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Amorante: sagrada heterodoxia

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

El singular y muy talentoso músico vasco se presentó Madrid luego de tres años para deleitar con su propuesta única al público del FIAS

Amorante
Concierto en Sala Negra, Teatros del Canal. Madrid
FIAS 2024

(Marzo 9, 2024)

Cada año esperamos con entusiasmo la fecha en la que el FIAS anuncia su programación, una cita ineludible en nuestra agenda cultural. El festival reúne de forma redonda y coherente no solo una gran variedad de estilos musicales, sino un número importante de sedes de los conciertos en toda la Comunidad de Madrid.

Sea con un programa de música antigua, flamenco, jazz, electrónica, música experimental o música barroca, o de músicos españoles o foráneos, lo cierto es que la oferta del festival es muy sólida y está impregnada de su hilo conductor, que es el trasfondo de lo trascendente, lo espiritual o lo sagrado.

Ladosis tuvo la fortuna de ver por segunda vez en Madrid la propuesta de Amorante (leer aquí crónica en Conde Duque) , esta vez en el marco del FIAS, lo que afianza la intención de ir cada vez que podamos a sus conciertos porque en cada actuación cautiva con su versatilidad y su contundente propuesta.

Amorante es Iban Urizar, un músico inclasificable que se mueve libremente entre la tradición y lo contemporáneo con su particular voz y sus instrumentos transportándonos con naturalidad a un bosque, un pueblo o una sala de conciertos.

Originario de la localidad vasca de Elgoibar (Gipuzkoa), este multiinstrumentista y folklorista nació en 1975 y comenzó su carrera en solitario en 2014. Su nombre surge como guiño especial de la unión de los de dos artistas que admira, el granadino Enrique Morente y el brasileño Rodrigo Amarante.

Amorante compone sus temas pensando siempre en el directo más que en el álbum, aunque este sea un testimonio de sus creaciones, y no hay que perder este dato de vista porque hace más atractiva cada una de sus actuaciones, que sin duda será única e irrepetible.

Al entrar en la sala descubrimos en el centro del escenario una sillita de enea, el armonio, los pedales, el sintetizador y la sugerente máscara de la artista Jurema Pelofuego.

Al fondo está proyectada la imagen en blanco y negro de una oreja, una invitación a agudizar el oído que es también la figura central de la portada del disco de 2023, Harri Herri Har (Piedra, pueblo, gusano), del sello Forbidden Colours.

Dice Amorante:Hacer un disco es tirar una piedra al agua. Las ondas generadas se van extendiendo hasta desaparecer. Las piedras pueden llevarte a construir pequeñas chozas o también catedrales. Pueden ser inamovibles como la tradición, pero pueden marcar un rumbo cuando las apilamos junto al camino. Una piedra es un vestigio del pasado. Aunque sirva para cambiar la dirección de un arroyo, el agua seguirá haciendo su propio camino”.

No hay mejor forma de explicar la esencia de su trabajo, que bebe de la tradición y la huella del pueblo que lo impregna, pero que deconstruye sus elementos con absoluta libertad para edificar nuevos espacios musicales y poéticos. En alguna entrevista comentaba que desarrollaba su trabajo artístico como si rompiera un jarrón chino para armarlo nuevamente uniendo las piezas de otra manera.

El concierto comenzó con Amorante bajando lentamente desde la parte superior del teatro tras los asientos del público tocando la trompeta y balanceando un sonoro cencerro.

Al llegar al escenario incorporó el armonio a los sonidos para completar una atmósfera popular y mística a la vez. Empieza con la canción “Agurea”, que habla de la vejez y de la lucha victoriosa de unos ancianos para que sigan doblando las campanas de su pueblo cuando otros han decidido prohibir su sonido. “Me he levantado de noche en busca de algo / Me siento y escucho dónde está la campana / En la plaza marca la torre de campanas / quién se despertará en media hora”.

Amorante da las gracias en euskera y castellano al terminar el tema y comenta que es un auténtico placer estar en Madrid tocando una vez más y que hayan venido más de 10 personas a ver su concierto.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta
Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta
Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

Iban interactúa con el público con mucha soltura y humor durante todo el evento y desata risas constantes con sus comentarios. Cuenta que todas sus canciones son en euskera y que va a intentar contextualizar las piezas a medida que avance su actuación. Continúa con “Habanera”, una impresionante pieza con un tono solemne, elevado y tradicional que pasa a unas estupendas y estridentes improvisaciones con la trompeta para luego terminar abruptamente.

Hace el preludio al siguiente tema (“Erreka/Río”) contando que se trata de una historia sobre un médico del siglo 16 que curaba las diferentes formas de melancolía a las que les asignaba ríos, “un gran poeta vasco que se llama Harkaitz Cano le puso una letra chulísima”. El músico trata de traducir para aproximarnos al texto y comenta la dificultad que significa llevarlo bien al castellano.

Es una gran pieza, melancólica y evocadora. La sonoridad del euskera es preciosa a medida que fluye la letra junto con las campanas de fondo y la cadencia pulsante de la percusión, para dar paso a una trompeta que navega nostálgicamente sobre la canción con un sonido que recuerda al de Ennio Morricone en los western.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta
Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

Los visuales de Itziar Garaluce completan el círculo con ondas de agua fluyendo en acercamientos, para terminar con Amorante tarareando con la sensibilidad a flor de piel mientras la pieza se desvanece. (Errekan lotu, pozak askatzeko, ito gabe, kezkak itotzeko/ Engancharse al río para soltar alegrías para ahogar preocupaciones sin ahogarse).

Amorante es muy divertido durante todo el concierto, interactúa con el público con bromas y aprovecha para anunciar que “se acabó el bloque eclesiástico”. Su conexión con la gente está presente siempre, con su mirada, su conversación y su expresión corporal.

Continúa con un tema que se titula “Jai” que es de otro poeta, Joseba Sarrionandia. La canción cuenta la historia de alguien que entró en un club de jazz en París e intentó ligar con una chica que estaba bailando, pero sin conseguirlo y ella “lo manda a tomar por saco, lo que es un final magnífico”, comenta.

Vivimos una explosión de jazz con la trompeta en una pieza movidísima, con una voz enérgica, registros variados, una voz profunda y rota. Amorante recita, rapea, tensa los músculos del cuello y lo da todo mientras maneja el ritmo de la pieza a su antojo, baila sentado sin parar y da la sensación de que no hubiera una sola persona en el escenario, sino muchas. Los aplausos del público estallan al terminar la pieza.

La próxima pieza es de un poeta que le canta a la naturaleza y nos invita a bailar en espacios “no normales”, en un entorno natural… sin música. Amorante comenta que su poesía es preciosa. Esta se llama “Egin zan dantzan, Bailemos (Stand By Me)”, y supone que en su cabeza el poeta debe escuchar la canción “Stand By Me”. Sus visuales son fantásticos, evocan a la danza y a la naturaleza con estampas de ramas de árboles, una figura con una túnica blanca bailando que se superpone con las imágenes de una lechuza que estira las alas majestuosamente. Es una canción con mucho swing.

Explica sobre el siguiente tema que es del bardo por antonomasia del País Vasco, José Mari Iparagirre quien murió en el siglo 19 y del que todos los vascos tienen interiorizados sus grandes himnos.

También que como artista en la época se veía bien, pero que como persona hay hoy testimonios de su esposa a la que dejó tirada cuando hizo las Américas. La canción cuenta la historia de una romería que se hacía en Donostia en aquella época, en la que intentó ligar con una chica de 15 años cuando él tenía 35. Pero “Manuela”, como se llama la canción, no quiso porque tenía barba y no le gustaban los barbudos.

Su voz muy cerca del micrófono se proyecta en todo el espacio. Al comienzo es casi litúrgica, pero luego entra modulada por la base rítmica y ejecuta un trabajo vocal precioso, con un registro áspero a momentos, que en otros se hace agudo hasta mutar en gritos.

Los visuales en blanco y negro muestran una romería con imágenes de mujeres danzando en sus trajes típicos en los años 80 o 90 en Euskadi, superponiéndolas a varas de cintas que dan más sensación de movimiento. La electrónica hace el contraste con las imágenes antiguas de las mujeres bailando en el pueblo mucho más nostálgico y poético.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta
Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

A continuación, Amorante pone a cantar al público. La canción que sigue está basada en un poema de Jon Gederiaga y se llama “Etxe Ertzean” (Al costado de casa) y anima a las personas en la sala a que se vayan a casa habiendo aprendido un poco de euskera haciendo el coro, “si es a tres voces mejor”. La gente ríe.

Él intenta traducir sus versos y agrega que no sabe si queda tan guay en castellano como en euskera. Pide al público que haga el coro “etxea ertzean” y comenta que en Donostia lo hicieron bien, pero en Madrid “casi mola más”. Toda la gente presente participa cantando en coro mientras la pieza se desarrolla con una cadencia repetitiva. El tono va subiendo y él toca con la trompeta un segmento de “Summertime” de Gershwin.

La canción se corta de pronto. La gente aplaude mucho y él dice que el coro salió mejor que en Donostia, “lo voy a contar allí”.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

La siguiente canción tiene una letra un poco macabra y “con muy mala leche”. Es una fábula (“Fan de las palomas”) sobre una anciana que vive en un geriátrico cuyo pasatiempo es dar de comer a las palomas y que está hasta las narices de la gente que convive con ella, así que decide deshacerse de ellas, les envenena, les desuella y les da de comer a las palomas con ellas.

Cuenta que es la segunda vez que la va a tocar en directo, así que “sois un poco conejillos de indias, así que a ver si pasa el filtro, espero que os guste”. Reitera que lo que le mola es tocar en directo. La canción lo tiene todo, vitalidad y ritmo a raudales, jadeos, rapeos, humor caustico y visuales de palomas muy bien integrados.

La trompeta cabalga sobre la base rítmica e irrumpe con otro segmento de una pieza ajena con la trompeta, “Tequila” de The Champs. La voz de Amorante funciona como percusión y el ritmo es de un cierto aire tropical que recuerda al Tom Waits de Rain Dogs.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

Ez dira” (No son) es la composición que sigue y su letra es del bertsolari Odei Barroso, ahora reconvertido en rapero. Cada canción que va presentando Amorante trae una explicación, una traducción, una anécdota que hace cada vez más cercana su relación con las personas presentes.

Comenta Amorante que como trompetista ha tenido que tocar en corridas de toros, que el sufrimiento de los animales lo afecta mucho y lo ha pasado fatal. Así que el tema es un alegato antitaurino desde el punto de vista del toro y adelanta que “os vais a tener que conformar con un pseudo rapero de 50 años porque no me sale barato poner un rapero solo para esta pieza”.

El rapeo de la canción es a una velocidad frenética. Los visuales adquieren color por primera vez y toda la pantalla se torna en un rojo viscoso y fluido. Una voz editada con el pitch aumentado tararea una melodía que acompaña al rapeo. La combinación de la trompeta y la electrónica en las piezas encaja muy bien. Asombra lo lograda que está la mezcla de sonidos divertidos o movidos mientras crea una atmósfera nostálgica con la trompeta. Termina y la gente aplaude a rabiar.

Antes de comenzar con el siguiente tema decide advertir con mucha gracia: “no hago bises nunca, quedan tres temas y lo aviso para que no nos sintamos incómodos”.

Aprovecha la pausa para pedir un gran aplauso para Carlos por su trabajo en el sonido tras preguntar si ha sonado bien, así como para Sergio por las fotos que registran sus conciertos.

Luego pide el aplauso para Itziar que “hace unos visuales chulísimos que la gente suele elogiar”. Da las gracias especialmente al equipo del FIAS que han decidido que “un colgado vasco venga a Madrid” y agrega con humor que “yo muy muy sacro no soy”.

Como entrada a la composición que sigue describe esas llegadas a casa tras una juerga, esa vez en la que se encontró una botella con un poema dentro y decidió hacer “una canción dedicada a estos náufragos que vuelven a casa tras una juerga con todo hecho un cristo”.

Empieza así “Kale Erdian” (Por el medio de la calle) una pieza de sonidos tradicionales con una fuerte percusión reiterativa. Comienza a cantar, pero a los pocos segundos hace una pausa abrupta y corrige, para que “no se le acabe la canción tan rápido”. Baja el tempo al tema y empieza nuevamente. El coro con su voz proveniente del sampler repite “Kale erdian botatako”, la trompeta aumenta el frenetismo de la canción hacia el final y termina con un grito.

Amorante Madrid FIAS 2024
Foto: Juan Carlos Ballesta

Sigue en cuenta regresiva con los temas anunciando que ahora quedan dos. Comenta que hace diez años empezó este proyecto y que lo impulsó el imaginario que heredó de su tío Jose Mari, quien parecía un druida con barba larga y anduvo descalzo por muchos años, incluso si hacía frío.

Era un gran tornero freelance en los 70 y 80, viajaba muchísimo y les contaba a él y a sus hermanos sus historias cuando volvía. Uno de los relatos fue de un viaje de Elgoibar a París con un burro y un carro, y es la que cuenta la canción “Parisera joan nintzen” (Me fui a París).

Comenta que está en “perfecto euskañol” y alerta que si la entendemos no es porque de pronto estemos entendiendo euskera. La letra de la canción es muy divertida, lo que se refleja en la música.

Los visuales geométricos a color superpuestos al registro en vídeo de él bailando y retorciéndose sobre la silla complementan el ritmo frenético de la canción, que es catártica y de tono tribal. Termina a capela cantando más lentamente la frase “Hay que ser muy hábil”. Recomendamos ver el vídeo  de Amorante paseando con el carro y el burro por la Kontxa de Donostia, que es toda una experiencia de sus alucinantes directos.

El tema de despedida nace del gran poeta vasco del siglo 19, Blintx quien les cantó a los pobres. Amorante recuerda que “los músicos también somos pobres y que se pueden apoyar comprando los vinilos, los CD, así como apoyando en las plataformas”.

La canción se llama “Pobriaren suertia” (La suerte del pobre). Se despide con un hasta siempre, eskerrik asko y agur. Este tema llena toda la sala, el armonio suena maravilloso y su voz resuena en todas partes con un aire más serio y dramático, para lograr un cierre que conecta con la atmósfera del inicio a la perfección.

Las emociones en las piezas de Amorante son indómitas hasta en sus canciones sosegadas. El público aplaude muchísimo y grita ¡bravo!

Laster arte, Iban!

Mariella Rosso

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