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40 años de Never for Ever, la cumbre de Kate Bush

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Kate Bush Never for Ever

El 7 de septiembre de 1980, la emblemática soprano, compositora y productora inglesa publicó su tercer disco, con el que hizo historia

Never For Ever
Kate Bush

EMI. Inglaterra. 1980

 
Mi encuentro con la música de Kate Bush ocurrió a inicios de la década de los 80 con su emblemática canción “Wuthering Heights” (Cumbres Borrascosas), excelente tema de su primer disco The Kick Inside de 1978, inspirado en aquella novela del mismo nombre escrita por Emily Brontë y publicada en 1847.

Bush no sólo tenía una excelente voz y una especial forma de componer que llamó la atención de David Gilmour, sino que poseía una puesta escénica que hacía verla como una especie de Peter Gabriel versión femenina.

Al presente, Kate Bush ha grabado 25 sencillos tan solo en el Reino Unido que han entrado en la lista de los 40 más escuchados.

Sus éxitos incluyen: “Babooshka”, “Running Up That Hill”, “The Man With The Child In His Eyes” y “Don’t Give Up”, a dueto con Peter Gabriel. Cada uno de sus discos le ha ganado especial mérito, aunque bueno es decir que su productividad se redujo drásticamente a partir de los años 90

Para esta ocasión la nativa de Bexleyheath, Kent, Inglaterra, contó con el apoyo de un gran número de músicos de alto tenor, suficientes para delinear su concepto musical lleno de una poesía inusual y una música distante de  los clichés y siempre abierta a la experimentación.

Never For Ever ciertamente representa eso.

El gran logro de Kate Bush

Producido por Kate Bush y Jon Kelly para el sello EMI Records, Never For Ever está conformado por once composiciones de variados estilos desplegadas a lo largo de unos 37’16” y con tres temas como sencillos, “Breathing”, “Babooshka” y “Army Dreamers”.

El álbum representa el inicio del uso de sintetizadores digitales y las llamadas “drum machines”, ambos en boga durante aquellos días.

Never For Ever fue el primer álbum número 1 de Bush y también fue el primer álbum de una solista británica en encabezar la lista de álbumes del Reino Unido, además de ser el primer álbum de cualquier artista solista femenina en ingresar a la lista en el número 1. Todo un hito.

El disco inicia con “Babooshka”, un tema donde participan Max Middleton en el Fender Rhodes, Alan Murphy y Brian Bath en las guitarras eléctricas, Paddy Bush en la balalaika y voces, Gary Hurst en las voces de fondo y el reconocido bajista John Gibling.

Las teclas son nuestro primer encuentro con Never For Ever y la voz de Bush relatando: “Ella quiso poner a prueba a su esposo, sabía exactamente qué hacer, un seudónimo para engañarlo, no pudo hacer peor movida”.

La pieza está llena de detalles que semejan pinceladas sobre un lienzo. La dramática voz de Kate nos mantiene con los oídos atentos a los múltiples sonidos.

“Es un viejo temperamental, canción de verano en su mano…” nos canta Bush en “Delius (Song of Summer)”, el segundo tema.

Alan Murphy repite en esta breve pieza donde apreciamos la voz de Paddy Bush como Delius y la percusión de Preston Heyman.

El tema es seguido de la melodiosa “Blow Away (For Bill)” otra hermosa canción donde Bush nos dice: “Uno de la banda me dijo anoche que la música era todo cuanto tenía en la vida, así que a dónde va, seguramente no con su alma, ¿volará todas sus frases y r&b?”

Del Palmer participa aquí aportando los sonidos del bajo fretless y Max Middleton quien está a cargo de los arreglos de la sección de cuerdas de la Martyn Ford Orchestra.

La pieza es un homenaje al luminotécnico de la banda Bill Duffield (†) y de cierto modo a músicos fallecidos a temprana edad en la década anterior como Minnie Ripperton, Sid Vicious, Keith Moon y otros.

All We Look For” e “Egypt” cierran el primer lado del LP.

El primer tema es una acompasada canción en la que participan Duncan Mackay en el moderno teclado Fairlight, Alan Murphy en la guitarra acústica, Paddy Bush en el koto y Bush encargada de los varios teclados.

Nos canta la inglesa: “Sólo observa a tu padre y verás como lo cuidas, yo soy otro más como mis hermanos de los genes de mi madre. El koto inyecta un poco de aire japonés. Participan también las voces de Gary Hurst, Andrew Bryan y la percusión de Morris Pert (Brand X).

En “Egypt” son las manos de Michael Moran sobre el sintetizador Prophet 5, Max Middleton en el Rhodes, Paddy nuevamente en las voces de fondo y el salterio (una especie de cítara), Del Palmer retornando al bajo y Preston nuevamente en la percusión y batería.

Bush nos describe: “Sigue al Nilo, profundo más profundo, las pirámides suenan solitarias esta noche…”

El segundo lado lo conforman seis composiciones. Lo inicia “The Wedding List” con Max al Rhodes y en los arreglos, Alan en la guitarra junto a Brian Bath, Paddy en las voces y en el serrucho musical, la percusión de Preston Heyman, Del Palmer al bajo y nuevamente la Martyn Ford Orchestra.

“No, nunca dejaré la cacería, no lo arruinaré, de algún modo esto es, lo se, tal vez el destino te quiera muerto también, hemos  venido hasta la misma habitación y voy por ti”.

Violin” presentando a Kevin Burke como violinista y “The Infant Kiss”, continúan el repertorio.

Nos dice Bush en la movida “Violin”: “Cuatro cuerdas sobre el puente, listas para llevarme sobre las corcheas, ebria en los bares fuera del reino de la orquesta, fuera del reino de la orquesta…”

El solo de guitarra de Murphy es tan atractivo como el del violín. La música, con el histrionismo de Bush, recuerda a Roxy Music.

En el “Beso del infante”, Joseph y Adam Skeaping se hacen cargo de los arreglos de esta cadenciosa pieza que en parte de sus versos nos dice: “Di buenas noches, te arropo ajustado pero las cosas no están bien.”

La breve y experimental pieza vocal “Night Scented Stock” (Noche de caldo perfumado) continua el repertorio.

Nuestro celebrado álbum culmina con dos de los sencillos del disco, “Army Dreamers” y “Breathing”.

En la primera Stuart Elliot le da un toque celta con el bodhran y Morris Pert retorna a la percusión junto al veterano Larry Fast (Peter Gabriel) en el Prophet.

También presentes en esta pieza, una vez más, Brian y Allan en las guitarras y Max Middleton. “Nuestro soldado viene a casa desde el correo de las fuerzas británicas, tengo un ramo de flores púrpuras para decorar al héroe de mami”.

La pieza pareciera ser una suerte de vals. Uno de sus atractivos es el juego vocal que apreciamos en ella.

Concluye el álbum con “Breathing”, una dramática pieza que inicia con voz y piano a los que se le van incorporando el resto de los instrumentos. “Afuera va hacia adentro a través de su piel, he estado afuera antes pero ahora es más seguro….”

Si pase por alto no comentar la portada es porque quiero terminar diciéndote que la guinda de este excelente álbum es que hasta la misma portada, obra en creyón de Nick Price, fue votada portada del año por la revista Record Mirror, una respetada publicación musical británica que competía con NME (New Musical Express).

Desde su debut, Kate Bush ha tenido una alta aceptación con cada uno de sus discos, cada vez más espaciados.

Entre 1993 con The Red Shoes y 2005 con Aerial, Kate decidió tomarse un tiempo sorprendiendo con una aparición en el concierto Before the Dawn en 2013, año en que fue condecorada como Comandante de la Orden del Imperio Británico en 2013 durante los Honores del Nuevo Año..

En 2017 fue nominada para su entrada al Rock and Roll Hall of Fame.

La influencia de Bush es inmensa.

Leonardo Bigott