Inicio Archivo discografico Cactus Choir: las primeras notas en solitario de Dave Greenslade

Cactus Choir: las primeras notas en solitario de Dave Greenslade

134
Dave Greenslade Cactus Choir

El 4 de febrero de 1976 se publicó el primer álbum solista del teclista inglés, poco después del punto final de su proyecto grupal que llevaba su apellido como nombre

Dave Greenslade
Cactus Choir

Warner Bros. 1976. Inglaterra

 
Si no me falla la memoria, este disco marcó mi primer encuentro con la música de Greenslade, un rock progresivo fresco y con una lírica en ocasiones ingenua pero siempre fascinante.

Dave había formado su banda en verano de 1972 con el bajista Tony Reeves, Dave Lawson como segundo teclista y vocalista, y el baterista Andrew McCulloch (King Crimson), debutando en el Zoom Club de Frankfurt en noviembre del mismo año.

Luego de grabar unos cuatro discos con la banda enmarcados dentro del progrock con algunos elementos jazz, folk y blues, géneros apreciados por Greenslade y Reeves, quienes venían de las filas de Colosseum, banda pionera del jazz rock fusion británico, Dave decidió continuar su carrera en solitario.

El disco que hoy festejamos es el primero que resulta de esa decisión y por el cual desfilaron un número importante de grandes músicos. Grabado para el sello Warner Bros. bajo la producción de Gregg Jackman, Rupert Hine y el mismo Dave, Cactus Choir nos recibe con una de las más fantásticas portadas diseñadas por el célebre artista Roger Dean, cuya ilustración nos detiene por un rato para contemplarla sin azores.

Cactus Choir inicia con “Pedros Party”, tema en el cual participan Tony Reeves al bajo y el renombrado Simon Phillips en la batería y percusión.

Los productores toman parte en esta obra acompañando con palmadas. El interesante instrumental posee una línea melódica sencilla y de cierto aire flamenco.

La corta pieza cede espacio a “Gettysburg”, donde la poesía del recordado batería Jon Hiseman, tras el intro de órgano, nos dice en la voz de Steve Gould (del grupo Rare Bird) que el autor comenzaba a creer que el mundo realmente era hermoso.

Reeves repite para acompañar la dulce poesía y atractiva melodía de esta composición, mi favorita del repertorio desde que la escuché por allá en 1978 aproximadamente.

La primera terna la completa “Swings and Roundabouts”, en la cual Dave Markee reemplaza a Reeves y Simon retorna a los tambores. La pieza es  rica en  texturas y colores si la comparamos con las composiciones anteriores.

Sin permitir espacios “Times Takes My Time” prosigue el repertorio con las voces de Dave Greenslade y Lissa Gray. En esta ocasión es Mick Grabhamb la guitarra que escuchamos a lo Peter Frampton en este interesante tema.

La delicada línea del piano acústico es un marcado detalle en esta canción donde Dave dice “puedes quedarte con mi parte, no me importa”. La variedad de teclados también enriquece  a esta pieza que en algo recuerda a Focus y a Trace.

Los anteriores 10 minutos son puntos altos del set antes de “Forever and Ever”, donde Dave es el dueño absoluto del tiempo y el espacio, incorporando el vibráfono a esta llamativa composición que cierra el primer lado del vinilo.

“Cactus Choir” es una pequeña suite de tres partes que inicia con “The Rider” y continua con “Greeley and The Rest”, probablemente la más hermosa del disco, para cerrar con “March at Sunset.”

La suite es seguida de “Country Dance”, la más dinámica del repertorio, además de ser la más representativa de esa fusión de jazz y rock donde Greenslade nos cautiva durante casi seis minutos.

John Perry es el bajista en esta pieza que antecede a “Finale”, composición que con ocho minutos y medio nos atrapa con la flauta y el clarinete bajo de Bill Jackman, y la ágil batería de Simon Phillips.

La pequeña orquesta es dirigida por Martin Ford. El magnifico solo de Dave Greenslade bien vale la pena el disco. Tony retorna al bajo en esta emotiva composición que cierra con la orquesta.

Pareciera ser que si bien Greenslade no traspasó las fronteras europeas, es recordada por algunos del otro lado del charco. Al menos así parecía en mi pequeño mundo donde amigos del cole le seguían con interés.

Hoy festejamos y viajamos 45 años a esa mágica década de los 70.

Leonardo Bigott


¿Interesado en comprar éste u otro disco de Greenslade, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias

Productos de Greenslade en España

Productos de Greenslade en Estados Unidos