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Köln 75, la película: 50 años de una conjunción legendaria

Köln 75

Hay momentos de la música en que todo parece alinearse para crear algo excepcional. Uno de ellos es el que captura la película Köln 75, el primer largometraje de su director Ido Fluk que fue estrenado en la Berlinale 2025 en el cual conjuga la gesta de Keith Jarrett, Vera Brandes y Manfred Eicher el 24 de enero de 1975

Mariella Rosso

Como suele ocurrir con las películas interesantes, pero no masivas, hay que apurarse a verlas antes de que desaparezcan de cartelera o queden relegadas a algún horario marginal, perdidas entre estrenos de superhéroes.

Ver cine en una sala sigue siendo un espacio único de conexión con una película y en este caso, el tema invitaba a verla de esta forma antes de que apareciera en alguna plataforma.

El pasado 24 de enero de 2025 se cumplieron 50 años de uno de esos hitos fundamentales en la historia de la música: el concierto de Keith Jarrett en la Ópera de Colonia. Gracias a Manfred Eicher, el visionario creador de uno de los sellos más exquisitos del mundo, ECM Records, el momento quedó inmortalizado en una grabación y en noviembre de este año el álbum también estará cumpliendo 50 años.

Es conocido que a Keith Jarrett no le gusta que, tanto en entrevistas como en la percepción de sus seguidores, The Köln Concert sea siempre la referencia principal de su música. Él considera que cuenta con álbumes y conciertos mucho mejores. Probablemente no le falta razón, ya que su extensa discografía está llena de obras extraordinarias y reflejan un talento monumental.

El vasto espectro de interpretaciones y composiciones de Jarrett abarca el piano, el órgano y el clavecín, e incluye obras de compositores que van desde Johann Sebastian Bach hasta Arvo Pärt. Sus múltiples proyectos están repletos de joyas, como sus colaboraciones con grandes músicos como Jan Garbarek, Gary Peacock, Charlie Haden, Jack DeJohnette y Chick Corea, entre muchos otros.

Sus inicios son legendarios, con Art Blakey and The Jazz Messengers y, más tarde, con Miles Davis en 1970 y 1971, quien le pidió hasta en tres ocasiones que tocara con él hasta que Jarrett accedió.

Su inmenso y valioso repertorio de solos de piano cautiva tanto por sus improvisaciones jazzísticas experimentales como por espacios espirituales tan particulares como el de las composiciones musicales de Gurdjieff y de Hartmann.

¿Por qué destacar entonces The Köln Concert dentro de una carrera tan abrumadoramente rica y extensa?

Eso es en parte lo que narra la película Köln 1975. Se trata de una historia con varias capas: la del genial músico y un concierto mítico que parecía imposible de realizar, la de Vera Brandes la increíble promotora musical que con tan solo 19 años llevó a Jarrett a su ciudad natal y la de Manfred Eicher, quien conducía a Keith Jarrett en su viejo Renault 4 de concierto en concierto, recorriendo cientos de kilómetros por Europa.

Köln 75
Keith y Manfred

La historia de Vera Brandes es increíble y sorprende que, siendo el motor fundamental del concierto, sea un personaje tan poco conocido. La razón esencial por la que Ido Fluk decidió hacer la película radica en su historia, la de una mujer con una vitalidad y determinación poco comunes que, con solo 16 años y mintiendo sobre su edad, se convirtió en la promotora del saxofonista británico Ronnie Scott.

Vera provenía de una familia conservadora, con un padre autoritario marcado por la dureza de la guerra, dentista de profesión y muy castrante en la educación de sus hijos. Y Vera era todo lo contrario de lo que la familia esperaba: una adolescente irreverente, con una personalidad arrolladora y una joven feminista dispuesta a comerse el mundo.

Köln 75

En 1974 inició un ciclo de conciertos que llamó New Jazz in Cologne, donde presentó a Oregon, Pat Metheny, Gary Burton, Barbara Thompson y Nucleus. El concierto de Keith Jarrett fue el quinto en la programación y Vera Brandes decidió incluirlo tras haberlo visto en el festival Berliner Jazztage hacía poco y tras haber quedado impactada y conmovida por la calidad excepcional del músico.

Fluk hace una película divertida, impulsada por la inmensa vitalidad de Vera. Köln 75, es una producción imprescindible para cualquier persona que ame la música, el jazz y los recovecos de la cultura.

Entender la personalidad disruptiva de Vera Brandes requiere conocer su contexto cultural vibrante y por eso Fluk lo retrata con una banda sonora que incluye joyas como “Mother Sky” de Can, “Hallogallo” de NEU! o la irreverente “Sei ruhig, Fließbandbaby” de Floh de Cologne.

La banda sonora es otra de las razones por las que no se debe dejar de ver esta película, que además está muy bien resuelta considerando que los productores no contaban con los derechos de la música del concierto. Al consultar a Keith Jarrett sobre su participación en el proyecto, él declinó involucrarse.

Esta traba se convirtió en el fondo en algo positivo porque se preservó la magia del evento, enriquecida con la voz de Nina Simone o precedida por un Duke Ellington en pantalla o la aparición de Jarrett con Miles Davis.

Su hermano Chris Jarrett, un compositor residente en Berlín, le comentó al director de la película que los diálogos sonaban como si realmente fueran de su hermano.

El concierto tuvo todo en contra para que se realizara. Keith Jarrett sufría dolores de espalda insoportables y las largas horas de viaje por carretera en el coche de Eicher lo dejaban destrozado.

Vera Brandes había enviado un billete de avión, pero Eicher lo canjeó por dinero para poder cubrir gastos de la gira. Un viaje rocambolesco durante la noche con el periodista Michael «Mick» Watts de Melody Maker los llevó desde Lausanne, en Suiza, hasta Colonia, en Alemania.

Köln 75
Köln 75

Fueron horas en las que vamos descubriendo mucho sobre la personalidad de Jarrett, de su relación con el entorno y de su vibrante pulsión artística, todo a través de pequeñas pinceladas de la película. Esa travesía también nos sitúa en una Europa a la que llegaban los músicos estadounidenses, buscando una valoración para el jazz en un momento en que ya en Estados Unidos no era tan apreciado.

Jarrett había solicitado específicamente para el concierto un piano de cola Bösendorfer 290 Imperial, un instrumento magnífico con 97 teclas en vez de 88. Sin embargo, al llegar bajo una lluvia incesante se encontraron con un piano defectuoso, con teclas que se atascaban y un pedal sin funcionar, un instrumento que solo se usaba en la sala para ensayos.

Debido a un error de la sala, no había rastro del piano solicitado. Eicher le dijo a Vera Brandes que Jarrett no tocaría allí ni que fuera el último instrumento sobre la tierra.

Tras intentos desesperados por buscar el piano adecuado en un radio de 100 km, Vera Brandes logró dar con un afinador y su hijo (los héroes de la noche), quienes aceptaron el desafío de dejar el instrumento en condiciones mínimamente aceptables, poco antes de comenzar el concierto.

Vera Brandes habló con Keith Jarrett y gracias a su increíble capacidad de persuasión logró convencerlo de tocar: “Okay, voy a tocar, pero nunca lo olvides, lo haré solo por ti”.

Köln 75
Keith, Manfred y Vera

Manfred Eicher, visionario, sensible y leal compañero de Jarrett en sus giras, había insistido en grabar el concierto y había convocado al ingeniero Martin Wieland para registrarlo. Jarrett se había negado y cuando vieron la “chatarra” en la que debía tocar reafirmó su decisión.

Sin embargo, Eicher decidió grabarlo en secreto y lo dejó así para la historia. Solo al terminar el concierto le contó al músico que lo había registrado. Es probable que por motivos de promoción de la película se subraye que The Köln Concert es el disco en solitario más vendido de toda la historia del jazz. Pero hay tantas razones para que sea así, que esa cifra es apenas una consecuencia lógica.

La energía del concierto es única y es evidente que se trató de un momento irrepetible. Se habían vendido todas las 1.400 entradas disponibles, con un precio de apenas 4 marcos alemanes de la época (menos de dos dólares). En la película se ve claramente un público mayoritariamente joven. Vera Brandes se las había arreglado para que la emisora de radio WDR anunciara el concierto.

Jarrett interpretó una suite dividida en cuatro partes que, aún hoy, sigue suscitando debates sobre el significado de improvisar y componer. El público permaneció hipnotizado durante todo el concierto con un Jarrett en estado de éxtasis dejando escapar gritos y gemidos, llenando el espacio con una intensidad arrolladora. Se ha dicho que quizá debido a lo accidentado de todo, esa sala se convirtió para Jarrett en un refugio tras un día tortuoso.

Köln 75Köln 75

Eicher comenta que Jarrett se apoyó precisamente en las limitaciones del piano para liberar todo su brillo y ofrecer un concierto irrepetible. En el caso de Jarrett, esa palabra tantas veces banalizada —“genialidad”—, cobra todo su sentido. La alquimia que transformó un piano defectuoso en una experiencia sonora sublime convirtió a esta grabación en un hito irrepetible de la historia del jazz, uno del que fueron testigos sus atónitos espectadores en un concierto de poco más de una hora que comenzó a las 11 de la noche.

No dudaría en recomendar ver la película Köln 75 de Ido Fulk, quien ha comentado en entrevistas que lo que hace grande al arte son, precisamente, los pianos rotos. Esta es una película que conmemora un momento estelar protagonizado por uno de los músicos más extraordinarios de la historia, quien este año ha cumplido 80 años y ofreció aquel concierto legendario con solo 29.

Köln 75 es un homenaje necesario y tardío a Vera Brandes, sin la que el concierto de Keith Jarrett en la ciudad de Colonia simplemente nunca hubiera ocurrido. Pero también es un reconocimiento maravilloso a Manfred Eicher sin cuya intuición tampoco hubiera existido el álbum.

El disco, por supuesto, se publicó en ECM Records, sello al que la revista de jazz canadiense CODA bautizó como “el sonido más bello después del silencio”. Y, por encima de todo, esta película es un recordatorio de la estatura artística y la profundidad creativa de un músico como pocos, de esos únicos e irrepetibles.

The Koln Concert

 

Köln 75

Alemania, Polonia y Bélgica, 2025

Dirección: Ido Fulk

Intérpretes: Mala Emde, John Magaro, Alexander Scheer, Ulrich Tukur, Jördis Triebel, Siusanne Wolff, Shirin Lilly Eissa

Música: Stefan Rusconi y Hubert Walkowski

Tráiler en VOSE:

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