El 10 de febrero de 1978 fue publicado el primer disco de la banda de los hermanos Van Halen, un hito del hard rock lleno de virtuosismo y alto voltaje
Van Halen
Van Halen (debut album)
Warner Bros. 1978. EE. UU.
Si hubo una banda colmada de un virtuosismo guitarrístico pocas veces escuchado a finales de los 70, esa agrupación es la californiana Van Halen.
Originario de Pasadena, este supercuarteto inició su trayectoria musical en 1972, reivindicando el hard rock gracias en gran medida a la técnica de Eddie Van Halen†, su guitarrista líder, quien nos cautivó empleando el “tapping”, el doble “tapping” y frases vertiginosas que definieron un sólido estilo que durante poco más de una década (1974-1985) la conformaron Eddie, el excéntrico e incansable vocalista David Lee Roth y la sección rítmica del baterista Alex Van Halen, hermano de Eddie, y el bajista y vocalista Michael Anthony.
Nuestro festejado vinilo es el inicio de una carrera que culminó en 2020 con el fallecimiento de Eddie, una de las pérdidas más sentidas del mundo rockero.
Admitida en el Rock and Roll Hall of Fame en 2007, la recordamos hoy la publicación de su primogénito álbum, una obra de once canciones de sobrada energía, producida por Ted Templeman (Doobie Brothers, Van Morrison) y grabada en Sunset Sound Recorders, Hollywood por Donn Landee.
El set inicia con un sonido descendente que abruptamente deja solo al bajista por unos segundos. Se trata de “Runnin’ with the Devil”, donde David nos canta: “Sí vivo mi vida como si no hubiera un mañana / Y todo lo que tengo, tuve que robar / Al menos no necesito rogar o pedir prestado / Sí, estoy viviendo a un ritmo que mata”
El filoso sonido de la guitarra, la histriónica voz de David Lee y el peso de la sección rítmica, ya nos dice sobre esta joya discográfica, que seguidamente nos ofrece “Eruption”, en la que Eddie exhibe parte de su técnica en esta breve muestra que no alcanza los dos minutos pero que nos cautiva con grandeza.
Una muestra del “revival” del hard rock.

Versionando a The Kinks, Van Halen nos interpreta el clásico “You Really Got Me”, que con su pegadizo riff y la virtuosa guitarra de Eddie se rejuvenece.
“Nena me tienes y no se lo que hago…”, nos dice David con gran emotividad. Al igual que el primer tema del disco, este es uno de los cinco sencillos que fueron lanzados al mercado.

Acto seguido es “Ain’t Talkin’ ‘Bout Love” quinto sencillo donde la banda, a su amplia expresión nos canta: “Escuché las noticias nena, todo sobre tu enfermedad / Sí, puedes tener todo lo que quieras, cariño, pero tengo algo que necesitas / Oh sí, no estoy hablando de amor / Mi amor está podrido hasta la médula / No estoy hablando de amor”
El tema volvió a primer plano en los años 1997 gracias al sampler del riff de guitarra que hizo el grupo electrónico Apollo 440 en el tema “Ain’t Talkin’ ‘Bout Dub”
Uno de mis temas favoritos es el frenético último del lado A, “I’m the One”, que con su pequeña dosis de doo-woop nos atrapa con versos que nos dicen: “Vinimos aquí para entretenerte / Saliendo de aquí te agravamos ¿No sabes que significa lo mismo para mí? / Cariño, soy el único, al que amas / Vamos nena, muestra tu amor / Oye, dámelo”
Tiempo después la banda publicaría “Hot For Teachers” con una rítmica similar.
Tras este tema Van Halen interpreta “Jamie’s Cryin’”, tercer sencillo del disco. “Ella vio la mirada en sus ojos / Y ella sabía mejor / Él la quería esta noche / Y era ahora o nunca / Él la hizo sentir tan triste”, canta David Lee Roth.

“Atomic Punk” y “Feel Your Love Tonight” siguen en el repertorio de este histórico y maravilloso debut.
En la primera, la banda da vida a un personaje que dice ser víctima de la ciencia pero se cree amo y dueño de las calles. En la segunda, la banda nos canta sobre un encuentro amoroso. En ambas, como el resto del disco, destaca nuestro “guitar hero” por su meticulosa ejecución e impresionante técnica.
La última tríada está conformada por “Little Dreamer”, “Ice Cream Man” y “On Fire”.
La primera nos relata sobre un pequeño soñador, literalmente hablando. La segunda es, inicialmente, un rock en slow tempo con guitarra acústica que estalla inesperadamente para contarnos una graciosa instancia amorosa usando una metáfora.
La tercera pone el punto final a este estupendo álbum. Es, además, el cuarto sencillo del disco. Nos canta David Lee Roth: “Enciendan sus radios / Apareceré allí mismo, sí lo haré. / Súbeme muy fuerte estoy en tus oídos / Ahora estoy colgando diez ahora bebé / Mientras monto tu sonic, ola / Buen Dios todos ustedes / Estoy prendido / Estoy prendido / Estoy prendido / Estoy prendido…
Si bien es cierto que “Jump” fue el único No.1 en Estados Unidos, el grupo logró aglutinar una producción discográfica respetable que incluye Van Halen II (1979), Women and Children First (1980), Fair Warning (1981), Diver Down (1982), todos exitosos.
Y claro, 1984, que contiene el tema “Jump”.
El álbum final en estudio fue A Different Kind of Truth publicado en 2012, que también fue el primero con David Lee en 28 años y el único con Wolfgang Van Halen, hijo de Eddie, sustituyendo a Michael Anthony en el bajo, quien formó con Alex Van Halen una sólida base rítmica fundamental en el distintivo de Van Halen.
Viajemos en el tiempo al 10 de febrero de 1978.
Leonardo Bigott
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