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Face the Music: el gran despegue comercial de Electric Light Orchestra

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Electric Light Orchestra

En septiembre de 1975 se publicó el quinto disco del grupo inglés liderado por Jeff Lynne, que significó su gran salto hacia el éxito

Electric Light Orchestra
Face The Music

Jet Records. 1975. Inglaterra

 
Luego de un elocuente y ambicioso disco llamado el Eldorado (1974), Electric Light Orchestra (ELO) optó por un distanciamiento de las fórmulas orquestales para adoptar un planteamiento musical más directo y accesible sin prescindir enteramente el elemento sinfónico.

Así nació el quinto álbum en estudio, al cual llamó Face The Music (Encara la música)

Electric Light Orchestra, la banda originaria de Birmingham, Inglaterra, fundada en 1970 por Jeff Lynne y Roy Wood, se ganó la aceptación del público y la crítica como resultado de un atractivo concepto donde elementos de la música académica y una notoria influencia de The Beatles, resultaron en un sonido cautivante que a partir de este momento daría un mayor acento a la combinación de sonidos más convencionales pero sin deslindarse de la influencia de la llamada música clásica.

Al menos algo así tenían en mente Jeff y Roy cuando aún eran parte de la seminal banda The Move. La idea fue apoyada por el baterista Bev Bevan y finalmente por el teclista Rick Tandy. Nacía entonces Electric Light Orchestra, banda que de algún modo se convertiría en el alter-ego de Lynne con la salida de Wood.

Entre 1970 y 1980, ELO acaparó la atención del público, especialmente con la seguidilla de discos que comenzó con Face the Music y siguió con A New World Record (1976), el doble LP Out of the Blue (1977), Discovery (1979) y Time (1980). Ya agotado y con poco interés en la banda, Lynne vio como alternativa poner punto final a ELO hacia 1986.

Bevan haría un intento con su banda ELO Part II, llamada The Orchestra . Tras una breve reunión a inicios del milenio, Jeff parecía haber puesto la lápida hasta que en 2014 revivió con el proyecto Jeff Lynne’s ELO junto a Richard Tandy.

Tres años más tarde, ELO entraba al Rock And Roll Hall Of Fame con una cadena de casi treinta temas exitosos aunque sin tener un #1. ELO se ganó mi aprecio con el pegadizo “Telephone Line” que gracias a un popular programa de TV llamado Midnight Special, pude ver en detalle, lo que significó ver dos cellos y un violín en un grupo de rock… ¡Guao!

Entre mayo y junio de 1975, Lynne y sus muchachos entraban a los estudios Musicland de Munich, De Lane Lea de Londres y The Record Plant de Nueva York para plasmar en acetato unos 36’22” de buen rock sinfónico progresivo con cuatro temas por lado, todos escritos por Jeff Lynne e interpretados por él en la voz líder, guitarra y producción, Bev Bevan en la percusión y batería, Richard Tandy en los teclados, Kelly Groucutts en bajo y voces, Mik Kaminski en el violín, y los dos cellistas Hugh McDowell y Melvyn Gale. La orquesta es dirigida por Louis Clark.

Con Mack como audio ingeniero del grupo y una rara portada como preámbulo, Face The Music nos abre su mundo con “Fire On High”, una pieza con un dramático y oscuro humor que evoluciona con grandeza sinfónica donde las  guitarras tienen un rol protagónico.

El instrumental cede espacio a “Waterfall”, una hermosa pieza mid-tempo con una guitarra a lo George Harrison, en la que Lynne nos dice: “Así que ahora se hace tarde, para aquellos que vacilan, no tengo a nadie, pero ellos no entienden y nadie escucha el sonido, es como una cascada, es una ilusión.”

Posteriormente, escuchamos las cuerdas como intro de la exitosa “Evil Woman”, esa diabólica mujer de quien nos dice Jeff: “Te burlaste de mí, pero los sueños rotos tienen que acabar, ¡Epa mujer!, estás triste porque no tienes a nadie a quien usar, hay un abierto camino que lleva a la nada, así que sólo has algunas millas entre aquí y allá, hay un hueco en mi cabeza por donde viene la lluvia, tú tomaste mi cuerpo y jugaste a ganar, ¡Ja, ja! mujer, que vergüenza, pero no tienes más nadie a quien culpar diabólica mujer, diabólica mujer…”

Es una de las canciones más exitosas en la historia de ELO

Cierra el primer lado con el tema “Nightrider”, una movida pieza cuyas cuerdas nos recuerdan algunos temas de Lennon.

“Recuerdo en algún lugar bajo la lluvia, los rostros de los transeúntes, rostros de miradas inquisidoras, rotas persianas, recuerdo claramente la situación en un carro lleno de gente, podía sentir la necesidad en mí.”

El lado reverso lo inicia un excelente intro donde el sintetizador es cómplice en el mejor lenguaje prog. ELO luego nos atrapa con unas voces que evocan algunos momentos del inminente “punk”.

Se trata de “Poker”, una buena opción para abrir el lado dos de este buen disco, con la voz líder de Kelly Groucutt. “Las chicas vienen gateando, golpeando las puertas cerradas, los naipes más importantes cantan, yo se, tú sabes, él sabe, ellos saben, nosotros todos sabemos…”

El repertorio continua con una melodía que bien pudiera acompañar al más romántico de los momentos hollywoodenses. Es “Strange Magic” donde las cuerdas revolotean como mariposas en torno a las voces en esta hermosa balada donde nos cuenta Lynne: “Suavemente navegas bajo el sol, en un amanecer de la edad de piedra, vuelas tan alto…”

Sigue el repertorio con “Down Home Town”, una interesante pieza que mezcla las cuerdas con Lynne a la voz y la guitarra. Rítmica y alegre, Jeff Lynne, con un cierto aire country nos relata: “No le gustamos mucho al mundo allá afuera porque ellos no tienen nuestro clásico toque pero no son buenos lo suficiente para respirar, el buen aire de estos pueblos les hará abandonar…”

Concluye nuestro homenajeado y excelente disco con “One Summer Dream”, una hermosa y ensoñadora melodía cuyos versos en parte nos dicen: “Aguas profundas fluyen hacia el océano, nunca nos necesitaron a ti o a mí, un sueño veraniego, un sueño veraniego…”

Las pieza concluye con la estrofa final: “Cálida brisa de verano que sopla eternamente, tocando los corazones de aquellos que sienten, un sueño veraniego, un sueño veraniego…”

A Electric Light Orchestra, con este cambio de dirección musical, le faltaba tan sólo un pequeño empujoncito para hacerse del mundo. Eso llegaría con A New World Record, el siguiente álbum, aunque ELO ya nos preparaba con temas como “Evil Woman” y “Strange Magic”.

En 2006 el álbum fue reeditado con  temas extras y tomas alternas. Toda una joya para el coleccionista incurable.

Leonardo Bigott