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45 años de USA, el fin de una gloriosa era para King Crimson

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King Crimson

El 3 de mayo de 1975, con este documento en directo grabado un año antes, la banda de Robert Fripp cerraba una memorable y paradigmática etapa

King Crimson
USA

Island / Atlantic. 1975. Inglaterra

 
USA, el segundo disco en vivo de King Crimson y el noveno de su dilatada y atractiva discografía, cumple 45 años. Representa el punto final de una era aún añorada que dejó un legado de nueve álbumes. Todos excelentes y ambiciosos.

Nunca son suficientes las palabras para hablar de la música de King Crimson. Sin embargo, innovación, virtuosismo, creatividad y osadía le encajan como anillo al dedo. USA representa el espíritu de una banda cuyos mejores momentos siempre han estado ligados a la organicidad.

Un entramado de diversos elementos que en la improvisación tiene a su mejor aliado. Este hecho es enteramente palpable en USA y un boxset llamado The Great Deciever que contiene 4 CDs, donde claramente se escucha y siente la espontaneidad y el alto nivel de musicalidad de la única banda del progrock de los 70s que sigue reinventándose con sabiduría.

USA es la segunda muestra que captura a los Crims en su máximo esplendor.

Fue grabado a finales de junio de 1974 en el Casino Arena, Asbury Park, New Jersey y el Palace Theater, Providence, Rhode Island.

El registro de 41 minutos en la edición original, lleva a nuestro canal auditivo la sección rítmica de John Wetton (†) y Bill Bruford junto a Robert Fripp y el violinista David Cross interpretando, en esencia, parte del repertorio de los álbumes Lark’s Tongues in Aspic (1973) y Starless and Bible Black (1974), sin dejar a un lado al “esquizoide del siglo 21” del afamado primer disco, In the Court of Crimson King (1969).

Abre el álbum con la ambientación sonora de “Walk On.. No Pussyfooting” en los primeros 35 segundos. La breve pieza es un extracto de No Pussyfooting (1973), disco recomendable que Fripp grabara con Brian Eno y no apto para mentes ortodoxas o tradicionales.

Tras el etéreo instante surge inesperadamente el abrasivo sonido de “Lark’s Tongues in Aspic, Part II”, explosivo, atormentador pero aún así altamente seductor.

¿Cómo podemos caer ante tan ruidoso esquema? Ese ha sido uno de los grandes misterios de una banda que o la odias o la amas, y si es la última, habrás sucumbido a una maldición de la cual jamás te librarás.

El segundo tema es el más moderado, “Lament”. La atractiva percusión emerge tras los versos que inician con la frase “Yo realmente intenté mostrarte como…” en la robusta voz de Wetton, el bajista maldito del progrock fallecido el 31 de enero de 2017.

Continúa el repertorio con la hermosa “Exiles” y en la que destaca el violinista David Cross, coescritor de la pieza.

Wetton canta:“Ahora… en estas tierras distantes, Raro… que las palmas de mis manos deban estar empapadas de expectativas… Primavera…y la brisa es tenue, las luces de la ciudad a la mirada de un niño…”

En algún momento alguien de la audiencia pide “Easy Money”, lo que nos hace sentir como si allí estuviéramos.

La orgánica “Asbury Park” es el “abreboca” con el que nos deleitan el Rey Carmesí y su pequeña corte. Es King Crimson a sus anchas.

Bruford inicia con su distintivo redoble los siguientes seis minutos. Intuitiva y cautivadora es uno de los puntos altos de nuestro festejado álbum. La conectividad entre los miembros del cuarteto es total.

Fripp con su filosa Gibson Custom nos invita a sumergirnos sin prejuicios en un brillante solo. La pieza se va construyendo en la medida que Fripp va desplegando sus frases pero sin quitarle espacio a la sección rítmica y con un circunspecto Cross al fondo. Al final Bruford cierra con su redoble.

Un segundo después escuchamos a Wetton: “Tus admiradores en la calle, tienen que silbar y zapatear, al calor de tu físico, mientras titilas en tus mocasines…”

Es la primera estrofa de “Easy Money” (para complacer peticiones). Como el resto del repertorio, acá se siente el espíritu de la presentación en vivo. Al inicio, la gente es tan silenciosa como en un velorio.

Notorio al 2’45” donde Cross ambienta con el mellotron en este pasaje instrumental lleno de misterio y emotividad antes de retornar al bullicioso inicio. Fripp ha dicho en varias ocasiones que es el mínimo común denominador pero esta pieza demuestra lo contrario. ¿Falsa humildad”

En la reedición 40 aniversario de 2013 pudimos disfrutar finalmente de la versión completa de la improvisación.

El repertorio culmina con la explosiva y clásica “12st. Century Schizoid Man”. John lo da todo pero no es fácil apreciarlo teniendo a Greg Lake (†) en la memoria. Dos voces excepcionales, sin duda.

Fripp nos envuelve otra vez en un espectacular solo abriéndole espacio a Wetton y Cross. No hay vientos, a diferencia de la original del disco en estudio pero es igualmente neurótica en su tratamiento.

Con cierto humor uno ve al heavy metal como canción de cuna cuando escuchamos a este clásico del rock de los 70.

USA ha tenido cuatro reediciones pero todas en esencia cubren ese período entre 1973 y 1974 con una pieza extemporánea enteramente improvisada.

Las imprescindibles “Fracture” y “Starless” (la única del disco Red, que para la fecha aún no se había publicado), son dos temas que adicionalmente aparecieron primero en la versión del 30 aniversario.

La lapidaria portada parecía sentenciar un inaceptable fin para los fans. Fripp hablaba de King Crimson como “un modo de hacer las cosas que aparece sólo cuando hay músicos que puedan interpretar su música”.

En esos días de rebeldía juvenil Fripp declaraba que “los conciertos de rock ya guardaban semejanza con eventos deportivos”, una de las razones para poner puntos suspensivos…

En los 70 Robert Fripp afirmó: “yo estoy donde mi guitarra y mi cabeza estén juntas”. Cinco décadas después parece seguir habitando allí…

Leonardo Bigott