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The Blue Mask: la imponente undécima obra de Lou Reed

Lou Reed The Blue Mask

El 23 de febrero de 1982, el neoyorquino nos ofrecía uno de sus más estimados discos, una obra donde convergen el alcoholismo, la violencia, la vida en pareja y la paranoia

The Blue Mask
Lou Reed

RCA. 1982. EE UU

Recordamos a Lou Reed como uno de los bastiones de la movida experimental de los 60 junto a su banda The Velvet Underground pero además como el creador de una dilatada carrera en solitario que hoy nos encuentra en su undécima placa discográfica a la que dio por título The Blue Mask, un disco de variada temática durante una época donde Reed celebraba sus cuarenta años de vida, por lo que no es de extrañar que abordara temas que parecieran reflejar vivencias personales.

Con su peculiar y natural modo de cantar, Lou escogió diez temas para interpretarlos junto al cuarteto que conformara con la sección rítmica del baterista Doane Perry (Jethro Tull) y el bajista Fernando Saunders, y con ellos el guitarrista Robert Quine† como el cuarto elemento.

Grabado bajo la audio ingeniería y coproducción de Sean Fullan, La máscara azul da inicio con “My House”, una composición en slow-tempo llena de sorpresas, dada la irregular acentuación de la percusión, la cual llena espacios con una guitarra que mantiene una interesante tensión con la base rítmica.




Lou nos pinta una hermosa imagen con sus versos: “La imagen del poeta está en la brisa / gansos canadienses vuelan sobre los árboles / una niebla levita sobre el lago delicadamente / mi casa es muy bonita por la noche…”

La sencilla canción le abre paso a “Women”, tema donde la guitarra indica el camino y Lou nos cuenta sobre sus afectos por las mujeres, exaltándolas con exacerbada sencillez. Las guitarras son el eje que sostiene esta singular melodía que en sus versos parece no dejar espacio para frases cursis.

Es esa naturalidad de Lou Reed la que te atrapa sin artilugios.

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“Underneath The Bottle” es la tercera canción de esta obra. Sencilla en lo lírico e instrumental que es, en mi opinión, lo que nos hace conectar con el autor.

Libre de pretensiones y excesos, Reed nos cuenta: “Hey mírame / buscando algo de simpatía / es la vieja historia del hombre en búsqueda de su gloria / y la ha encontrado debajo de una botella”

Seguidamente, el autor toca el tema de la violencia en “The Gun”, más hablada que cantada escuchamos: “El hombre tiene un arma / sabe como usarla / Browning nueve milímetros / deja ver que puede hacer / te apuntará a la boca / dirá que te volará los sesos / no te metas conmigo / llevo un arma…”




Con una guitarra distorsionada, Lou Reed nos presenta su “máscara azul”, el tema más corrosivo del disco cuyos versos nos revelan: “Ataron sus brazos detrás de su espalda / para enseñarle a nadar / pusieron sangre en su café y leche en su gin / parados cerca del soldado en medio de la miseria / había una guerra en su cuerpo / que hizo a su cerebro gritar…”

“Average Guy” abre el lado B del disco, manteniendo el concepto de dos guitarras una sección rítmica y una sencilla lírica que nos conecta de inmediato. “No soy Cristiano ni santo renacido / no soy vaquero o Marxista / no soy criminal o Reverendo Cripple de la derecha / tan sólo soy un chico común tratando de hacer lo correcto…”

Acto seguido escuchamos “The Heroine”, una clara alusión a las drogas donde Reed ha optado por hacerse acompañar sólo de su guitarra para contarnos: “No se a donde voy / intentaré el reino si puedo / porque me hace sentir hombre / cuando ponga la aguja en mi vena / entonces te diré…”

“Waves Of Fear” nos muestra a un Reed más apasionado y a un Quine más entregado. Un interesante cambió ocurre en 1:40 y más adelante un agitado solo de guitarra.




Luego, Lou sigue con la contrastante “The Day John Kennedy Died donde Saunders le acompaña en las voces: “Soñé que era presidente de este Estados Unidos / soñé que reemplazaba la ignorancia, la estupidez y el odio / soñé con la unión perfecta y una ley perfecta, innegable / pero por sobre todo soñé que olvidé el día que John Kennedy había muerto.

Finalmente, “Los brazos celestiales” culminan nuestro festejado disco de Lou Reed quien concluye diciéndonos: “Brazos celestiales fuertes como el ocaso / brazos celestiales puros como la lluvia / los amantes están advertidos de la inminente tormenta de los mundos”

Llama la atención el vibrato de la voz de Lou Reed, recurso poco usado por él, al menos en este disco. En lo personal este tema es el que más me gusta del set.

Así que vayamos cuatro décadas atrás para festejar “La máscara azul”, uno de los grandes discos de Lou Reed que significó el retorno a RCA Records

Leonardo Bigott


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