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The Flaming Lips y Father John Misty destacan en el día 1 de Kalorama Madrid 2025

Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert

En la primera jonada del Festival Kalorama Madrid 2025 destacaron la elegancia de Father John Misty, el neo soul de Jorja Smith, y sobre todo la eufórica psicodelia de The Flaming Lips


La segunda edición en Madrid del Festival Kalorama tuvo tres cambios significativos: nueva sede, el número de días y la fecha.

Caja Mágica fue escogida como el nuevo lugar, mientras que se adelantó dos meses su realización, pensando quizá que en estas fechas de junio el  calor sería más llevadero que a finales de agosto, cosa que no pasó. El festival ama el calor (Kalor-ama)

En principio, el cartel de este año parecía menos atractivo que el anterior. Massive Attack, LCD Soundystem, The Kills, The Postal Service/Death Cab For Cutie, English Teacher, The Prodigy, Yard Act e Yves Tumor, conformaron un cartel soberbio en 2024, aun con la cancelación de The Smile (leer crónica).

Sin embargo, a pesar de todo, en la práctica el cartel 2025 resultó bastante mejor de lo que aparentaba.

No se puede ocultar que siempre los festivales tienen algunos nombres que actúan como imanes para cierto público. No son los mismos nombres para todos, y por ello la variedad suele ser parte esencial de la oferta de cualquier festival, no importa el tamaño.

The Flaming Lips interpreta Yochimi Battles the Pink Robots

The Flaming Lips era nuestra indudable atracción principal. A pesar de que no es una banda masiva ni cuenta con demasiada proyección mediática en España, la banda cumplió con un show corto pero sustancioso y atractivo.

Wayne Coyne, único que sobrevive a la primera formación, más allá de su rol de cantante, letrista y compositor, actúa como un motor anímico fungiendo de animador, tratando siempre de mantener al público en lo alto, repitiendo una y otra vez “keep going, keep going…”, y pidiendo que gritáramos, riéramos y nos amaramos.

The Flaming Lips llegó al Kalorama Madrid 2025 para interpretar al completo uno de sus discos más emblemáticos: Yoshimi Battles the Pink Robots publicado en 2002, y que representa junto a The Soft Bulletin (1999), el período álgido en el cual la banda adoptó un sonido más psicodélico y melódico, dejando colar las influencias de Brian Wilson.

En el disco se plantean ideas relacionadas con el amor, la mortalidad, el pacifismo, la inteligencia artificial, y emociones tanto humanas como “artificiales”, redondeando una fantasía sci‑fi: una chica japonesa (inspirada en Yoshimi P‑We, de Boredoms) que lucha contra “robots rosas”, que se ha interpretado como una metáfora de la enfermedad o crisis existencial.

En este disco la banda adoptó una estética más electrónica comparado con su álbum anterior, The Soft Bulletin, incorporando sintetizadores, beats hip‑hop y elementos pop, combinados con guitarras acústicas y texturas psicodélicas oníricas.

Su importancia ha sido cada vez mayor y por ello la idea de recrearlo de nuevo completo, aunque ahora con una formación distinta a la que lo creó.

Tras el abandono en 2021 del otro fundador que aún quedaba, Michael Ivins (bajo, teclados, coros), fue sustituido por Tommy McKenzie, quien hace un magnífico trabajo como bajista.

Sorpresivamente, otro de los miembros más antiguos, el multiinstrumentista y compositor Steven Drozd no formó parte de este tour, aunque no está claro si ha abandonado el grupo. Su lugar lo ocupa AJ Slaughter, quien demostró solvencia al afrontar tamaña responsabilidad.

Los otros dos integrantes, Derek Brown (teclados, guitarra) (desde 2009) y Matt Duckworth Kirksey (batería, coros) (desde 2014), hacen un trabajo fundamental. El primero en una ubicación discreta a un costado, y el segundo en un plano más visible.

¿Cómo describir un concierto de esta naturaleza? Sin duda no es tarea facil poder trasladar a palabras una experiencia que combina la euforia psicodélica, los fuertes estímulos visuales con música que mezcla los efectos lisérgicos con melodías prístinas, los momentos de distorsión en los que las bajas frecuencias estremecen y los pasajes más pop y nostálgicos, todo ello envuelto en una especie de espíritu de feria de pueblo surrealista con Coyne rodeado de figuras hinchables, grandes bolas flotantes con confetis brillantes en su interior, una gran bola de cristales refractarios, muñecos bailarines, un arco iris hinchable (desplegado en “Do You Realize?” en el que previamente pidió amarnos sin distinciones), escopetas de confetis y otras distracciones.

En el mismo orden que aparecen en el disco, el quinteto fue desgranando cada tema, comenzando con la alegre melancolía de “Fight Test”, que Coyne inició con ciertos problemas de afinación. Wayne había dado el trompetazo de salida y lanzado sus primeras arengas para que el público participara. La trompeta la utilizó en múltiples ocasiones.

Continuaron con la más saltarina “One More Robot / Sympathy 3000-21”, y ya con la voz más entonada tocaron las maravillosas dos partes de “Yoshimi Battles the Pink Robots”, que el público cantó.

La sensible “In the Morning of the Magicians” fue un momento mágico, con excelente teclados y un estupendo bajo. Dio paso a “Ego Tripping at the Gates of Hell”, que combina un ritmo muy a lo Beck con una guitarra de aroma country.

Are You a Hypnotist??” es una de las piezas de mayor densidad y así sonó, con plenitud de teclados y sintes, precediendo a la gentil “It´s Summertime”, pieza en linea directa con Brian Wilson y Pet Sounds, en la que se lució Derek Brown con la guitarra.

Antes de “Do You Realize?”, Coyne hizo una reflexión-petición sobre lo que significa amar a quienes tienes al lado. La pieza, sin duda, conserva toda su seductora belleza intacta.

En pleno subidón de felicidad pidiendo al público una y otra vez “come on come on, keep going, scream scream….” (quizá exagerado y casi hasta molesto) cerraron la interpretación de Yoshimi con la fantástica “Approaching Pavonis Mons by Balloon (Utopia Planitia)

Los dos temas extra que tocaron fueron el envolvente instrumental “Pompeii Am Götterdämmerung” de At War at the Mystics (2006), el disco que sucedió a Yoshimi cinco años después, y el gran momento ocurrió mientras tocaban “Race for the Price” (The Soft Bulletin, 1999), con una estructura hinchable en la que se leía la frase “Fuck Yeah Kalorama Madrid”, que luego de exhibirla la lanzó al público, creando un final apoteósico que nos dejó a todos “elevados”.

Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert
Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert
Kalorama Madrid 2025
Foto: Juan Carlos Ballesta
Kalorama Madrid 2025
Foto: Ana Beltrán

Father John Misty: un paseo por las entrañas de Norteamérica

El polifacético cantautor estadounidense Joshua Michael Tillman se presentó en formato octeto, junto a varios de sus habituales músicos que lo han acompañado desde que decidió adoptar el nombre artístico que lo identifica tras abandonar el rol de baterista en Fleet Foxes.

Así, con esa excepcional banda compuesta por Chris Dixie Darley (guitarra, coros), Kyle Flynn (teclados, sintes, coros), David Vandervelde (guitarra, teclado), Eli Thomson (bajo), Dan Bailey (batería), Jon Titterington (teclados, coros) y Kelly Pratt (vientos, arreglos), nos presentó un set de nueve canciones, con seis de ellas pertenecientes a su reciente disco Mahashmashana (2024)

A pesar del intenso calor, Tillman y todos sus músicos se presentaron con su vestuario habitual -vale decir, con trajes oscuros, adecuado para contarnos las historias personales que se adentran en la Norteamérica profunda, siempre con un componente de crítica e ironía.

El prístino sonido que acompañó el performance nos abstrajo del calor y nos sumergió en esa seguidilla de temazos que comenzó arriba con “I Guess Time Just Makes Fools of Us All” y siguió con las mas sosegadas “Josh Tillman and the Accidental Dose” y “Nancy From Now On”, extraída de su primer álbum como Padre John.

Mr. Tillman”, del disco God’s Favorite Customer (2018), precedió a la seguidilla de cuatro canciones nuevas, que comenzó con la intensa “She Cleans Up” -una de las mejores- y siguió con las sensibles baladas “Screamland” y “Mental Health”, hasta desembocar en el emotivo y épico tema título.

Cerraron con “I Love You, Honeybear”, tema que da nombre al disco de 2017. Y claro, la audiencia quedó con ganas de más, pero satisfecha con lo ofrecido por este fantástico cantautor, hijo de misioneros evangélicos, que alguna vez en su niñez pensó en ser pastor. En realidad lo es, pero de una manera más abierta y generosa.

Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert
Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert
Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert

BadBadNotGood y Jorja Smith: lo mejor del resto

El grupo de Toronto presentó su desenfadad mezcla instrumental de aroma setentero en la que mezclan funk, acid jazz, soul, hip hop, latin rock y lo que sea necesario. El sonido no fue especialmente grandioso, pero pudieron contagiar con su desenfada propuesta a los presentes, incluidos homenajes a Sly Stone y Roy Ayers.

Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert

La joven cantante británica Jorja Smith, acompañada de una fantástica banda y excepcionales coristas, además de una llamativa decoración de escenario, se paseó por el material de sus dos únicos discos, Lost and Found (2018) y Falling or Flying (2023).

Con evidentes influencias de Amy Winehouse, Lauryn Hill, Alicia Keys y Adele, Smith no lució especialmente conectada y más bien proyectó una sensación de cierta displicencia, quizá producto del excesivo calor de la hora. Aún así demostró que está destinada a grandes cosas.

Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert
Kalorama Madrid 2025
Foto: Sergio Albert

La verdad que aquellos que tienen la dificil misión de presentarse en los horarios de tarde, la pasan mal y como es lógico, tocan ante una cantidad de público reducido, lo cual le ocurrió a Bloodstein, Irenegarry y La Plata, que aun con ese handicap lo dieron todo.

Juan Carlos Ballesta
Fotos: Sergi Albert y Juan Carlos Ballesta