Inicio Archivo discografico The Last Broadcast: las emotivas sinfonías pop de Doves

The Last Broadcast: las emotivas sinfonías pop de Doves

84
Doves The Last Broadcast

El 29 de abril de 2002 el estupendo trío de Manchester publicó su segundo álbum, reforzando la maravillosa impresión producida por el debut

Doves
The Last Broadcast

Heavenly. 2002. Inglaterra

Miles de nuevas bandas aparecen cada año en Gran Bretaña con el firme propósito de convertirse en “The Next Big Thing”, el próximo fenómeno del pop, aupadas por la influyente y aceitada maquinaria de apoyo que componen la prensa escrita, la radio, la TV, los festivales establecidos, los teatros, locales nocturnos, discotiendas, sitios web, discográficas y el insaciable público.

De todas ellas, solo unas pocas son las afortunadas que logran acaparar la atención necesaria para llenar el espacio que apenas meses antes ocupaban otras. Es un inmenso manantial que ha estado manando sin parar desde los años 60 y que ha inundado el resto del planeta.

En los primeros años del siglo 21 surgió un contingente de agrupaciones cuya inspiración principal orbitaba alrededor del sonido que Radiohead impuso en 1997 con su disco OK Computer, las cuales conformaban una corriente de gran aceptación dentro de la escena pop, mezclando dosis de romanticismo, languidez, apasionadas guitarras, voces melódicas y energía contenida. Primero Travis, luego Coldplay, poco después Elbow y Starsailor, y entre todas ellas: Doves.

La historia de Doves es diferente. Formada en Manchester por Jimi Goodwin (bajo y voz) y los gemelos Jez (guitarra) y Andy Williams (batería), desde un principio quedó claro que no eran unos recién llegados.




Años antes habían logrado entrar a las listas de éxitos y a las pistas de baile con la movediza “Aint no Love (Ain´t no use)”, como parte de Sub Sub un combo de música dance.

Increible e inesperadamente los tres músicos mutaron musical y estilísticamente, olvidando los ritmos electrónicos en favor de guitarras eléctricas, cálidas bases rítmicas, y emotivas composiciones bajo el influjo de The Verve, The House of Love, Ocean Colour Scene, Radiohead y Ride. Nacía de esa manera el trio Doves.

Apenas editado el single debut, Cedar (1998) ya Doves había adquirido el codiciado estatus de nueva esperanza del pop británico. Los dos siguientes singles, “Sea Song” y “Here it Comes”, editados al año siguiente, confirmaron las sospechas y los buenos augurios.

Con las expectativas a tope, se edita el disco debut, Lost Souls (2000), el cual trajo consigo dos tours por Norteamérica y decenas de shows en Gran Bretaña totalmente agotados.

Envuelto en una semi depresiva aura textual, etereas pinceladas instrumentales y envolventes melodías, Lost Souls fué el tipo de disco debut ansiado por casi todas las bandas de pop, a tal punto que el incombustible semanario NME lo colocó en el mismo nivel de impacto que produjo el debut de Oasis, Definitly Maybe. Lo cierto es que aunque no haya tenido la misma avasallante repercusión internacional, Doves comenzó con muy buén pié y su futuro lucía brillante.

Dos años después, Doves volvió a regalarnos un disco lleno de pasajes memorables, una nueva joya del pop contemporáneo que provoca ser escuchado una vez tras otra, y que representa la depuración de su debut.




Reflexivo, maduro y decidido a pasar a la historia, el trio de Manchester nos arropó con doce canciones que hacían -y aún siguen en eso- la vida más llevadera. Desde la delicadeza de “M62 Song” (que recupera la melodía de “Moonchild”, tema del debut de King Crimson, In The Court of Crimson King de 1969) pasando por la envolvente “Satellites” con su aroma góspel, la energética “N.Y.”, la sublime “Friday Dust” (con arreglos de cuerda de Sean O Hagan, líder de High Llamas), la pegadiza «Pounding«, hasta las maravillosas y épicas sinfonías pop “There Goes The Fear” y «Caught by the River«, el segundo trabajo de Doves, The Last Broadcast (2002) deslumbró por su honestidad y su desbordante majestuosidad.

Rápidamente se convirtió en un disco de cabecera.

Aquellos que quieran descubrir nuevas gemas musicales y sentir bocanadas de aire fresco, no lo duden, Doves es una ineludible y nada despreciable opción.

Juan Carlos Ballesta


¿Interesado en comprar éste u otro disco de Doves, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias