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The Delta Sweete: el álbum decisivo de Bobbie Gentry

Bobbie Gentry The Delta Sweete

El 5 de febrero de 1968 fue publicado el magnífico segundo álbum e hito discográfico de la cantautora country folk Bobbie Gentry 

Bobbie Gentry
The Delta Sweete

Capitol. 1968. EE.UU.

Roberta Lee Streeter, mejor conocida por su nombre artístico, Bobbie Gentry, fue una de las primeras féminas de Estados Unidos en componer y producir su propia música.

Esta sureña de 80 años de edad comenzó a labrar su camino a la fama en 1967 cuando sorprendió con su versión de “Ode to Billie Joe”, que dio nombre a su álbum debut. El popular surco llegó al top de la prestigiosa Billboard Hot 100, mereciéndole dos premios Grammy en 1968, uno por “Mejor Nueva Artista” y otra estatuilla por “Mejor Interpretación Voz Pop Femenina”.

No obstante, contrariamente a lo que pueda creerse, la cantautora se distanciaría de la industria musical luego de lograr éxito tras éxito con sus álbumes e inolvidables presentaciones en la ciudad de Las Vegas.

En esta obra conceptual sobre la vida de la cantautora sureña, participan más de treinta músicos que conforman una sección de cuerdas, otra de viento y una rítmica para interpretar doce temas que son, en su mayoría compuestos por Bobbie y producidos por Kelly Gordon para el sello Capitol.




Con cuatro sencillos, este estupendo disco inicia el repertorio con “Okalona River Bottom Band” donde la autora nos dice: “Cada año por esta época la nobleza local / Tiene una reunión en la tierra de Chickasaw / Todos vienen a juzgar todas y cada una de las entradas / Que quieren intentar con la Okolona Band…”

La recordada cantante es acompañada por la sección de metales donde voz e instrumentos se entretejen con frases entrecortadas. Es además el primer sencillo del disco.

La segunda composición y cuarto sencillo es “Big Boss Man”. La sección de cuerdas da soporte a la voz de Gentry y a la armónica de Georges Fields. “Me hizo trabajar, jefe, trabajar todo el día / Quiero un trago de agua, pero no dejarás que Jimmy se detenga / Gran jefe, ¿no puedes oírme cuando llamo? Bueno, no eres tan grande, solo eres alto, eso es todo…”

Este blues fue interpretado por Jimmy Reed en 1960 pero fue escrito por los músicos Luther Dixon† y Al Smith†.

Acto seguido es “Reunion”, tema en el que la voz de Bobbie es acompañada por rítmicos chasquidos, las cuerdas y vientos entrecortados. “Mamá, ¿puedo? ¿Eh? Mamá, ¿puedo? ¿Ajá? ¿Puedo, mamá? ¿Por favor no me dejas, mamá? ¿Yo puedo? ¿Eh? Ese es el vestidito más dulce, Sally, ¿Dónde conseguiste el patrón? Me hizo uno igual de suizo con puntos amarillos…”

También al fondo escuchamos la guitarra. Los pasajes de las cuerdas dan un toque interesante, sobre todo por el irregular fraseo.




“Parchman Farm” es el siguiente tema. Compuesto por Mose Allison Jr.†, la versión de Bobbie tiene en los metales, las cuerdas y las guitarras unos arreglos atractivos, muy notorio en las frases.

“Mi hombre está allí en Parchman Farm Sentado allí en Parchman Farm / Mi hombre está sentado allí en Parchman Farm / Él nunca ha hecho daño a nadie…”

“Mornin’  Glory” y “Sermon” completan la primera parte de este interesante disco cargado de blues, country y unos arreglos inusuales.

La primera es una cálida canción donde nos dice Gentry, “Buenos días, gloria de los días / Buenos días, ¿cuál es tu historia? / Buenos días, ¿dónde pasaste la noche? ¿Adónde te llevaron tus sueños nocturnos? / Lo siento, pero tenía que despertarte / Oh, solo tenía que hacerte / Arroja tu preciosa luz de la mañana sobre mí”

La melodiosa armónica, guitarra y cuerdas nos cautivan.

La segunda pieza es una clara referencia al aspecto religioso pero desde una perspectiva poco usual, digamos más bien  de temperamento alegre. Gentry, inspirado en el tema gospel “Run On”, nos dice: “Déjame establecer el estado de ánimo, establecer la situación / Imagina que estás sentado en la congregación / Oye, está hablando del Día del Juicio / Si escuchas muy de cerca, escucha lo que dice”

Vale mencionar que además de la voz, Bobbie Gentry nos sorprende también con el vibráfono, la guitarra acústica, los arreglos rítmicos, los teclados y un instrumento electrónico inventado en el año 1928 por el cellista francés Maurice Martenot y que lleva por nombre Ondas Martenot u Ondas Musicales, dando así un toque vanguardista a su obra musical, especialmente en este álbum.




El segundo  lado abre con el clásico “Tobacco Road”, original de John D. Loudermilk. Dada la forma de arreglar y componer de esta hermosa sureña que creció con sus abuelos paternos en condiciones un tanto precarias, esta versión es una provocación para los puristas del blues.

El álbum continua con “Penduli Pendulum” Péndulo de péndulo / Gira, toca el tambor / En julio, voy a negar / La ilusión / Me iré, toca el tambor Ahí voy, aquí vengo / Y adiós significa buen intento / Sin conclusión…”, nos canta Gentry.

Iniciando con la sección de cuerdas sigue el álbum “Jesse Lisabeth” tema que relata una fábula folk, para luego dar paso a una interesante canción llamada “Refractions” que trata sobre una onírica visión en la que la autora sueña con ser un pájaro de cristal que no puede aterrizar por que sus patas están rotas.

La música recrea el episodio con gran efectividad gracias a los varios efectos y sonidos.  ha titulado “Refractions”, tema que representa el tercer sencillo del disco.




Los dos últimos surcos de este maravilloso álbum son “Lousiana Man” y “Courtyard”. La primera es tal vez la más convencional del disco y es una versión de la original de Doug Kershaw escrita por él en 1961.

El disco cierra con “Courtyard” en la cual Bobbie nos cuenta la historia de una mujer sofocada por el lujo y prisionera de las promesas no cumplidas de su amante.

Disfrutemos esta gema musical yendo a 1968.

Leonardo Bigott


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