El 6 de septiembre de 1989, el entonces desconocido músico estadounidense publicaba su estupendo primer disco, una fusión de funk, rock y estética sesentera
Lenny Kravitz
Let Love Rule
Virgin Records. 1989. EE.UU.
Llámalo rock psicodélico, soul psicodélico, funk o como gustes, pero cierto es que la música de este polifacético personaje, una vez escuchada, se queda contigo.
Nacido en mayo de 1964, este multi-instrumentista, productor musical y actor, lleva a la fecha unos doce discos que se caracterizan por mezclar una explosiva combinación que, más allá de los citados estilos, también incorpora reggae, r&b y hard rock.
El neoyorkino de 60 años de edad ha cosechado éxitos memorables como “Always On The Run” y “It Ain’t Over ‘til It’s Over” ambos en 1991 (Mama Said), “Are You Gonna Go My Way” en 1993, “American Woman” en 1999, “Again” en 2000 y, en retrospectiva, el tema que da nombre a nuestro álbum de hoy Deja que el amor guíe.
Además de cuatro Grammy, varios Billboard y una extensa lista de otros reconocimientos.
Nada de eso había ocurrido cuando apareció Let Love Rule, pero su contenido hacía intuir que Kravitz estaba para grandes cosas.
Let Love Rule es una colección de diez temas de los cuales ocho son obra del ingenio de Kravitz, una de su entonces esposa Lisa Bonet y otra compuesta por ambos. Más de veinte músicos participan de esta velada a la que el genial artista le ha incorporado cellos, violines, viola, armónica y saxofón con Lenny guiando el camino como voz líder e interpretando varios instrumentos esenciales.
Con una desgarrada voz, Lenny Kravitz nos dice: “Sentado en la cima del mundo / Sentado en la cima del mundo / Recuerda los tiempos en que solíamos jugar / Cantábamos y bailábamos todo el maldito día / Pero todo lo que hago es cantar blues / Pero ¿te he abandonado al decirte / Lo que debes hacer? Y todo lo que hago es cantar blues / Pero nunca mentiría, dejaría que las cosas pasen / Te dejaría en el camino a la muerte / Nunca diría adiós…”
Lo anterior es parte de la letra de “Sittin’ On Top of The World”, pieza que inicia con algunos acordes en la guitarra acústica y cuyo teclado recuerda a Stevie Wonder en “Supertitious”.
Sigue el set con el tema título que además fue uno de los cinco publicados como sencillo. En él destaca el saxofón de Karl Denson y Kravitz vocalizando a su antojo. El órgano también tiene un rol protagónico en esta segunda pieza, que sin duda es piedra angular
“Freedom Train” es una interesante pieza donde Lenny emplea una voz con efecto como si ésta estuviera opacada. El saxofón y otras sonoridades se fusionan en una colorida pieza de psicodelia contemporánea.
En su lírica apreciamos una estrofa que se repite una y otra vez.
Seguidamente escuchamos “My Precious Love”, un tema donde saxo, piano y órgano nos seducen dejando colar un cierto aire góspel en este blues que a mi gusto representa un momento cumbre del repertorio.
“I Build This Garden For Us” es el segundo sencillo del disco. Lenny ha incorporado las cuerdas en este tema que pareciera escrito por Lennon-MacCartney y en el cual el autor se mantiene en la tónica romántica con una letra cuasi poética.

Kravitz retorna al funk en “Fear”, un tema donde la matraca y la guitarra son una invitación a la reflexión: “Huelo el miedo que llueve en mi interior / El pensamiento de los niños que deben obedecer / A sueños contaminados y mares contaminados / La luna perdida y los árboles derretidos / Una niebla de fatalidad y nubes de dolor / Un desecho tóxico y una lluvia ácida / El paso de nuestra ignorancia / Una vida pasada en abstinencia…”
El piano eléctrico da las primeras notas del quinto sencillo que por título lleva “Does Anybody Out There Even Care”, una clara manifestación del lado humano de la vida sobre la indiferencia.
La pieza va de un slow-tempo a un estridente mid-tempo con la presencia del órgano como acompañante.
Luego, el neoyorquino interpreta el tercer sencillo del repertorio, un rock llamado “Mr. Cab Driver”, una biográfica experiencia del autor con un taxista, el racismo y la discriminación.

El repertorio sigue con un poco de blues en “Rosemary”, tema coescrito por Lisa y Lenny tras el cual Kravitz interpreta “Be”, canción que pareciera expresar el lado oscuro del cantante o tal vez el de cualquier ser humano.
Es una canción existencialista: “Señor, ¿qué pasa? / ¿Estoy perdido? / Esta vida es un desastre, ¿Cuál es la causa? / ¿Soy un drogadicto, cuál es mi destino? / ¿O soy un lacayo que no se identifica? / ¿O soy un niño lleno de odio? / ¿Soy un médico o incluso un sacerdote? / ¿O soy un violador que necesita una liberación? / Un bailarín psicótico / Bailarín de Times Square / La mente puede ver mientras seas Real contigo mismo Y siempre serás…”

Vale citar que la edición 20 aniversario incluye 19 temas. Pero regresemos a aquellos tiempos cuando el mundo comenzaba a conocer a Lenny Kravitz.
Aunque en su caso cualquiera de sus discos es un buen momento para comenzar a conocerlo, este en particular es especialmente recomendable.
Leonardo Bigott



