejado buenos recuerdos en bandas como Focus, Golden Earring, Supersister, Finch y Trace, por citar sólo unas pocas representativas de una extensa e interesante lista.
Desde su fundación en Hilversum en 1972, esta fuerza musical llamada Kayak, creada por el letrista, teclista y compositor Ton Scherpenzeel y el baterista/vocalista Pim Koopman†, ha logrado sobrevivir al implacable tiempo en dos distintos períodos.
El primero desde 1972 hasta 1982 y el segundo desde 1999 hasta el presente, dejando a la fecha un legado que supera los veinte discos cuya obra más reciente fue publicada en 2021 bajo el título Out of This World.
Viajamos en el tiempo para revisitar el primer disco de este grupo que entonces conformaban, además de los dos citados músicos fundadores, Max Werner en la voz líder, percusión y Mellotron; Johan Slager en las guitarras y coros; y Cees Van Leeuwen en el bajo, la armónica y los coros quienes, a lo largo de 47 minutos, nos cautivan con nueve temas en esencia de rock progresivo que fueron producidos por Gerrit-Jan Leenders y Kayak para Harvest Records.
“Reason For It All” abre el disco con las teclas para decirnos con cierta influencia barroca: “Toda mi vida he estado buscando un sueño / en todos mis sueños he estado buscando una vida / Todas las cosas que enterré en el fondo / Todos los lugares donde traté de esconderme / Y no sé si es a ti a quien busco…”
En esta pieza de romántico temperamento, teclados y guitarra son los hilos conductores.
Sigue “Lyrics”, tema en mid-tempo donde nuevamente guitarras y teclados nos transportan a otras épocas pero esta vez con una sección de cuerdas con los violinistas Giny Busch y Martin Koeman, y el cellista Ernst Reijseger.
Kayak nos dice: “Escucha, no soy un poeta, lo mostraré con las palabras que escribo / Santa inspiración, respeto por la creación / A veces lleva horas escribir una palabra en un papel / Anotar algo al compás de la música” .
Uno de los atractivos de este tema es el melodioso entramado vocal.
“Mouldy Wood”, el siguiente tema, cierra la primera triada con un dilatado bajo, algunas frases al piano y un buen solo de guitarra.
Una vez la influencia barroca se siente en este tema cuya lírica relata en parte: “El océano es el mundo / El mar la fuente del nacimiento / Escucho que me está llamando / Casi encallamos / Y echa un vistazo a tu alrededor / Es muy claro ver”
La enigmática y espacial “Lovely Luna” es la cuarta composición de este disco debutante. El tema evoluciona de lo sutil a lo dramático con voces que son empleadas como instrumentos.
Tras ese segmento dramático, Kayak retorna con levitante temperamento y espacial expresión para luego ofrecernos “Hope For A Life” donde nos cantan: “Hoy en día es tan difícil ser recto y sincero / Muéstrame que eres, muéstrame que no eres lo que me haces pensar en ti / Viviendo en el campo de batalla entre el amor y el miedo / Tantas cosas, tanta gente adentro están por encima de ti / De hecho, no hay diferencia entre la droga y el Papa / Que espero, será descuidado por muchos progresistas / Lo que al fin mantiene vivos a los hombres, es sólo la esperanza / Esperanza de una vida, esperanza de una vida sin gobernar agresivo “
La letra deja pleno espacio para que el quinteto despliegue todo su arsenal sonoro con dos invitados especiales: el coproductor Gerrit-Jan Leenders en la voz y percusión y Rijn Peter de Klerk también en la percusión.
Cierra la segunda triada con “Ballet of The Cripple”.
“La bailarina con una sola pierna lanzó a la multitud a un éxtasis / Sus piruletas hicieron que la gente hablara de eso para siempre / El pintor y su perro guía ganan millones con engaños / Su audiencia es muda, sabes que la creencia no permite preguntas”, nos dice la banda con algunos fragmentos vocales interesantes.
Los tres temas restantes inician con “Forever Is A Lonely Thought”, una canción donde voces y Mellotron son dos de los atractivos de este tema donde hay espacio para un solo de piano.
En el coro nos dice: “¿Qué se necesita para vender una canción bonita? / Toma semanas de pensar, parece el doble de tiempo”
El siguiente tema es el más corto del set y lleva por título “Mammoth”. Kayak ha optado por usar el organillo, creando así una atmósfera diferente. Gijsbert Perlee lo interpreta. Curiosamente, dada las dimensiones del instrumento, éste debió ser grabado fuera del estudio.
Kayak adopta una postura existencialista en esta oportunidad.
El gran final es el tema título, mi tema favorito del disco, en el que Kayak nos canta, inicialmente en compañía del piano: “Luego, cuando sopla una brisa va un invitado a mi copa / Es el polvo desnudo y deslumbrante / Confianza en la fuerza de tracción / La fuente de resistencia siempre se ha dado”
Las reediciones de 1995 y 2012 de este buen comienzo incluyen temas adicionales. De momento, escuchemos este interesante álbum una vez más.
Leonardo Bigott



