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45 años de Born to Run: la entrada de Bruce Springsteen al mainstream

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Bruce Springsteen

El 25 de agosto de 1975 fue editado el emblemático tercer álbum del músico estadounidense conocido como The Boss.

Bruce Springsteen
Born to Run

Columbia. 1975. EE UU

 
Una de las figuras más rudas y representativas del rock estadounidense es Bruce Springsteen, aka “The Boss” (El Jefe). Hoy, de su dilatada discografía, revivimos su tercer disco titulado Born to Run, un álbum de ocho temas compuestos por Bruce con piano y no guitarra, con la participación de más de veinte músicos de alto calibre bajo la producción de Jon Landau, Mike Appel y el propio Springsteen para el sello Columbia.

Con grabaciones hechas durante largos 14 meses en 914 Sound Studios y The Record Plant, ambos en Nueva York, este disco que celebra 45 años, se garantizó parte de su éxito con los sencillos “Born to Run” y “Tenth Avenue Freeze-Out”, los cuales contribuyeron a ampliar su público, especialmente el primero, y a establecer a Bruce como uno de los más grandes íconos del rock.

En aquella ya lejana pero inolvidable década, el rock estaba lleno de matices pero Bruce Springteen optó por una escogencia más directa evidenciada a lo largo de casi 40 minutos que rápidamente cautivaron a una gran audiencia que en el tiempo se convertiría en más de seis millones de almas hechizadas, solamente en Estados Unidos, con canciones como “She’s The One”, “Jungleland” y “Thunder Road”, temas hoy emblemáticos no sólo del autor sino de una era.

En esta ocasión Bruce nos recibe con una foto blanco y negro de su imagen sosteniendo una Fender Telecaster en una relajada pose. Así, los ocho temas que envuelve esta carátula, comienzan con “Thunder Road”, una canción sencilla con el piano de Roy Bittan acompañando a Bruce, quien además toca la armónica y nos dice: “Golpea la puerta de tela metálica, Mary viste olas, como si fuese una visión, ella baila en el porche mientras en la radio suena Roy Orbison cantando a los solitarios, ¡epa! Ese soy yo y sólo te quiero…”

En su letra The Boss usa elementos que más tarde definirían el estilo suyo y de la agrupación E Street Band.

La  segunda pieza es “Tenth Avenue Freeze-Out” (La marginada décima avenida) con su sección de metales que nos congela desde el primer momento y en la cual están los hermanos Randy y Michael Brecker, dos de las más excelsas figuras del jazz durante los 70 y 80.

Bruce nos cuenta, “Lágrimas en la ciudad, mala Scooter buscando su movida, pareciera que todo el mundo camina bonito, y tú no puedes encontrar una habitación a donde mudarte, pues bien, es mejor que todos se muden porque voy por mal camino y tengo mi espalda contra la pared en la marginal décima avenida”

Los otros dos temas de la primera parte son “Night” y “Backstreets”. La primera es una movida pieza donde Springteen nos narra: “Me levanto cada mañana al sonar la alarma, vas tarde al trabajo y tu jefe te lo hace un infierno hasta tu salida a la medianoche, perdiendo tu corazón, y se siente bien cerrar la casa, apagar las luces y salir hacia la noche.”

Algunos de los músicos que participan en esta buena pieza son el baterista Max Weinberg y el saxofonista Clarence Clemons (†).

La segunda es una menos movida pieza que inicia con un buen intro de piano donde además está el órgano. “Un suave e infestado verano Terry y yo nos hicimos amigos, intentando en vano respirar el fuego de donde nacimos, pidiendo aventones hacia las afueras…”, nos dice Bruce con su desgarrada voz.

El lado B del disco comienza con la emblemática “Born to Run” donde participan Danny Federici en el glockenspiel, Ernest Carter en la batería, el legendario David Sancious en las teclas y Gary Tallent en el bajo, entre otros.

La pegadiza y romántica pieza nos dice en una de sus estrofas: “Wendy déjame entrar, quiero ser tu amigo, quiero proteger tus sueños y visiones, sólo envuelve tus piernas en esos bordes de terciopelo y ata tus manos a mi máquina, juntos podemos acabar con esta trampa, correremos hasta el cansancio…”

She’s the One” marca un necesario contraste aunque igualmente movida. “Con su gracia matadora y sus lugares secretos que ningún chico pueda llenar, con las manos en su cadera y esa sonrisa en sus labios que ella sabe que me mata…”, canta Springteen antes de ceder espacio a una mucho más delicada “Meeting Across The River” con su distante trompeta, sus sutiles frases al piano y “The Boss” cantando en un temperamento un tanto misterioso

El disco culmina con mi tema favorito de esta necesaria obra, “Jungleland”, en el cual la banda se despliega a lo largo de poco más de nueve minutos que inician con una sección de cuerdas y el piano con una recurrente frase mientras Bruce nos dice un poco sobre la belleza de esas cosas invisibles.

El saxo de Clemons protagoniza parte de esta gran canción que culmina este laureado álbum. Al final sólo quedan tú, el piano y Bruce dejando caer los últimos versos. Charles Calello es el responsable de los arreglos de la sección de cuerdas.

Especial para los coleccionistas, en noviembre de 2005 Bruce publicó la edición 30 aniversario de Born to Run llena de algunas sorpresas. Ya son 45 años de esta esencial obra de uno de los más queridos e íntegros personajes del rock.

Leonardo Bigott