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50 años de Mona Bone Jakon, el auténtico despegue de Cat Stevens

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Cat Stevens

El 24 de abril de 1970 fue publicado el primero de una serie de discos con los que el cantautor inglés, hoy Yusuf Islam, alcanzó el éxito planetario

Cat Stevens
Mona Bone Jakon

Island/A&M. 1970. Inglaterra

A veces ciertos acontecimientos dramáticos y de complejo desarrollo, terminan resultando en grandes cambios en la vida de las personas.

En 1969, tras los dos primeros discos y exceso de conciertos, Steven Demetre Georgiou cayó gravemente enfermo de tuberculosis y estuvo cercano a morir. La larga convalecencia lo llevó a replantearse su carrera, dominada por los deseos del productor Mike Hurst, quien lo había bautizado con su inmortal nombre artístico, Cat Stevens.

Las perspectivas sobre la vida le cambiaron. Mientras se debatía entre la vida y la muerte, hizo meditación, yoga, leyó mucho sobre religiones, se volvió vegetariano y a medida que se recuperaba escribía canciones, acumulando unas 40.

Stevens decidió prescindir de Hurst y los onerosos arreglos orquestales que habían “ahogado” sus canciones. Una vez dado de alta, rompió con la disquera Deram y a través del agente Barry Korst, presentó sus nuevas canciones a Chris Blackwell, propietario de Island Records, quien le otorgó libertad para grabar a su modo.

Con Paul Samwell-Smith (bajista de The Yardbirds) como productor, todo cambió. Tras presentarle al guitarrista Alun Davies, un perfeccionista como Cat, la historia de éxito comenzó a rodar.

La asociación funcionó de maravilla. Cat y Alun, además, se hicieron amigos, tan cercanos que cuando Stevens reapareció como Yusuf Islam tras 27 años de silencio, allí seguía a su lado Davis.

Mona Bone Jakon, el primer capítulo del nuevo y auténtico Cat Stevens, fue grabado entre enero y febrero de 1970, entre los estudios Olympic y Abbey Road de Londres.

La ilustración del propio Stevens con diseño de Roland Young y Mike Diehl, podría sugerir que en la basura quedaba su inmediato pasado.

Con la ingeniería de Michael Bobak, la prístina y poco invasiva producción de Samwell-Smith, y una austera formación que además de las guitarras acústicas y piano de Cat y Alun, incluía el contrabajo de John Ryan y la batería y percusión de Harvey Burns.

Las once gemas de Mona Bone Jakon

El exquisito tema de orientación renacentista que abre el disco, “Lady D’Arbanville” -que Cat dedicó a su novia de entonces, Patti D’Arbanville- fue elegido como primer single, siendo el primero de sus temas en recibir atención de las radios norteamericanas.

En la emotiva “Maybe You’re Right”, también dedicada a Patti, Cat se sienta en el piano, y el contrabajo aporta mayor calidez aún. Es seguida por “Pop Star”, con inflexiones blues y un contrabajo que recuerda a Danny Thompson en Pentangle.

De nuevo con Cat al piano y teclado, y los estupendos coros de Alun, “I Think I See the Light” se adentra en el plano religioso y místico, con una instrumentación más compleja que en ningún otro tema del disco.

La delicada “Trouble”, cierra el lado A. Junto a la anterior fue una de las tres piezas incluidas en la banda sonora de la comedia de humor negro de Hal Ashby y Colin Higgins,  Harold and Maude, lo cual contribuyó a darle notoriedad al disco.

La corta pieza que da nombre al álbum, “Mona Bone Jakon”, abre el lado B con su orientación folk oscura. En contraste, es seguida por “I Wish, I Wish”, uno de los temas más pop y atractivos del álbum y con un nada habitual solo de guitarra.

Uno de los mejores temas compuestos por Cat Stevens en su vida es “Katmandú”, que cuenta con la espectral flauta de Peter Gabriel, que daba sus primeros pasos con Genesis (solo había publicado From Genesis to Revelation) y quien sin duda fue influido por la vocalización de Cat.

El escaso minuto y medio de “Time”, se hace realmente corto. Da paso a “Fill My Eyes”, una de esas canciones teñidas de melancolía de gran carga emocional.

El disco cierra con la joya “Lillywhite”, con nostálgicos arreglos de cuerdas de Del Newman, compuesta por Cat durante la enfermedad.

Mona Bona Jakon es un disco perfecto. Todo en él encaja. Era Cat Stevens a las puertas de su salto a la fama con una seguidilla de discos inolvidables en muy poco tiempo: Tea for the Tillerman (1970), Teaser and the Firecat (1971), Catch Bull at Four (1972), Foreigner (1973) y Buddha and the Chocolate Box (1974), tras los cuales ya nada sería igual.

En 1978, Cat Stevens, tras convertirse al Islam y rebautizarse Yusuf Islam, desapareció del mapa hasta 2004. Desde entonces ha publicado tres excelentes discos, siendo el más reciente The Laughing Apple (2017)

Volver 50 años atrás con Mona Bone Jakon es corroborar la altísima sensibilidad de un cantautor único.

Juan Carlos Ballesta