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Sad Wings of Destiny: el sólido segundo paso de Judas Priest

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Judas Priest Sad Wings

El 23 de marzo de 1976 fue publicado el segundo álbum de la influyente banda inglesa de heavy metal, con el cual dieron un paso de gigante

Judas Priest
Sad Wings of Destiny

Gull. 1976. Inglaterra

Mucho antes que Judas Priest se presentara ante su público con sus indumentarias de cuero y la motocicleta Harley-Davidson, la banda ya era experta en componer temas considerados hoy en día como clásicos del heavy metal, tal como lo demostró al presentar su segundo álbum Sad Wings Of Destiny

El álbum constituyó un paso hacia adelante con relación a su primer disco Rocka Rolla (1974), logrando consolidar un sonido que iría evolucionando con el paso de los años.

Después de presentarse en el prestigioso Festival de Reading en Inglaterra el 22 de agosto de 1975, en donde incluyeron canciones destinadas a formar parte de su segundo álbum, el baterista John Hinch, quien había participado en Rocka Rolla, decidió abandonar la banda, siendo sustituido posteriormente por Alan Moore, quien había formado parte de Judas Priest a finales de 1971 cuando Al Atkins era el vocalista.

Con Moore en las filas del grupo, junto al resto de los integrantes, Rob Halford (señalado en los créditos como Robert) en la voz, Ian Hill al bajo y los guitarristas Glenn Tipton y K.K. Downing, se encerraron en los Rockfield Studios en Gales, para grabar Sad Wings Of Destiny entre noviembre y diciembre de 1975, efectuando las mezclas en los Morgan Studios de Londres.

El álbum salió bajo la producción de Jeffrey Calvert (acreditado también como ingeniero de sonido junto a Dave Charles y Chris Tsangerides), Max West y Judas Priest.




El disco se inicia con un gran clásico del grupo denominado “Victim Of Changes”, escrito por K.K. Downing, Rob Halford, Glenn Tipton y Al Atkins.

La canción fue el resultado de la combinación de dos piezas individuales, “Whiskey Woman” de K.K. Downing junto al cantante original Al Atkins y “Red Light Lady” de Rob Halford, las cuales fueron unidas y posteriormente grabadas bajo su nuevo título.

Halford ha declarado que “Victim Of Changes” es una de sus canciones favoritas de Judas Priest.

Victim Of Changes” comienza en fade-in con ambos guitarristas ejecutando unos riffs paralelos para luego interpretar la melodía principal, adentrándose en un pesado hard rock seguidos por la batería de Moore y el bajo de Hill, para luego intervenir Halford mientras sus compañeros hacen pausas para realzar su voz y responderle con su fuerte instrumentación y pequeños retazos de Glenn Tipton con su guitarra.

Las letras parecen reflejar la frustración del narrador por una mujer que ha sucumbido a los efectos del alcohol y su incapacidad de poder rescatarla.

Cuando el tema llega a los tres minutos, se escucha un solo por parte de Tipton que sirve de introducción al primer puente del tema, en donde Halford va cantando en conjunción al marchante ritmo de los demás para después entrar una fuerte descarga de la guitarra de Downing,

Llega el punto en que ambos guitarristas van siguiendo el mismo ritmo hasta que Tipton da la señal para que la banda inicie el segundo puente, consistiendo éste en un ritmo lento con los guitarristas efectuando unos delicados pasajes seguidos por la voz de Halford, quien canta recordando los buenos momentos con la protagonista del tema y desplegando su gran dominio vocal seguido por la guitarra de Tipton, hasta que toda la banda se une para concluir el tema.

Victim Of Changes”, cuya interpretación en vivo data desde los comienzos de la banda, permanecería en el repertorio del grupo durante toda su carrera.

La segunda pieza del disco es “The Ripper”, composición de Glenn Tipton cuya temática está referida a las fechorías cometidas por el famoso asesino inglés conocido como “Jack el Destripador”.

Halford asume el papel de dicho criminal al cantar el tema advirtiendo que nunca hay que darle la espalda.

La canción comienza con un llamativo riff producido por los dos guitarristas, quienes luego aportan un movido ritmo que es conducido por la voz de Halford, seguido por el bajo y la batería, destacándose posteriormente un solo de guitarra ejecutado por Tipton sobre un fondo de voces.

The Ripper” permaneció de manera constante dentro del repertorio del grupo hasta 1983, siendo reinstalado desde finales de los años noventa.

Luego escuchamos un tema de nombre “Dreamer Deceiver”, el cual podría calificarse como una “power ballad” y cuya composición se acreditó a Downing, Halford y Tipton; describiendo en sus letras a una figura misteriosa que se lleva al narrador a un viaje a través de las nubes.

Comienza el tema con unas lentas notas de guitarra semi acústica, cortesía de Tipton, junto a la delicada voz de Halford, entrando la batería y el bajo después de iniciarse el segundo verso.

Cuando la canción va alcanzando los tres minutos, Halford utiliza un tono de voz más agudo, interviniendo la guitarra rítmica de Downing, para después escuchar un emotivo solo de guitarra por parte de Tipton, el cual continúa hasta la entrada vocal de Halford en donde podemos escuchar a Tipton ejecutando también unos acordes con el piano.

De manera inmediata entra “Deceiver”, una evidente continuación del tema anterior, compuesto también por Downing, Halford y Tipton, en la cual el narrador describe un viaje por el espacio manifestando que se quedará allí para siempre.

Musicalmente se trata de un acelerado tema en el que todos los músicos siguen un ritmo uniforme, con una posterior intervención de K.K. Downing efectuando su correspondiente solo; al momento en que Halford termina de cantar, la canción pasa a convertirse en una balada en donde predominan las guitarras acústicas que suenan hasta irse desvaneciendo.




Desde las presentaciones efectuadas por Judas Priest durante 1975, tanto “Dreamer Deceiver” como “Deceiver” fueron interpretadas conjuntamente y permanecieron dentro del set list hasta 1976.

El segundo lado del disco comienza con un atmosférico y breve tema instrumental titulado “Prelude”, escrito por Glenn Tipton, en donde se destaca la interpretación de éste junto al piano y la guitarra, siendo acompañado por la guitarra de Downing y los tambores de Moore.

La canción presenta un ambiente sinfónico que la banda exploraría con mayor amplitud en el álbum “Nostradamus”, publicado en junio de 2008.

“Prelude” no llegó a ser interpretado en vivo.

Apenas concluido el tema anterior, el grupo vuelve con un heavy metal titulado “Tyrant”, escrito por Glenn Tipton y Rob Halford, en el que los músicos van interpretando un movido ritmo, mientras Halford canta identificándose como un dictador dispuesto a esclavizar sin piedad a su pueblo.

Después que el cantante entona un interesante puente, escuchamos un intercambio de guitarras efectuado entre Tipton y Downing, con Halford cantando otro verso con su correspondiente coro, para luego intervenir Tipton descargando con su guitarra, tocando luego en unión con Downing hasta que interviene Halford cantando de nuevo el puente y conduciendo el tema hasta el final, efectuando un distintivo grito.

Tyrant” formó parte del repertorio en vivo de la banda, desde finales de 1975 hasta 1981.

El álbum continúa con “Genocide”, otro gran tema escrito por el trío conformado por Tipton, Halford y Downing, en cuyo comienzo la guitarra de Tipton nos presenta un riff que luego es imitado por los demás, marcando de este modo el ambiente pesado de la pieza.

Las letras describen una sangrienta batalla que termina en una masacre, con Halford recitando en el puente la frase “Sin After Sin” (“Pecado tras Pecado”), que será el título de su siguiente disco.

Destacándose en la mitad del tema un punteo de guitarras por parte de Downing y Tipton, mientras que Moore va marcando el ritmo con su batería. Cuando la canción va alcanzando los cuatro minutos, nos encontramos un marchante ritmo con Downing efectuando unos efectos con su guitarra seguido de inmediato por Tipton, interviniendo después Halford para cantar el último verso en donde Tipton descarga un último solo hasta irse desvaneciendo el tema.

Genocide” fue interpretado en vivo por Judas Priest desde 1976 hasta 1980.

El penúltimo tema del disco es otra composición individual de Glenn Tipton de nombre “Epitaph”, el cual nunca fue interpretado en vivo por la banda y cuyas letras describen a un anciano que recuerda con tristeza un pasado que no podrá revivir.

La canción comienza con el sonido del piano interpretado por Tipton, mientras que Halford va cantando de manera delicada, sobregrabando su voz en ciertos pasajes, recordando a veces el estilo utilizado por Queen.




Sin solución de continuidad escuchamos un tema llamado “Island Of Domination”, escrito por Downing, Halford y Tipton, en donde el cantante describe cómo un grupo de personas son secuestradas y torturadas en una isla, mientras que la banda sigue un dinámico ritmo dominado por las guitarras de Downing y Tipton, quienes intercambian solos a medida que Halford va cantando.

A mitad de la canción, los guitarristas efectúan un ritmo algo lento recordándonos al estilo utilizado por Black Sabbath, en donde Halford va nombrando a personajes encargados de efectuar torturas, siendo respondido por cada uno de los guitarristas después de cada estrofa, para después volver al ritmo inicial.

Termina el tema con la voz de Halford repitiendo el título de la canción.

Island Of Domination” formó parte del repertorio del grupo desde mediados de 1975 hasta 1976.

La portada del disco fue creación de un artista de nombre Patrick Woodroffe (1940-2014), y en ella podemos observar a un ángel en el infierno quien lleva colgando en el cuello una cruz de tres puntas, la cual volvería aparecer en posteriores trabajos de Judas Priest.

Después de la grabación de Sad Wings Of Destiny, el baterista Alan Moore permaneció en el grupo hasta diciembre de 1976, cuando decidió retirarse. Por esa misma época, la agrupación se encontraba negociando para obtener un contrato discográfico con CBS Records, abandonando su anterior disquera Gull Records, la cual conservó los derechos de publicación y distribución de los dos primeros discos de la banda.

Del equipo de producción que trabajó en este álbum, uno de los ingenieros de sonido, Chris Tsangerides (1956-2018), volvería a trabajar junto a Judas Priest en la coproducción del disco Painkiller, publicado en septiembre de 1990.

Para efectuar esta reseña consulte la biografía oficial “Judas Priest – Heavy Duty” por Steve Gett y publicado en 1984.

Rafael Coutinho


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