Un 20 de mayo de 1979, el recordado músico neoyorquino lanzaba su noveno disco solista, una aventurada experiencia que generó sentimientos encontrados
Lou Reed†
The Bells
Arista Records. 1979. EE.UU.
Bajo la producción de Lou Reed y Michael Fanfara†, el disco que nos ocupa es una colección de nueve temas, tres de los cuales fueron compuestos por el multi-instrumentista y cantautor Nils Lofgren (E Street Band, Crazy Horse).
Grabado en Delta Studios en Wilster, Alemania, este fenómeno discográfico contó con la participación de Don Cherry† (trompeta), el veterano cantante de blues Ellard “Moose” Boles (guitarra, bajo y sintetizadores), Michael Suchorsky (batería), Marty Fogel (ocarina y saxos) y Michael Fanfara† (teclados), quienes estuvieron bajo la guía de Lou Reed y René Timmer, este último tras la consola.
Este álbum que produjo los sencillos “City Lights” y “Disco Mystic”, inicia con “Stupid Man”, donde el pianista da los primeros acordes y Fogel se luce con el saxo soprano.
Nos canta Reed: “Hombre estúpido, haciendo autostop para abandonar una buena vida en Saskatchewan / Y él cree que tiene aviones muy, muy grandes / Voy a construir una casa en un terreno…”
Luego, el segundo sencillo, “Disco Mystic”, nos toma por sorpresa reiterando el título con un tono grave que se mantiene a lo largo de toda la pieza como un mantra a ritmo de space-disco-funk, y con el saxo de Fogel como protagonista.
Seguidamente suena “I Want To Boogie With You”, una irónica invitación a bailar en un mid-slow tempo. El saxo da un matiz sensual a esta estupenda pieza.
En “With You” escuchamos una agónica voz que nos dice: “Contigo la vida se mueve tan rápido / Contigo todo es un desastre / Desacelera / ¿No crees que podrías ser menos caprichoso? / No soy tú, no tengo ningún deseo de morir / Desacelerar Desacelera…”
La pieza cuenta con improvisaciones de Cherry y Fogel sobre un ritmo algo acelerado, y Reed cantando de un modo inusual que en algo recuerda a Bowie
“Looking For Love” es un pegadizo rock ‘n’ roll con el piano al centro de todo el alboroto junto al saxo.
El repertorio sigue con “City Lights”, primero de los dos sencillos: “¿No estas luces de la ciudad iluminan estas calles? / Todas estas noches locas nos unen / Cualquier día lluvioso, puedes bailar tu tristeza / ¿No nos unen estas luces de la ciudad? / El bastón de Charlie Chaplin, bueno, ahuyentó la lluvia / Las cosas no fueron exactamente iguales, después de que él vino aquí…”
La pieza es un tributo a Charles Chaplin y está cantada en un todo bastante bajo, casi hablada
La triada final la inicia con “All Through The Night”, una suerte de collage lleno de risas, voces cantadas y habladas, bajo la voz del neoyorkino con parte de su letra algo inconexa.
Este tema y los dos siguientes son los tres más extensos del set.
En “Families”, Reed nos presenta a un personaje que refleja su distanciamiento del núcleo familiar. “Mamá, dime cómo está la familia / Y papá, cuéntame cómo te va / Y hermanita, escuché que te casaste / Y escuché que tú también tuviste una pequeña niña…”
Don Cherry abre el tema título final de casi diez minutos. Esta extravagancia sonora es, sin duda, el momento más atractivo del disco. Sobre todo para oídos ávidos de nuevas experiencias, incluso en el presente.
Saxo y trompeta, colchones de teclados, misteriosas voces, un bajo repetitivo, van tejiendo la atmósfera, hasta que emerge Lou con una letra de pérdida y salvación y una batería algo caótica.
Es la obra más representativa de la influencia jazzística en Lou, pero también de la música drone
Demos marcha atrás… y revivamos otra buena impronta del otrora líder de la recordada Velvet Underground
Leonardo Bigott
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Música de Lou Reed en Estados Unidos



